Cárcel a microbuseros y taxistas ilegales en el DF

Así lo establece la nueva Ley de Movilidad, en el capítulo cuatro referente a delitos, la cual fue presentada por el Gobierno del Distrito Federal a la Asamblea Legislativa y que está próxima a ...
Las unidades ilegales circulan sin placas y no son detenidas.
Las unidades ilegales circulan sin placas y no son detenidas. (René Soto)

Ciudad de México

Los taxis y microbuses piratas que decidan continuar prestando servicio sin concesión de transporte público en la ciudad, cometerán el delito de transportación ilegal, por lo que serán castigados con una pena privativa de la libertad que va de tres meses a dos años de prisión.

Así lo establece la nueva Ley de Movilidad, en el capítulo cuatro referente a delitos, la cual fue presentada por el Gobierno del Distrito Federal a la Asamblea Legislativa y que está próxima a discutirse.

De acuerdo con la iniciativa a la que tuvo acceso MILENIO, se considerará que cometerá el delito de transportación ilegal de pasajeros la persona que sin contar con la concesión expedida por la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) preste ese servicio.

Además, de la pena de cárcel, las personas que decidan prestar el servicio, como actualmente hay muchas organizaciones de taxistas ilegales, principalmente Panteras, se harán acreedores a una multa de hasta 33 mil 500 pesos.

También, se indica en el documento que el vehículo utilizado para prestar ese servicio será remitido al corralón.

La incorporación de esas medidas es un esfuerzo realizado por el Gobierno para aplicar su política de movilidad que da preferencia al peatón, a los usuarios de transporte público, ciclistas y por último a los automovilistas. Pero erradicando el transporte ilegal.

Actualmente, sólo se contempla la remisión del vehículo al corralón, pero no se finca el delito.

El Secretario de Transportes y Vialidad del Distrito Federal, Rufino H León, había anunciado desde 2013 acciones más contundentes y el endurecimiento de sanciones a los conductores que decidan prestar servicio de transporte público ilegal.

"Tenemos que tener un servicio público de transporte confiable, eficiente, cómodo y seguro, que permita movilizarse en la ciudad con estándares de calidad a nivel mundial, pero sin unidades sin concesión", ha señalado el funcionario.

Aunque la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) no tiene el registro de cuántos microbuses y taxis piratas hay en la ciudad, las propias organizaciones de ilegales tiene un registro cercano a los 4 mil.

Las unidades que mayormente prestan servicio en la ciudad sin concesión son los taxis piratas; operan principalmente en las delegaciones Iztapalapa, Iztacalco, Cuauhtémoc, Milpa Alta, Cuajimalpa, Magdalena Contreras, Tláhuac, Gustavo a Madero, Coyoacán, y Tlalpan.

La organización que controla al mayor número es Panteras, que opera con dos nombres: Coordinadora de Taxis y trabajadores del volante del Frente Popular Francisco Villa Panteras, y Coalición de Organizaciones Panteras Internacionales.

Dichos vehículos utilizan como camuflaje la cromática oficial del servicio de transporte público, pero no tienen concesión; incluso las placas de circulación son de autos particulares; es decir, tres números y tres letras; mientras que las de servicio público tienen primero una letra que puede ser A, B o M y cinco números.

Esos taxistas están supuestamente protegidos por un amparo que les venden los líderes y que la propia Setravi reconoció que no tiene validez.

Sin embargo, la Secretaría de Transportes y Vialidad no realiza operativos contra esas unidades piratas, ya que esa función recae exclusivamente en el Instituto de Verificación Administrativa.

Varios ciudadanos y presidentes de comités, sobre todo de Tláhuac e Iztapalapa han solicitado al Invea realice operativos sobre todo en las salidas de estaciones de la Línea 12 del Metro, pues ahí los Panteras han instalado bases ilegales, que no son "tocadas".

"Nosotros les hemos pedido que vengan acá a la avenida Tláhuac, pero nunca vienen, por Facebook, por Twitter, a los teléfonos y nada, parece que alguien no quiere remitirlos", se quejo Hortensia Mendieta, integrante del Comité Vecinal de la zona.