DF: candidatos sin partido enfrentan una lucha desigual

Mientras algunos ya han ganado elecciones y tienen una estrategia, otros carecen de recursos para alcanzar las firmas de su registro.

Ciudad de México

Juntar firmas es la misión que tienen los precandidatos independientes en el Distrito Federal si quieren aparecer en la boleta electoral de los comicios del 7 de junio.

Son 145 aspirantes, 51 a jefe delegacional y 94 a diputado, quienes luchan por obtener de 50 a 200 firmas diarias para alcanzar el respaldo de 2 por ciento del listado nominal de su demarcación o distrito.

La figura de precandidato independiente —nueva en la vida electoral— permite a cualquier ciudadano postularse a un cargo de elección popular sin respaldo de un partido político.

No obstante, algunos de los participantes ya han ganado elecciones, por lo que la competencia es desigual para los que se registran por primera vez; en tanto, los partidos están atentos a ellos ante la falta de cuadros propios.

Iztapalapa

La familia de Iván Macbeth López Vargas desaprobó la idea de que su hijo se postulara para delegado. "Un político siempre se corrompe", le advirtieron; sin embargo, poco a poco aceptaron la decisión del joven maestro egresado del IPN como ingeniero con especialidad en energía solar.

Vecino del Cerro de la Estrella, desempleado, sin recursos económicos ni materiales, Iván gastó 400 pesos en un rollo de pellón que compró en una casa de telas; con pinturas y una engrapadora, hizo a mano cuatro mantas con las que se promueve.

"Ya me cansé del hueso, el moche y la corrupción. Ayúdame con tu firma", escribió. "Siento que la gente se identificará más si ve cosas hechas por uno mismo, de todos modos no podía pagar mantas en una imprenta", explica quien solo y a pie recaba firmas afuera del Metro Iztapalapa.

Lleva 100 y le faltan 27 mil 248. Ha sido difícil porque no quieren entregarle copia de la credencial de elector por razones de seguridad. "Nadie me está financiando, apenas lancé una convocatoria por redes sociales para que las personas que puedan cooperar con 10, 20 o 30 pesos me depositen a una cuenta bancaria". Ya logró el primer depósito, "de un amigo, y aunque es poco se agradece mucho".

Iván no sabe cómo recolectar firmas de manera masiva en los 10 días que le quedan de plazo, por eso hace campaña desde su Facebook proponiendo un gobierno de bien común y la instalación de fábricas para calentadores y paneles solares.

"Pregunté a ex colaboradores de partidos y dicen que no voy a poder, porque no tengo experiencia ni dinero. Pero bueno, de todos modos hacemos el esfuerzo", dice.

Benito Juárez

A Clementina Montes de Oca le gustaría ser delegada. Mujer de la tercera edad y ex empleada del sector privado, requiere 7 mil firmas de las cuales calcula tener ya 4 mil. En lugar de trabajar sola lo hizo en equipo con otros precandidatos independientes dentro de la organización civil Súmate.

"Soy fundadora de la colonia Periodistas, donde vivo desde 1954. Allí fui coordinadora y pertenecí al consejo ciudadano de la demarcación. Si acepté participar en esto es porque no hay un partido atrás: así sí puedo trabajar. Sabía que no sería fácil, pero somos los pioneros y nos toca poner la semilla de este proyecto", asegura optimista.

En el Parque Hundido son las cinco de la tarde y junto al reloj recolectan firmas en una mesa con tres pequeñas lonas y tarjetas de propaganda. También recorren calles y mercados.

Por eso el sociólogo José Valencia —quien aspira a ser diputado— ya tiene la mitad de las 3 mil 500 que requiere. Al principio su familia lo tachó de ingenuo; hoy, su esposa e hijos son sus principales impulsores. "Bueno, al menos ya voy ganando terreno", piensa.

"Yo puse 2 millares de tarjetas, cada millar cuesta de 240 a 300 pesos. Las lonas costaron 350 pesos con todo y la estructura. Todo lo hemos pagado entre nosotros, pero las cuentas serán auditables por el IEDF.

"Tenemos que sacar de 150 a 200 firmas diarias para entregarlas a fin de mes, que es la fecha límite. Yo creo que los partidos que pusieron esta regla quieren simular que ahora sí los ciudadanos tendrán oportunidad de participar, pero nos han puesto las barreras muy altas", considera.

Gustavo A. Madero

El ex perredista Norberto Nazario se promueve como candidato independiente para la jefatura delegacional. Con su experiencia como diputado local y federal armó una estructura territorial de 250 a 300 líderes vecinales, quienes recabaron en 21 días 15 mil firmas de las poco más de 19 mil que requiere. No obstante, él quiere entregar 40 mil.

Tiene una casa de gestión ciudadana adscrita a una organización civil, donde una decena de empleados captura en computadora el expediente con firmas que entregará al IEDF. Ninguno tiene sueldo, dice.

Cuenta con volantes, trípticos, calendarios y bardas que promueven su nombre e imagen, aunque estas últimas han sido borradas —acusa— por la jefatura delegacional, que hasta hace unos días encabezó Nora Arias, esposa del ex delegado y hoy diputado local Víctor Hugo Lobo.

Su capital político es importante, tanto que aspira a ser algo más que un candidato ciudadano. "Soy honesto al decirle que he estado en pláticas con dirigentes nacionales del PRI y probablemente sea yo quien encabece la coalición con el PVEM por la jefatura delegacional. Pero si esto no se concreta, me quedo como independiente, porque de otra manera quedaría fuera de toda postulación", dice.

Tlalpan

De puerta en puerta, el ex diputado perredista Hipólito Bravo pide votos de confianza y credenciales de elector. "Soy vecino de la colonia Bosques, nos registramos como candidatos independientes porque los partidos nos han fallado mucho. ¿Nos obsequia su credencial y su firmita, por favor?"

Su desilusión política, cuenta, nació del desaire del PRD, al que abandonó hace dos años. "Pero no se los he comunicado porque no lo considero necesario... Ya tengo 3 mil 361 firmas y me faltan 500 para ser diputado otra vez. Tengo un equipo muy pequeño de seis personas, yo y el candidato a suplente. El pago es simbólico: les damos 150 pesos por día, no tenemos volantes, pósters ni nada, porque preferimos hablar con los vecinos, de casa en casa, para tener un contacto directo".



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