Árboles muertos reciclados adornan camellones en CdMx

Árboles muertos, enfermos, secos o en riesgo de caer son convertidos en 'mulch', producto natural que se utiliza como cobertura vegetal multicolor que permite reducir el gasto de agua en riego.

Ciudad de México

El Gobierno de la Ciudad de México le encontró uso a los árboles que son derribados, están muertos, secos, en riesgo de caerse o a los residuos por poda, pues los utiliza para embellecer camellones, sin necesidad de combinarlos con otros residuos, con lo que se ayuda a evitar plagas y disminuye el gasto de agua en riego de pasto.

Anteriormente, los árboles en esas circunstancias eran enviados para producir composta, pues eran combinados con los residuos orgánicos que se generan en mercados, tianguis e industrias de alimentos, y ésta era enviada a las delegaciones para ser utilizada.

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Pero ahora, la Agencia de Gestión Urbana (AGU) de la Ciudad de México utiliza esas plantas para crear un producto que se coloca en camellones de avenidas principales, sin que se mezcle con otros desechos y se le agrega color, lo que genera una cobertura vegetal multicolor.

El titular de la AGU, Jaime Slomianski Aguilar, dijo que el producto de la poda que se realiza a las áreas verdes como parte del mantenimiento, el derribo de árboles en riesgo de caerse y el retiro de árboles enfermos es lo que se utiliza para generar el llamado mulch.


El mulch se emplea en el programa de Embellecimiento de Camellones de la Ciudad de México, generando beneficios ambientales y económicos, ya que le permite ahorros de aproximadamente 7 mil 800 pipas de agua anuales, porque ese producto se mantiene fresco, a diferencia de otros que necesitan ser regados.

Además, esta medida ha permitido la recuperación de un millón de metros cuadrados de áreas verdes en vialidades primarias o bajo puentes.

Slomianski comentó que el mulch se utiliza a nivel internacional en ciudades de Estados Unidos y Alemania, ya que ayuda a mantener la humedad del suelo, sin necesidad de regarlo.

Añadió que por eso se reduce el consumo de agua. Por ejemplo, en casi 3 años se han ahorrado 378 millones de litros, ya que ahora se riegan una vez los camellones, plazoletas y jardines, y no tres veces a la semana como se hace con el pasto.

“Otro de los beneficios, agregó, es que también contribuye a mantener sano el arbolado y libre de plagas. Es importante mencionar que el mulch tiene un mantenimiento programado, ya que cada seis meses coloca una nueva capa con material recién pigmentado para devolver el colorido al suelo, que se nutre al absorber el mulch antes colocado”, expuso.

“Aproximadamente 120 trabajadores participan en la elaboración de los tapices de colores; primero trazan las formas de las figuras, rectas u onduladas, según sea el diseño, posteriormente se rellenan con el mulch que es pintado con tintas orgánicas de 10 colores diferentes, elaborados a base de materiales pétreos”.

El mulch se aplica en las siguientes avenidas:

Periférico Sur.

Eje Central.

División del Norte.

Calzada de Tlalpan.

Eje 4 Oriente.

Avenida Río San Joaquín.

Calzada de las Bombas.

Avenida Santa Ana.

Avenida de los Insurgentes.

Avenida 608.

Calzada de la Virgen.

Avenida Chapultepec.

Fray Servando Teresa de Mier.

Plaza Tlaxcoaque.

Avenida Oceanía.

Avenida Tláhuac.

El proceso para generar mulch inicia cuando en camiones se recolectan troncos y ramas de las principales avenidas de la Ciudad de México. Después, la materia prima recogida es llevada a una máquina que produce 100 metros cúbicos por hora.

Los trabajadores colocan colorante al producto triturado, es decir, se pintan de 30 a 50 metros cúbicos por hora. El producto se deja secar durante una semana para ser trasladado a los puntos donde será colocado en diversos mosaicos.

En el área seleccionada se dibuja el diseño realizado por los especialistas.

MSP