Albergues para menores serán “casas de acogida”

Según el proyecto aprobado, se contempla otorgar apoyos materiales como alimentación, medicamentos y vivienda, así como transferencias económicas, subsidios, becas, pensiones...
Solo falta que el Gobierno del Distrito Federal publique el proyecto en la Gaceta Oficial.
Solo falta que el Gobierno del Distrito Federal publique el proyecto en la Gaceta Oficial. (Octavio Hoyos)

Ciudad de México

El Gobierno del Distrito Federal modificará el esquema de los albergues que operan en la Ciudad de México para pasar a un modelo de casas de acogida, la cuales serán apoyadas con programas sociales en materia de alimentación, salud, educación y desarrollo integral, entre otros.

Esta nueva figura de hogares sustitutos también incluye a personas con o sin parentesco que se encarguen de los menores que se han quedado sin familia, a fin de que puedan solventar los gastos en el resguardo de los niños y adolescentes que se encuentren en esa situación.

Incluso, de ser necesario, tanto a los albergues como a las personas se les otorgarán recursos económicos para garantizar la permanencia de los menores en el ámbito familiar y comunitario, según lo detalla la iniciativa de Ley de Cuidados Alternativos para Niñas, Niños y Adolescentes en el Distrito Federal.

El proyecto aprobado por la Asamblea Legislativa en el pasado periodo ordinario, detalla que los recursos podrán ser materiales, como alimentación, medicamentos, vivienda digna, así como transferencias económicas, subsidios, becas, pensiones, servicios médicos, psicológicos y pedagógicos.

Gamaliel Martínez, director del Desarrollo Integral de la Familia del Distrito Federal, aclaró que estos recursos de apoyo se verán reflejados en programas que actualmente el gobierno capitalino implementa, tal es el caso de Aliméntate, Más becas mejor educación, Niños talento y la Cartilla de 0 a 6, entre otras.

En entrevista, el funcionario capitalino explicó que respecto a las transferencias económicas primero se tendrán que emitir los reglamentos, además de conocer el presupuesto que asignará la Asamblea Legislativa para poder determinar esta medida contemplada en el Artículo 28.

“El gobierno de la ciudad tiene ya acciones dadas, este artículo refiere a la vinculación que va realizarse con esa estrategia, algunos son en dinero, algunos en especie”, puntualizó.

Martínez se pronunció a favor de esta medida y aseveró que ya se han reunido con distintos albergues, principalmente del sector privado para iniciar los contactos que permitan la operación de este nuevo modelo, los cuales, dijo, han visto positivamente el proyecto.

MILENIO buscó la opinión de algunas de estas instituciones privadas que resguardan menores; sin embargo, pidieron esperar la publicación de la iniciativa y de los respectivos reglamentos que delinearán esta nueva ley para conocer con exactitud el modelo de operación.

El director del DIF-DF, organismo que actualmente administra albergues, coincidió en esperar la entrada en vigor de este proyecto y, con ello, la creación del comité que tomará determinaciones en la materia, así como el delineamiento de los reglamentos que lo regirán.

Por su parte, Esthela Damián, diputada promovente, subrayó que esta iniciativa busca “la protección a ultranza del menor. Éstas, pretendiendo que estos asuntos no sean por una falta de recurso económico, por la que un niño no recibe el cuidado, cariño de su familia sustituta”.

La legisladora, quien junto con los legisladores Efraín Morales y Daniel Ordóñez, presentó la propuesta, destacó que ésta es la etapa inicial del proyecto, misma que entrará en vigor el próximo 1 de enero y que, dijo, el primer paso es realizar un censo de albergues y de menores que habitan en éstos.

En cuanto a esto, organizaciones encargadas en la materia como Ririki Intervención Social y la Oficina de Defensoría de los Derechos de Infancia advirtieron la necesidad de realizar un diagnóstico nacional sobre la situación de los albergues.

Al respecto, Damián reveló que solo se cuentan con cifras del Inegi, mismas que indican que hasta el año pasado se tenían registrados a 28 mil 107 niños y adolescentes habitando en casas hogar, orfanatos y casas de cuna en el país.

Asimismo, remitió que en 2013 el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia reportó un millón 600 mil niños en estado de vulnerabilidad grave, por orfandad total o parcial, “porque sus padres murieron en accidentes o a causa de enfermedades o por migración laboral y muerte de la madre”.

MODELOS DE ACOGIMIENTO

En esta iniciativa de ley, que solo está a la espera de su publicación en la Gaceta Oficial capitalina para su entrada en vigor, se adicionan y reforman diversos artículos del Código Civil, así como de la Ley de los Derechos de las Niñas y Niños, ambos del Distrito Federal.

En ésta se detallan que las modalidades de acogimiento, de acuerdo a su temporalidad, son de urgencia, de corto plazo para evaluación y de largo plazo, las cuales se otorgarán por familia extensa, ajena o residencial, mismas que serán determinadas por un comité establecido por el DIF-DF.

El director de este organismo, Gamaliel Martínez, detalló que en el caso del acogimiento de urgencia se realizará de manera inmediata por cualquier persona al niño o adolescente en situación de desamparo, y que no excederá las 72 horas de resguardo.

El funcionario capitalino subrayó que en todos los casos de este tipo de cuidado alternativo, quien haya acogido al menor tendrá que dar aviso dentro de las 48 horas siguientes al Ministerio Público, a fin de determinar junto con el DIF-DF la situación del niño o adolescente.

En cuanto al acogimiento de corto plazo, Martínez especificó que será por el tiempo más breve posible y tendrá una duración máxima improrrogable de seis meses, tiempo en el que se evaluará cada situación y decidir sobre su situación familiar y garantizar su derecho a vivir en familia.

Abundó que el acogimiento de largo plazo se otorgará al niño o adolescente en situación de desamparo como una medida de protección y cuidado más prolongada y tendrá una duración máxima improrrogable de un año.

El titular del DIF-DF precisó que el acogimiento en familia extensa corresponde al que se da cuando los menores se encuentran bajo el cuidado de su familia consanguínea o por afinidad hasta el cuarto grado, modalidad que, dijo, se priorizará.

El acogimiento en familia ajena, añadió, es el cuidado que reciben niños o adolescentes por parte de personas con las cuales no tienen vínculos de parentesco; mientras que el residencial es el que brindan las instituciones públicas, sociales o privadas a los menores.