Absuelven a único detenido por disturbios en marcha del 2 de octubre

El Tribunal Colegiado consideró que las pruebas contra Jorge Mario González García no acreditaban fehacientemente su responsabilidad en el delito de ataques a la paz pública.
Granaderos resguardaron el penal durante la liberación de los seis jóvenes en el Reclusorio Oriente.
Granaderos resguardaron el penal durante la liberación de los seis jóvenes en el Reclusorio Oriente. (Alejandro González)

Ciudad de México

El único detenido por los disturbios de la marcha del 2 de octubre del año pasado fue absuelto por un Tribunal Colegiado al considerar que las pruebas integradas al expediente no acreditaban fehacientemente su responsabilidad en el delito de ataques a la paz pública.

Jorge Mario González García salió de la Torre Médica de Tepepan poco después de las 22:00 horas. Aunque fue internado en el Reclusorio Oriente las autoridades capitalinas decidieron mantenerlo en el hospital penitenciario tras mantener una huelga de hambre.

El hombre fue notificado de que el Segundo Tribunal Colegiado del Primer Circuito le otorgó un amparo ordenando su libertad inmediata y restituyendo todos sus derechos políticos.

Y es que de acuerdo con la sentencia que había impuesto la juez 19 Penal de Delitos no Graves y confirmada por los magistrados de la Quinta Sala Penal, el universitario debía cumplir una condena de cinco años y nueve meses en prisión.

Adicionalmente, las autoridades del Tribunal Superior de Justicia del DF lo consideraban un reo peligroso, por lo que le negaron los beneficios de libertad anticipada.

González García fue detenido el 2 de octubre de 2013 durante la marcha por la conmemoración de la matanza de Tlatelolco. En un afán por obtener su libertad y de que las autoridades judiciales no se percataron que tenía antecedentes penales por robo, dio un nombre falso al Ministerio Público.

Sin embargo, al corroborar la base de datos, la PGJDF desestimó que se llamará Mario Alberto Malacara García y ordenó su encarcelamiento acusado de ataques a la paz pública.

Este hombre inició una huelga de hambre por 58 días como protesta por su detención, además de que jóvenes autodenominados anarquistas se manifestaron en diversas ocasiones.

La última protesta violenta fue la colocación de bombas molotov en un estacionamiento aledaño a Ciudad Universitaria precio a la celebración del Grito de independencia en septiembre pasado.