UNAM entregó 11 doctorados Honoris Causa

El rector de la UNAM  otorgó el grado de Doctor Honoris Causa a 11 investigadores mexicanos y extranjeros; asimismo dijo que es tarea de los estudiantes auxiliar a la difusión del conocimiento.
El rector de la UNAM, José Narro Robles, en la ceremonia en la que se entregaron 11 doctorados Honoris Causa.
El rector de la UNAM, José Narro Robles, en la ceremonia en la que se entregaron 11 doctorados Honoris Causa. (Stephanie Ochoa)

Ciudad de México

La UNAM otorgó el grado de Doctor Honoris Causa a 11 investigadores mexicanos y extranjeros por sus contribuciones a la pedagogía, las artes, las letras o la ciencia en un evento que se llevó a cabo en el Palacio de Minera de la Ciudad de México.

Ahí, el rector de la UNAM, José Narro Robles, reconoció la trayectoria de cada uno de los distinguidos, entre los que se encuentran el ex rector de la máxima casa de estudios, Juan Ramón de la Fuente, el investigador Roger Bartra, el ingeniero Luis de la Peña, la filosofa Olga Elizabeth Hansberg, y la activista Olayinka Koso-Thomas, entre otros. Debido a cuestiones de salud no pudo asistir el doctor español, Federico Mayor.

Durante su discurso,  Narro Robles dijo que no hay argumento que valga para postergar todavía más la resolución definitiva de los problemas de la nación, y sostuvo que ello requiere trabajo y unidad de todos los mexicanos.

“No debemos engañarnos, México, como las otras naciones, enfrenta problemas graves y algunos de ellos seculares. Nuestras generaciones, es cierto, no han sido responsables en la mayoría de ellos de haberlos engendrado”, dijo José Narro Robles.

En la ceremonia  el rector insistió que  problemas del país  deben abordarse con arrojo y precisión, con trabajo y unidad de todos los sectores, con acciones integrales y esquemas permanentes de evaluación, con el combate a las causas profundas a los mismos y no sólo con la atención a las manifestaciones superficiales o coyunturales.

“Ahí están, en la puerta de la historia, la pobreza y la desigualdad, la ignorancia y la muerte prevenible; la corrupción y la impunidad; la injusticia y la exclusión. Ahí están, desafiantes, esperando nuestra determinación”, dijo.

El rector de la UNAM dijo que para conseguir la hazaña de extinguir en definitiva a esos males de siempre, debe darse a la educación un sitio preferente. “Es verdad que la educación no tiene todas las respuestas, pero sin ella no hay satisfacción posible a ningún problema trascendente”, planteó.

Por ello, expresó que es tarea de todos los universitarios auxiliar en la difusión del conocimiento; ayudar a mejorar los niveles de educación de la población y contribuir a formar ciudadanía.