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Sábado , 15.12.2018 / 06:37 Hoy

Si es lo que quieres, todo va a ser posible y lo puedes hacer

Nacida en la capital el 16 de febrero del 2001, Kosegarten López tuvo la oportunidad desde muy niña de probar distintos deportes, sin embargo fue el soccer el que a ella más llamó la atención y el que le dio todo aquello que el resto de las demás dis
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Un sueño, su pasión por el futbol, pero sobre todo su gran convicción y determinación, han hecho posible la obtención de todas las metas que a sus 17 años se ha planteado la joven poblana, Jacquelyn Kosegarten, que hoy en día disfruta de todo lo que su talento le ha brindado gracias a su propio esfuerzo.

Nacida en la capital angelopolitana el 16 de febrero del 2001, Kosegarten López tuvo la oportunidad desde muy niña de probar distintos deportes, sin embargo fue el soccer el que a ella más llamó la atención y el que le dio todo aquello que el resto de las demás disciplinas jamás le engendraron, una gran afición.

"Sí pasé por varios deportes, hice gimnasia, jugué básquet, handball, atletismo, pero realmente siempre fue mi pasión el futbol, desde chiquita yo veía que mi hermano siempre estaba en el equipo, yo siempre quería entrar, pero no había mucho apoyo al futbol femenil, era más complicado, como a los 7 años entré a jugar futbol, pero a los 12 me enteré del Club La Noria y decidí entrar a un nivel un poco más competitivo".

Su arribo a la organización privada fue sin lugar a dudas una de las mejores decisiones que ella y su familia pudieron tomar, al considerar que fue justo ahí que comenzó a explotar todo eso que ella sabía podía desempeñar en el campo de juego, por lo que al poco tiempo comenzaron también las oportunidades de trascender más allá de su instrucción en la academia.

"Fue una experiencia única, ha sido una experiencia única estar en La Noria, cada torneo que hemos tenido, cada partido, cada entrenamiento, la verdad me cambia el día, me encanta venir, mi entrenadora me ha aportado muchas cosas, creo que gracias a ella es que empezó mi sueño de irme a Estados Unidos, gracias a ella empezó todo esto, le agradezco mucho todo lo que ha hecho por mí, empezar, llegar y tener torneos importantes, nacionales, Olimpiada Nacional, Liga Nacional, entre otras cosas, te cambia totalmente, ya es diferente tu enfoque".

Su ingreso a La Noria cambió radicalmente su estilo de vida, siendo sus compañeras de equipo sus grandes cómplices, que más que una amistad, se convirtió en su segunda familia, lo que comenzó a contrastar con sus allegados en el colegio, que atestiguaron la transformación total de Jacquelyn.

"Mis mejores amigas son las del equipo, siempre estamos juntas, todo lo hacemos juntas, sí me separó un poco de las demás personas porque no tienen el mismo enfoque que uno, muchas veces no salgo o hago otras cosas porque tengo entrenamiento, tengo partido, sí requiere de muchos sacrificios, pero al final si es lo que quieres, todo va a ser posible y lo puedes hacer".

Su primera experiencia en un torneo de relevancia, fue sin lugar a dudas la Olimpiada Nacional en Puebla 2014, donde si bien el inicio fue prometedor, sus ilusiones pronto se diluyeron al quedar fuera de la pelea en la primera ronda, cuestión que lejos de minar o frenar sus ideales, la hicieron asimilar de buena forma la derrota.

"Tuvimos la Olimpiada Nacional, lamentablemente no pasamos, fue la primera vez que sentí más real todo, el tema del futbol. Fue en La Noria, nuestro primer partido fue bueno, el segundo un poco malo, el tercero fue decisivo, teníamos que ganar, nos fuimos a penales, ganamos pero no sacamos los tres puntos, sólo dos, entonces no pasamos, pero fue una experiencia muy buena, tuvimos la oportunidad de fracasar, fallar, eso también es importante aprenderlo desde chicos".



Nace un sueño

Sin embargo, el trago amargo pronto quedó en el olvido, tras recibir la invitación como jugadora a la Copa USA disputada en Minnesota, donde sus habilidades y dotes fueron puestas a prueba a un alto nivel, lo que lejos de amedrentarla despertó en ella el deseo de volver, jugar y estudiar en el país de las barras y las estrellas.

"Fue una experiencia bastante diferente, no fuimos con el equipo, asistimos una amiga y yo como jugadoras invitadas, con un equipo de Dakota, tienen un futbol súper diferente, llegamos directo a los partidos, no tuvimos la oportunidad de conocerlas en un entrenamiento previo, desde hablar, aprender los nombres, la forma en que juegan, fue algo muy complicado, pero estuvo muy bien, nos fue muy bien y tuvimos la oportunidad de ser titulares, la verdad me gustó mucho".

Al término del certamen, la evaluación de la entrenadora del equipo con el que participó fue bastante halagador para Kosegarten, que retornó a casa con la moral y el ánimo en todo lo alto, con el propósito de hacer todo lo posible por regresar, de aprovechar la invitación que recibió de poder estudiar la universidad con beca de futbol.

"Las jugadoras impresionante, lo que más me impresionó fue lo positivo que son, que nunca hay pleito, nunca hay enojo, siempre es positivo, apoyándose, al terminar, la entrenadora nos dijo a mi amiga y a mí que le gustó nuestro futbol y que nos esperaba en la universidad porque ella entrenadora en una universidad, eso me encantó".

Bajo la tutela de La Noria, Jacky repitió en la Olimpiada Nacional y en diversos torneos, donde incluso tuvo la fortuna de erigirse campeona, lo que sabe no es más que el inicio de una carrera, donde para ella no hay más que aprovechar, obtener su título universitario y seguir con el balón hasta que las piernas se lo permitan.

"Jugamos otra Olimpiada Nacional el año pasado, nos fuimos al Nacional, hemos sido sub campeonas de la Liga Nacional Sub 20 tres veces, este año ganamos la Sub 17, nos vamos al Nacional del 31 de agosto al 3 de septiembre, también participé en un torneo en San Diego, la Champions Puebla y el Torneo de los Barrios".

Si bien todos los éxitos cosechados han sido gracias a su desempeño, Jacquelyn reconoce que el apoyo de su familia ha sido fundamental, pues han hecho de su proyecto el propio y es también que cada triunfo, cada derrota, la comparten, de ahí que su mayor deseo es devolver parte de ese impulso que en todo momento le han brindado.

"Yo creo que sí es súper importante agradecer todas las oportunidades que me han podido dar mis papás, el irme al extranjero a otros torneos, el que me estén apoyando, en que todos los fines de semana partidos, tenemos que viajar, todo, siempre han estado ahí, así que estoy súper agradecida con ellos".

Su hambre de trascender, la llevó a buscar la alternativa para abrirse las puertas en el vecino país del norte, que gracias al proyecto "Cmas-Athletes" no sólo consiguió recibir una oferta, sino diez en total, de ahí que el sueño de jugar en el extranjero, comenzó a hacerse toda una realidad.

"Después de lo de Minnesota, fue cuando decidí que debía echarle ganas porque quería irme a estudiar a Estados Unidos, estudiar mi carrera y jugar el deporte que te gusta es lo mejor que me podría pasar, estoy esforzándome mucho, encontré un grupo que se llama 'Cmas-Athletes', ellos hicieron todo mi proceso de reclutamiento, conseguí diez ofertas de diferentes universidades, dos me llamaron más la atención, ya fui al campamento de una y ya me ofrecieron la beca, estoy muy contenta, a ver a dónde me voy".



Comienza un nuevo reto

Si bien su expectativa del campamento en la Universidad Grambling State de Louisiana contrastó por completo con lo que al final vivió, su talento quedó plasmado, pero a la vez reconocido por los visores, que no dudaron en incluirla dentro del selecto grupo que ahora tiene ya las puertas abiertas para el inicio de su carrera universitaria, aunque las cartas para Kosegarten no están del todo echadas, pues cuenta con otra oferta pendiente aún.

"Sí fue muy diferente a lo que me imaginaba, pensaba que sería mucho interescuadras, pero nos enseñaron muchas cosas, que fue algo que me encantó, nos enseñaron distintas formas de defender, que es algo que a los mexicanos nos falta mucho, usar el cuerpo para defender, éramos treinta y un jugadoras, de esas sólo nos eligieron a cinco, la verdad estoy feliz de que me hayan elegido. Tengo otro campamento, será más pesado, un día, son tres entrenamientos, será en Nova Southeastern University en Florida, esperemos que nos vaya bien".

En espera de cursar su último año de preparatoria, Jacquelyn sabe que esos doce meses serán determinantes y fundamentales para tomar la mejor decisión, de ahí que su mente está en aprovechar el tiempo para fortalecerse en lo futbolístico, pero también para mejorar en la escuela, pues ambos son fundamentales en el proyecto que le aguarda fuera de México.

"Sí me tengo que enfocar mucho en lo futbolístico para mantener el futbol que le gustó al entrenador, si no es que obviamente mejorarlo, pero también es muy importante enfocarme en la escuela, sacar buenas calificaciones para de ahí conseguir beca académica, que me acepten, es muy importante las calificaciones, pero seguir echándole muchas ganas y siempre buscando ser mejor".

Al vivir en una de las entidades donde el futbol para damas ha crecido en los últimos meses con proyectos semi profesionales como Selección Femenil, el Puebla Femenil y Lobos BUAP Femenil, ninguno ha cruzado por su mente, ya que si desea seguir adelante con su plan de estudiar en los Estados Unidos, necesita mantener su condición de jugadora amateur, razón por la que esas no son opciones para ella, al menos por ahora.

"Es una situación complicada para poder jugar en la NCAA, en la liga universitaria de los Estados Unidos no puedes haber jugado profesional antes, si juegas profesional pierdes tu elegibilidad, entonces desde ahí como ya tengo muy claro mi objetivo, ni siquiera me cruza por la cabeza la idea, para mí es muy importante sacar una carrera, tener los pies sobre la tierra, ahora muchas niñas al tener una propuesta piensan que ya tienen un futuro resuelto y realmente no es así, tienes que sacar una carrera y pensar en el futuro".

Pese a la insistencia de algunos visores para incluirla en sus proyectos, ella se mantiene firme en sus convicciones, sin embargo no descarta en un futuro poder engrosar las filas de algún equipo en Liga MX, aunque tampoco desecha la idea de enrolarse en el balompié norteamericano e inclusive en el europeo.

"Han platicado con mi entrenadora, le han dicho que tengo talento, pero ella me apoya en mi proyecto, pero sí me gustaría seguir con el futbol acabando mi carrera, me encanta, es mi pasión, sí me encantaría seguir jugando, pero no sé qué venga en la vida, todo puede pasar, no lo sé, sí es algo que me gustaría hacer. Me gustaría irme a Europa, sí sería algo padre, pero no lo sé, puede que terminando la universidad me quede en Estados Unidos, que regrese, realmente no lo sé".

A la espera de vivir una gran aventura, Jacquelyn Kosegarten López sabe que en su futuro está una pelota, con ilusión y deseos de conseguir más y mayores retos, sin descartar inclusive un llamado a Selección Nacional o el convertirse en entrenadora, lo que advierte, tarde o temprano llegará y por tal motivo no le resta más que disfrutar cada momento.

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