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Sábado , 15.12.2018 / 02:07 Hoy

¿El yoga modifica el cerebro?

Las funciones cerebrales regulan prácticamente todas las actividades del cuerpo y la mente; desde acciones básicas como la respiración hasta funciones superiores como discernir, recordar o hablar
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Los yoguis lo saben, por lo que muchas de las asanas que ejecutan, especialmente las invertidas, benefician a este misterioso órgano y sus glándulas, hecho de células nerviosas, neuronas o lo que es lo mismo, materia gris. Se sabe que las neuronas son las células que primero mueren por falta de oxígeno.

De hecho el yoga, como explica el doctor Joseph Mercola, puede verse como una forma de meditación en movimiento que exige atención plena a medida que se desplaza suavemente el cuerpo de una postura a otra: 

“A medida que se aprenden nuevas formas de moverse y responder al cuerpo, es posible que la mente y emociones también cambien y varíen. En cierto sentido, el practicante no solo se vuelve más flexible físicamente, sino que su perspectiva mental y su actitud ante la vida también obtienen cierta flexibilidad necesaria”. 

De acuerdo al libro Your Brain on Yoga del doctor Singh Khalsa, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, el cerebro literalmente cambia con la práctica constante de yoga.

De entrada, por mencionar algunos de estos cambios, habría que saber que la materia gris forma parte del sistema nervioso central, mismo que se encarga del control de los músculos y la percepción sensorial. Según el texto de Khalsa, se ha descubierto que después de dos meses de practicar yoga, aumenta la densidad de la materia gris. En opinión de los investigadores, la densidad de esta parte de la mente lleva a aumentar nuestra conciencia y a mejorar tanto la memoria como la capacidad de aprendizaje. 

De igual manera, los cambios llegan hasta la llamada amígdala, que es la parte del sistema límbico responsable de controlar los niveles de ansiedad y las emociones. En consecuencia, a mayor densidad de la materia gris, mayor la capacidad de aprendizaje, de relajación y de control de las emociones. 

Pero además, el yoga estimula el llamado sistema parasimpático, que facilita la relajación y ayuda a recuperar el equilibrio en la vida diaria. El sistema nervioso autónomo se divide en el sistema nervioso simpático, que ayuda a responder y actuar en situaciones de estrés, y el parasimpático. Cuando el sistema nervioso parasimpático domina el cuerpo, se reducen el ritmo cardiaco y la presión arterial y se incrementa el flujo sanguíneo a los órganos internos. 


(Con información de expansion.com y ejercicios.mercola.com) 


Twitter: @caminoamarillo7

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