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Viernes , 25.05.2018 / 02:41 Hoy

La ineficacia de elementos ofensivos en Pumas

En la segunda mitad del 2017 y lo que va del presente, Pumas se ha reforzado con seis elementos que militan en el ataque y apenas si Matías Alustiza ha marcado diferencia en cuanto a actividad de Liga

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Rubén Guerrero Atilano

Después del Clausura 2017, la directiva y cuerpo técnico de Pumas se encomendaron en el nuevo armado del equipo, en retocar varias líneas de su escuadra, para salir adelante de una crisis que por entonces comenzaba. Universidad Nacional había pasado de tener el boleto a la Liguilla en sus manos, al penúltimo puesto de la clasificación general. Por ello, altos mandos del escuadrón del Pedregal consiguieron a más de un elemento de experiencia para encarar el futuro inmediato. A días de que arrancara el segundo semestre del año anterior, futbolistas como Mauro Formica, Joffre Guerrón y Néstor Calderón, ya habían recalado en CU. La intención no parecía equivocada, pero cambió el panorama sobre la marcha.

Joffre era con el que se corrían más riesgos, pues acumulaba poco más de seis meses inactivo y pese a que se comprometió a recobrar el ritmo futbolístico que alguna vez esbozó, la realidad distó mucho de las intenciones del ecuatoriano. "Vengo a ganarme un puesto, a mostrar mi calidad; le agradezco a Pumas por la confianza y la oportunidad que me están dando", llegó a decir el media punta. Guerrón disputó 10 encuentros de Liga, solo dos como titular y la mayoría como un recambio, esperando que marcara la pauta a favor de Universidad Nacional. Con las modificaciones en el timón, tanto Francisco Palencia como Sergio Egea lo emplearon, pero su actividad concluyó con David Patiño.

Otro de los jugadores que quedó a deber fue el mismo Néstor Calderón, que a pesar de que llegaba como campeón de Liga con Chivas y uno de los engranes relevantes del Rebaño de Matías Almeyda, en Pumas nunca se encontró con su mejor nivel. Al igual que Guerrón, las oportunidades concluyeron con la llegada de David Patiño, porque desde entonces, con todo y que se mantiene en la institución, no ha sido considerado de nuevo para ver acción con el escuadrón principal. Su arribo representaba una opción más de relevo en la banda derecha, donde Pablo Barrera se mantiene como el inamovible de dicho puesto. En lo que va del año, solo ha sido considerado para la Sub 20 y en Copa.

Mauro Formica es el que de algún modo ha tenido mejor escenario. Se mantiene todavía con posibilidades de ganarse un puesto. A pesar de que en su primer semestre solo disputó once encuentros, contó con la justificación de una lesión muscular, que le mantuvo alejado las primeras jornadas. Ya con David Patiño, al comienzo de este Clausura 2018 fue considerado como inamovible, como el enlace entre el medio campo y Nicolás Castillo, pero no logró confirmar su calidad; actualmente, alterna con Matías Alustiza, pero sus cifras siguen siendo muy bajas, con 19 compromisos disputados y cero goles firmados a su nombre. "Es un equipo muy importante y quiero hacer las cosas bien", llegó a comentar el argentino.

Con estos tres casos, se pensaba que la inestabilidad de elementos llegaría a su fin. De hecho, al confirmarse otros tres elementos de recién ingreso para este semestre, todo parecía indicar que los nuevos aspirantes rendirían más. No ha sido del todo así. Para este certamen arribaron Matías Alustiza, Yuber Asprilla y hasta Érick Cubo Torres, pero ninguno, ni el argentino que comenzó con buena racha goleadora por un par de jornadas, ha confirmado que su estancia ha sido una apuesta acertada. Es más, uno de los principales factores de la crisis actual en Pumas se debe a que Patiño no ha encontrado un once ideal que le sirva para repetir en más de una ocasión.

Alustiza fue el que mejores dividendos comenzó a brindar a corto plazo. Pese a que no inició como titular este semestre, se ganó el puesto cambiándole el rostro ofensivo. Matías marcó tres anotaciones y es más, cada vez que lo hizo, Universidad Nacional consiguió un resultado favorable de por medio. Ante el Atlas, en la segunda jornada, frente a Tigres, en la quinta fecha y contra Morelia, una semana más tarde, el argentino se hizo presente en el marcador, colaborando con nueve unidades sumadas de golpe. Ahora, la realidad es que el ex rojinegro acumula varios encuentros lejos de su máxima capacidad en la cancha, tanto así, que ya ni siquiera es titular.

Con menor fortuna, Yuber Asprilla, que llegó sin los reflectores de Alustiza, el colombiano no ha podido ni mostrar su capacidad. Es un rápido volante por izquierda, cuya mayor característica es la velocidad, armar jugadas a base de vértigo y conducción; solo ha visto actividad ante Atlas y recientemente frente a Necaxa, siempre menos de 15 minutos, debido a que acarreó una lesión muscular por la actividad de Copa. También, con cuatro duelos, Érick Cubo Torres ha tenido escasa participación. El delantero que llegó a finales de enero solo ha participado en 123 minutos, sin la continuidad necesaria para dejar en claro por qué fue repatriado de la MLS. Refuerzos ofensivos sin éxito deportivo, una constante en Ciudad Universitaria.

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