Los Voladores de Papantla viajan a Londres

Como parte del año dual México–Reino Unido, la agrupación autóctona participará en dos festivales.
La vestimenta que utilizan los voladores hace referencia a las aves: “Nosotros somos el pueblo de las aves”, dicen.
La vestimenta que utilizan los voladores hace referencia a las aves: “Nosotros somos el pueblo de las aves”, dicen. (Gustavo Durán/Notimex)

México

Como parte del Año Dual México-Reino Unido, los Voladores de Papantla participarán en dos festivales que se realizan en Gran Bretaña. Del 18 al 22 de junio estarán en The Origins Festival, en Londres. Días más tarde, del 24 al 28 de junio, estarán en la inauguración del Festival de Glastonbury.

Para Víctor García, representante del grupo autóctono, es un orgullo llevar la cultura totonaca a aquel país, pues van a representar a México en dos encuentros artísticos que reunirán a cientos de personas.

Esta será la primera ocasión que acudirán a Gran Bretaña, aunque ya han estado en otros países de Europa, como Holanda, Rusia, Francia y España, dijo García en entrevista con MILENIO.

En The Origins Festival convivirán con otras culturas indígenas del mundo, donde podrán mostrar su trabajo y relacionarse con gente con la que no necesariamente tienen contacto permanentemente, comentó García, quien empezó su trayectoria como volador cuando tenía 12 años.

En Glastonbury realizarán la ceremonia de iniciacición de las actividades del festival. Asimismo, harán otro ritual de ofrenda a las flores, el tabaco, el aguardiente y las frutas, para pedir que todo les salga bien a las personas en el trabajo, explica el artista, quien hace esta actividad gracias a su abuelo Maurilio.

Ya que para los voladores el palo con el que trabajan tiene un significado especial —pues lo buscan en el bosque, lo seleccionan, lo cortan a machetazos, lo limpian y lo colocan en su lugar, en una ceremonia en la que prácticamente participa toda la comunidad—, el grupo tuvo que mandar varias instrucciones para que se seleccionara el madero adecuado.

“Nosotros hemos mandado algunas características específicas referentes a la altura, ancho y cortes que debe tener el palo para que cuando lleguemos ya esté colocado. Al llegar haremos un ritual para ofrendarlo”, destacó.

Para Víctor, lo que a la gente le llama la atención de los Voladores de Papantla es la posibilidad de que representen una tradición milenaria llena de colores. Además, la fascinación que genera la relación con la naturaleza, ya que el palo volador es el nexo que la cultura totonaca tiene con el Sol y la Tierra.

“Por medio de ese vínculo llegamos a una altura en la cual nosotros estamos conscientes que queremos comunicarnos con la deidad solar. Este ritual que hacemos arriba, en el que a veces cantamos, nos paramos, tocamos la flauta y el tambor llama la atención de la gente”, recordó García, quien tiene 14 años dedicándose a este arte.

Al descender de la cúspide del palo volador se termina con el ritual. En esta ceremonia se ve la ofrenda del ser humano a una deidad superior, que en este caso es el Sol, explica García, quien tiene 27 años de edad.

La vestimenta que utilizan los voladores hace referencia a las aves: “Nosotros somos el pueblo de las aves. Esto se ha ido transformando poco a poco en una indumentaria que tiene que ver con los colores de la naturaleza. Hacemos referencia a los rayos del sol, las flores del campo, el arcoíris, la Luna. El vestuario es una combinación de la naturaleza y el hombre, representado por medio de un volador”, mencionó el danzante.

Para hacer su acto ritual tienen diferentes sones: el que se hace antes de subirse a la cúspide del palo volador es conocido como “El son” o “El silbido del perdón”; el que se realiza arriba, donde el ritualista evoca a los cuatro puntos cardinales, es una pieza titulada “El son de los cuatro puntos cardinales”, recordó.

También hay invocaciones al Sol cuando la persona que está en medio se para en la cúspide del palo volador y lo evoca, así como “El silbido del vuelo”, que se hace cuando los voladores descienden del palo, explicó.

Claves

Danza religiosa

- El rito de los voladores es una manifestación religiosa de Mesoamérica. Se han encontrado representaciones de este ritual en la cerámica funeraria de las culturas de Occidente (Colima, Jalisco y Nayarit).

- Posteriormente pasó a otros pueblos. Sobrevive en la actualidad entre los nahuas y los totonacos de la Sierra Norte de Puebla y el Totonacapan veracruzano. En 2009 fue proclamado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

- Este ritual está asociado a la fertilidad; no obstante, la danza existía con otras características relacionada con el culto religioso en la cultura totonaca. Los aztecas le adicionaron elementos solares, pues la danza del volador se ejecuta con cuatro danzantes, que representan los cuatro puntos cardinales.