Entre vivos

Es el arte sociedad y lo que piden millones de mexicanos atrapados entre la rabia y el desamparo es algo que jamás podrá concederles este gobierno: el diálogo presencial
Samira Borovik. "Eu nasci aqui".
Samira Borovik. "Eu nasci aqui". (Germania Heibe)

México

Como llegamos con retraso, a la muchacha que se encuentra a mi lado le hago una pregunta en relación con el comienzo del primer performance. A señas me indica que es muda. Absurdamente, quizá, le pido disculpas. Acto seguido abre un cuaderno donde anota: “Escucho”. Entonces, vuelvo a formular la pregunta y ella, valiéndose otra vez de señas, me la responde a cabalidad. Al despedirnos, me apunta un dato nuevo: “Mi performance es este viernes a las siete”.

¿Qué relación existe entre la actuación de cuerpo presente y su transmisión, ya sea en diferido o en directo? ¿Constituye la copresencia espaciotemporal de público y actores una quintaesencia frente a la escoria mediatizada?

Responde el abogado del diablo: la “actuación en vivo” nació con los medios de grabación. Late lo mediato en el seno de su contrario. No menos “comunidad” se crea en torno a una transmisión del Mundial. Supone el performance separación.

El duelo visceral encarnado por Sara Panamby se produce en medio de una nube de fotógrafos tan asumidos como los titiriteros del bunraku. Despliega Samira Borovik batido de palmas, gritos de pájaro y lodo negro con el fin de imponerse a su doble videográfico. Víctor Sulser subvierte la transmisión en directo echando a andar una maquinaria morosa, dispersa, incierta y disparatada. Otro tanto logra Víctor de la Rocque muriéndose en vísperas del evento.

A las siete de la noche del viernes pasado contemplamos en el performance de Joanna Barros la representación de un estado de emergencia: régimen de excepción y trance de surgimiento. La cadena de acciones asimila la salida del miedo larval a las metamorfosis conducentes a cierta plenitud: recupera la muda el habla.

La mudez originaria, solo pudimos registrarla quienes estuvimos presentes y atentos durante las noches anteriores. ¿Se trata de un recurso comparable a los adoptados por las obras de teatro interactivas del circuito comercial? En absoluto. La diferencia estriba en la sutileza; en la renuncia al énfasis.

Es el arte sociedad y lo que piden millones de mexicanos atrapados entre la rabia y el desamparo es algo que jamás podrá concederles este gobierno: el diálogo presencial. Tan pronto como accediera a ello, se le vendría abajo todo el tinglado. La relación inmediatizada con los gobernados constituye un peligro inaceptable. 

 

Promptus. Proyecto de intercambio entre artistas de São Paulo y la Ciudad de México. Ex Teresa Arte Actual. Del 30 de abril al 9 de mayo.