“Aquí se vive una anarquía”

Lupina Flores, pintora, enumera algunas faltas al Reglamento del Barrio Antiguo.
La vecina considera que el Corredor Cultural ha perdido su vocación.
La vecina considera que el Corredor Cultural ha perdido su vocación. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Como muchos de los vecinos del Barrio Antiguo, la pintora Lupina Flores comenta desgastada lo que significa vivir en el sector con mayor historia arquitectónica de Monterrey.

Su crítica no es sólo por el inicio de los trabajos para la Línea 3 del Metro, que tienen cerrada la calle Padre Mier desde Diego de Montemayor hasta Constitución, desde hace unas semanas, sino por todo el contexto.

La residente de la calle Mina, expone su punto de vista: “Desde hace tiempo se vive una anarquía en el Barrio Antiguo”.

La también integrante de la Junta de Protección y Conservación del sector enumera las faltas al Reglamento del Barrio Antiguo (promulgado en 1993) que pueden verse en cada calle: tonalidades en las paredes que no tienen nada que ver con la paleta de colores, anuncios publicitarios, modificación de fachadas y derrumbes de casas para convertirlas en oficinas.

Como vecina, cuestiona el plan firmado por el Gobierno del Estado y el Municipio de Monterrey para recuperar el Barrio Antiguo pues señala que “a nosotros nadie nos consultó ese programa, no lo conocemos”.

Durante años, Flores se ha caracterizado por ser una defensora del patrimonio histórico y arquitectónico del sector. En entrevista indica que la Secretaría de Desarrollo Sustentable les aplicó un cuestionario a los vecinos, con preguntas que sembraron más dudas que respuestas.

“La encuesta contenía preguntas bastante insólitas y terribles, como por ejemplo que si estábamos de acuerdo en que se construyeran edificios de tres pisos o centros comerciales, pero si esta es una zona protegida, cómo piensan hacer eso”, cuestionó.

Un nuevo golpe a la vista antigua que ofrece del Barrio la dio la instalación de un panorámico en 2011, los cuales están prohibidos en el reglamento de protección. Un recuento por la calle Abasolo arrojó más de 200 anuncios publicitarios.

Lupina Flores, reconocida pintora local, extiende sus críticas al Corredor Cultural que se instala cada domingo sobre la calle Mina, pues asegura que la mercancía que ahí se oferta ha salido de lo artístico.

“Ya no hay un control, se venden mascotas, ropa interior, se dan masajes. Es una zona protegida e histórica de la ciudad. Con las obras del Metro estuvimos un mes sin luz mercurial, es la verdadera anarquía donde cada quien hace lo que quiere”, expone.

:CLAVES

¿ZONA PROTEGIDA?

Declarada como zona protegida en 1993 promulgándose un reglamento para su protección, el Barrio Antiguo se le denomina como tal por contener edificaciones de los siglos XVIII, XIX y XX en sus calles.

Luego de recibir la declaratoria, en el sector proliferaron bares y antros que poco a poco fueron alterando la arquitectura de los inmuebles históricos.