VIH sube hasta cinco veces el riesgo de tumor cervicouterino

La campaña #YosoyAbigaíl de Censida, que inició en 2014, propone una estrategia de prevención más amplia para que se hagan papanicolaou.
Patricia Volkow Fernández, investigadora del Incan.
Patricia Volkow Fernández, investigadora del Incan. (Especial)

México

Las mujeres con virus de inmunodeficiencia humana (VIH) tienen hasta cinco veces más riesgo de desarrollar cáncer de cuello de útero, por lo que parte de la campaña #YosoyAbigaíl, creada por Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/sida (Censida), está dirigida a crear conciencia en este sector de la población para que se haga el papanicolaou cada seis meses.

Patricia Volkow Fernández, especialista en VIH e investigadora del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), reportó que, de acuerdo con Onusida, cada año más de 500 mil mujeres desarrollan cáncer de cuello de útero y más de 250 mil mueren por esa enfermedad.

Difícil de controlar

Volkow Fernández, también vocera de la campaña #YosoyAbigaíl, detalló que para una mujer infectada con VIH contraer el papiloma y desarrollar un tumor significa que ya desarrolló el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).

Lo preocupante, dijo, es que los tratamientos convencionales entre este sector de mujeres no funcionan con la efectividad requerida. La probabilidad de control de la neoplasia resulta muy baja. "Existe un elevado riesgo de que el cáncer regrese y sea más agresivo", aseguró.

Uno de los aspectos de la campaña consiste, justamente, en explicar que el cáncer de cuello del útero o cervical, por lo regular, carece de síntomas y cuando ya está avanzado produce en algunas hemorragias vaginales anormales.

Por ello, abundó la también ex jefa del Departamento de Infectología del Incan, se recomienda a las seropositivas hacerse papanicolaou cada seis meses a efecto de detectar el cáncer a tiempo. "Las mujeres que están infectadas con VIH deben hacerse la prueba para detectar células anormales en el cérvix que pueden convertirse en cancerosas si no son tratadas", subrayó.

En México, este tipo de cáncer es la primera causa de muerte por neoplasias malignas entre las mujeres de 25 a 64 años.

Si bien, aclaró la especialista, hay más de 100 tipos de virus del papiloma humano, la mayoría son inofensivos, pero en mujeres con VIH producen verrugas genitales, vulva, vagina y ano, además de que provocan problemas de desnutrición.

Sectores vulnerables

Las condiciones de desigualdad propician una mayor vulnerabilidad, sobre todo en aquellas que ya han tenido varios partos, pues 84 por ciento de los decesos se registra en aquellas en edad fértil y con nula escolaridad o solo con primaria.

"Las mujeres con tres o cuatro embarazos a término presentan un riesgo 2.6 veces más alto de desarrollar cáncer y con siete partos 3.8 veces mayor peligro", explicó la investigadora.

Aunque en México se carece de un censo certero de mujeres con VIH y cáncer cervical, los estudios realizados por Volkow Fernández han identificado que las entidades con mayor proporción son Chiapas, Guerrero, Veracruz, Oaxaca y Tabasco.

Sobre los casos de la neoplasia en las seropositivas por edades "5.1 por ciento ocurrió en mujeres menores de 15 años, 37 por ciento en jóvenes de 15 a 29 años y 57.5 por ciento en las mayores de 30 años; en 0.4 por ciento de los casos se desconoce la edad", comentó.

De acuerdo con los cálculos realizados por Onusida y Censida, a finales de 2013 se registraron 170 mil personas de 15 o más años con VIH, de los cuales 36 mil (21 por ciento) corresponde a mujeres.

Por ello la campaña #YosoyAbigaíl, que encabeza Censida desde el primero de diciembre de 2014, propuso una estrategia de prevención más amplia, que trabaje por la salud de las mujeres de manera integral.

La atención de la salud reproductiva para la mujer debe basarse en cuatro pilares fundamentales: la prevención del VIH en mujeres, evitar embarazos no deseados, garantizar una maternidad saludable y evitar la transmisión vertical de VIH, sífilis y papiloma humano, este último causante de cáncer.

"Yo soy Abigaíl es una campaña de sensibilización centrada en sumar esfuerzos para abordar los desafíos únicos que enfrentan las mujeres que viven con VIH. Este movimiento pretende ayudar a romper las barreras de concientización y mejorar la atención, a fin de que las mujeres que adquirieron ese virus sean empoderadas a través de la conformación de una comunidad cohesiva que abogue por sus necesidades a través de la mejora del diálogo entre ellas y su entorno", concluyó Volkow Fernández.