Aplaude calidad del periodismo narrativo

Daniel Salinas Basave aborda la labor del reportero en su obra "Vientos de Santa Ana".
En su playera lleva estampada la figura de un tigre, la misma que sale en la portada del libro Vientos de Santa Ana.
En su playera lleva estampada la figura de un tigre, la misma que sale en la portada del libro Vientos de Santa Ana. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

En su playera lleva estampada la figura de un tigre, la misma que sale en la portada del libro Vientos de Santa Ana.

Daniel Salinas Basave, nacido en Monterrey pero radicado en Tijuana, es claro: "Tengo una relación con los Tigres, primero porque nací en el Año del Tigre, y segundo por ser el mejor equipo de México".

Con una formación en el periodismo de más de 14 años, Daniel Salinas relata los avatares de la profesión a través del protagonista de la historia, Guillermo Lozano, quien se dispone a descubrir la encrucijada de un asesinato casi olvidado en Tijuana y establecer la relación del poder y la mafia.

"Se trata de mi álter ego", confiesa el escritor, nieto del filósofo Agustín Basave Fernández del Valle.

Destacó que hoy el periodismo y la literatura guardan una relación estrecha, generando trabajos como crónicas y reportajes de una alta calidad narrativa en México.

"Estamos viendo una etapa donde hay muchísimos jóvenes que están haciendo muy buenas cosas de periodismo narrativo", destacó.

Aunque en Vientos de Santa Ana (Literatura Random House) el protagonista es alguien a quien su trabajo como reportero lo tiene hasta cierto punto fastidiado, en la vida real Salinas Basave se siente orgulloso de haber emprendido esta profesión.

Resaltó que al ser "reportero de calle" aprendió a contar una historia y tener "la pistola del editor en la cabeza" por entregar un texto que "debe ser para hoy".

"Ningún diplomado de literatura me pudo enseñar lo que te da reportear década y media en la calle. Andar en la calle y trabajar 14 o 16 horas diarias es la mejor escuela, te ayuda a saber contar una historia y a disciplinarte", reconoce.

Si bien Vientos de Santa Ana empezó a gestarse en 2007, fue en la etapa lejana al "reportero de calle" que la historia avanzó hasta convertirse en un libro, con el cual fue finalista del Premio Mauricio Achar Literatura Random House el año pasado.