Hubo varias "bajas" en las filas del gremio artístico

Tanto a nivel nacional como en Monterrey, la comunidad vivió jornadas de luto a causa del deceso de algunos de sus miembros.
Dulce María González, en julio.
Dulce María González, en julio. (Archivo)

Monterrey

Como pocos, 2014 será recordado por los varios decesos de creadores, promotores culturales e historiadores.

Desde abril, mes en que fallecieron el Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez y el crítico literario y ensayista jalisciense Emmanuel Carballo, posteriores al deceso del poeta argentino y colaborador de MILENIO Juan Gelman, sucedido el 14 de enero, seguido semanas más tarde por la muerte del escritor mexicano José Emilio Pacheco, Premio Miguel de Cervantes 2009.

Gelman, Premio Cervantes en 2007, tenía 20 años de residencia en México y su partida a los 83 años significó la pérdida de un poeta que sufrió directamente el sistema de represión argentino.

La muerte de Pacheco se dio casi una semana después, tras un incidente poco común. Tropezó en su casa con una hilera de libros golpeándose la cabeza, por la noche fue internado en un hospital de la Ciudad de México para fallecer el 26 de enero.

Entre otras pérdidas de historiadores, músicos y creadores, recientemente destacó la muerte del periodista Vicente Leñero, novelista, narrador, guionista, periodista y académico jalisciense.

En Monterrey, el fallecimiento de la poeta Dulce María González, ocurrido el 12 de julio, consternó a la comunidad literaria. Ensayista y escritora, González fue coordinadora del Centro de Escritores en el 2003 y 2005. Confirmado su deceso, la Feria Internacional del Libro de Monterrey del Tecnológico de Monterrey le dedicó un homenaje, además de que fue publicado su poemario póstumo Lo perdido.

También se recuerda la partida de la poeta tamaulipeca, pero avecindada en Monterrey, Carmen Alardín, el 10 de mayo.  Su obra fue reconocida por la UANL durante la tradicional Escuela de Verano con la publicación del inédito La caída del ángel.

Asimismo, Nuevo León perdió este año a dos de sus principales promotores culturales. La figura de Márgara Garza Sada fue reconocida en el apoyo tanto a artistas como instituciones culturales, y fue una de las principales coleccionistas de arte e impulsora de museos. Su muerte, ocurrida el 17 de junio, conmocionó al sector cultural tanto de la localidad como del país.

De igual forma se sintió la muerte de José Emilio Amores, ocurrida también en junio. A él se debe la creación de la Sociedad Artística Tecnológico y fungió como director del Teatro de la Ciudad, entre otras instituciones.

El año también registró la muerte de la actriz y activista social María Eugenia Llamas, suscitada en agosto en la ciudad de Zapopan, Jalisco, así como la del historiador Antonio Peña.