Las vanguardias del cine llegan al FICUNAM

Del 26 de febrero al 7 de marzo, el festival de cine de la Universidad Autónoma de México mostrará 137 producciones contemporáneas de 36 países.

Ciudad de México

La italiana Eva Sangiorgi vino a México hace 12 años para hacer una investigación de posgrado en la UNAM. Pronto comenzó a trabajar en el FICO, el festival de cine auspiciado por Cinemex que fue suspendido después de seis ediciones.

Fue entonces cuando la UNAM recuperó la idea de organizar un festival de cine en la Ciudad de México, pero con una línea menos comercial y más de vanguardia. "Además de una sección importante de actividades académicas”, cuenta Sangiorgi, directora de FICUNAM desde su primera edición, en 2011.

¿Cómo describirías la evolución de FICUNAM en sus primeros cinco años?

Ha madurado el proyecto junto a todos los que trabajamos allí. Hemos hecho buenos enlaces con otros festivales de más trayectoria, y hemos traído cineastas que en el circuito del cine de arte son bien reconocidos, aunque no necesariamente identificados aquí. También se ha ido ampliando el público, pues al principio estuvo conformado por un núcleo duro cinéfilo. Pero hemos ido ganando la confianza del público a través de la programación, año tras año.

Las celebridades del festival son desconocidos para la mayoría. ¿FICUNAM tiene una vocación educativa?

Es cierto que FICUNAM está muy relacionado con la academia, al ser un festival de la UNAM. Pero la selección responde mucho más a criterios curatoriales. Nos interesa traer películas que tengan mucho valor como productos artísticos. Que sí tienen historias o contenidos, pero cuyo poder reside en su estructura formal. Son películas sobre la contemporaneidad pero no buscamos contar la verdad de manera muy directa. Hay otros festivales que hacen eso y funcionan muy bien, como Ambulante o San Cristóbal de las Casas. El de FICUNAM es un cine muy filtrado, que para mi puede tener una permanencia mucho más amplia al tratarse de productos artísticos.

El 95% de las películas del festival no tienen distribución en México, ¿a qué responde esto?

Para FICUNAM lo importante es traer cine que no se ha podido ver, aunque eso signifique renunciar a grandes películas que tienen otra salidas. El Festival de Cine de Morelia es la pre-exhibición de la muestra de la Cineteca. Son películas que ya tienen un distribuidor, que están en México porque han sido compradas. Pero hay otro sector muy grande, que para mi es fundamental, y es al que nos dedicamos. Traemos cineastas que de otra forma no se verían aquí, pero si vas al festival de Locarno la gente se pelea por verlos.

¿Qué tendencias cinematográficas se pueden distinguir en la selección de este año?

Muchas cosas suceden en la producción internacional. Ahora hay una nueva línea muy fresca de cine brasileño. Otra cosa es que ya no tiene sentido hacer una división entre documental y ficción. Nosotros eliminamos esa separación desde el primer año, pero cada vez se hace mucho más evidente. Este año también hay mucha ciencia ficción: son películas que tienen que ver con un acontecimiento histórico que, sin embargo, se emplazan en un tiempo que es sólo cinematográfico. Esto se ve en películas como Jauja (de Lisandro Alonso), Branco sai. Preto fica (de Adirley Queirós), o Piel de Serpiente (Daniel Hui) una co producción de Singapur y Portugal.

Has dicho que las retrospectivas son la columna vertebral del festival, ¿por qué?

Porque el festival está hecho para celebrar al cine y las retrospectivas sirven para entender cómo evoluciona el cine a través de los autores, de toda su filmografía. Cuando hacemos una retrospectiva de alguien vivo siempre nos inspiramos en su producción contemporánea para relacionarlo con el resto de la programación.

Una de estas retrospectivas está dedicada a Sergei Loznitsa. ¿Qué nos puedes contar sobre él?

Él es bielorruso, de nacionalidad ucraniana, matemático y traductor de japonés. Se mueve entre la ficción y la documental, pero siempre se refiere a acontecimientos históricos. Su última película –Maidan- compitió en el Festival de Cannes. Es un documental que registra las recientes manifestaciones en Ucrania. Y me pareció muy adecuado en este momento histórico de México traer a alguien con tanta lucidez respecto de los nuevos movimientos sociales. Loznitsa dará unas pláticas en el MUAC como parte de la programación académica del festival.

¿Cuáles son las recomendaciones de Eva Sangiorgi para el FICUNAM 2015?

Una joya contemporánea que no se pueden perder es Cavalo Dinheiro, de Pedro Costa, que es la historia de un pueblo de Portugal a través de sus personajes: sus alucinaciones, sus traumas. Costa dará una plática que también es imperdible. Hay otra joya de 1969: El color de las granadas, de Sergei Parajanov, una película recién restaurada sobre un poeta armenio. Es un viaje visual muy potente, de grandísima referencia para artistas contemporáneos. Y luego habrá un auto-cinema que hacemos con el Festival de los Cabos: se proyectará Una chica regresa sola a casa de noche, sobre una vampira transgénero. Es una película muy estilosa, en blanco y negro, de una directora iraní.