Ondas Martenot, instrumento sui géneris, llega a México

Valérie Hartmann tocará, esta noche y mañana al mediodía, una obra de Olivier Messiaen con la Orquesta Filarmónica de la UNAM en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario.
Hartmann es especialista en el instrumento monofónico inventado en 1928.
Hartmann es especialista en el instrumento monofónico inventado en 1928. (Especial)

Ciudad de México

Había ensayo, pero no instrumento, que, por cierto, no se da en maceta. Las ondas Martenot, instrumento inventado por Maurice Martenot en 1928, formado por un teclado, un altavoz y un generador de baja frecuencia, no había llegado a la Sala Nezahualcóyotl: estaba detenido en la aduana por un problema de papeleo.

La francesa Valérie Hartmann, pianista y gran intérprete de aquel instrumento, lucía tranquila (aunque tal vez había dejado escapar su ira horas antes). En México no existen ejemplares del teclado, que es fabricación muy limitada y a la artista le preocupaba que en la aduana le hicieran daño al no tener idea cómo tratarlo.

Por fortuna se pudo destrabar el problema burocrático y fue liberado el instrumento con el que Hartmann tocará este fin de semana con la Orquesta Filarmónica de la UNAM, dirigida por Jan Latham-Koenig. "A los 13 años estudiaba piano cuando Jeanne Loriod dio un curso sobre este instrumento —dice la solista una vez que hubo pasado la tormenta y la venido la calma. No lo conocía, así que tenía ganas de descubrirlo. Ese fue mi primer encuentro con un instrumento sui géneris", dijo la también maestra del Conservatorio de París.

En esos años le motivó la curiosidad de saber qué era el instrumento de Martenot, quien además de militar fue violonchelista y radiotelegrafiasta. "Entré a la clase, lo vi, lo escuché y me di cuenta de que era muy especial. Lo primero que disfruté del curso y de las ondas Martenot es que estudiábamos obras de nuestro tiempo, música de compositores que estaban vivos. Pensé que eso estaba muy bien. Además, era muy agradable tocar un instrumento monofónico, porque solo se puede tocar una nota a la vez, a diferencia del piano, que es polifónico. Encontré que tiene un sonido muy interesante", dijo.

No hay mucha gente en el mundo que lo toque porque hay pocos ejemplares de las ondas Martenot. Además, afirma Hartmann, "es un instrumento poco conocido, mucha gente no sabe que existe. Sin embargo hay música grandiosa y el compositor más conocido es Olivier Messiaen. Él es muy importante para nosotros porque su música se toca en todo el mundo".

Valérie menciona que otros compositores han escrito para las ondas Martenot, como André Jolivet y otros más jóvenes: "Está, por ejemplo, Tristan Murail, quien ha escrito varias piezas para el instrumento solo o como solista con orquesta, y también autores japoneses y canadienses, países en los que hay muchos ejecutantes. Sin embargo el más conocido sigue siendo Olivier Messiaen".

Precisamente Hartmann tocará como solista en Tres pequeñas liturgias de la presencia divina, de Messiaen. Relata que cuando estudiaba con Jeanne Loriod, con frecuencia ese compositor pasaba por la clase para escuchar a los alumnos. "Más tarde tuve la gran oportunidad de tocar en su gran ópera San Francisco de Asís, tanto en el estreno como en funciones posteriores, y él siempre estaba ahí. También fui la primera que toqué Tres pequeñas liturgias de la presencia divina. Nos vimos muchas veces, lo que fue grandioso para mí".

Messiaen, agrega, "era una persona muy agradable, siempre muy interesado en la manera en la que ibas a tocar su música. Era una persona muy gentil, pero también muy demandante. Fue un gran honor y un gran placer tocar con él; conocía muy bien el instrumento. Fue una experiencia vital. Para quienes tocamos las ondas Martenot, Tres pequeñas liturgias de la presencia divina es un tesoro, una obra fantástica. Es un Messiaen en toda su coloratura".

Valérie Hartmann se presentará con la Ofunam en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, hoy a las ocho de la noche y mañana al mediodía.