¿Cuánto vale la Constitución de 1917?

A pocos meses de que se cumpla el centenario de su promulgación, en febrero próximo, el especialista realiza este ejercicio a petición de MILENIO.
El volumen, empastado en cuero, tiene 179 páginas y las firmas de Venustiano Carranza y los constituyentes.
El volumen, empastado en cuero, tiene 179 páginas y las firmas de Venustiano Carranza y los constituyentes. (Juan Carlos Bautista)

México

¿Cuánto vale la Constitución de 1917? MILENIO le hizo esta pregunta al valuador y autentificador Rafael Matos Moctezuma, debido a que este documento saldrá del Archivo General de la Nación el próximo año para exhibirse en Palacio Nacional en la exposición conmemorativa del centenario de la Carta Magna, promulgada el lunes 5 de febrero de 1917.

“Si tuviera que valuar hoy la Constitución de 1917 le daría un valor de alrededor de 6 millones de dólares, que es el equivalente a cómo anda el peso en este día, lo que nos daría una suma de más de 120 millones de pesos. En esa valoración considero que es un documento vigente, único e insustituible que norma la conducta social de nuestro país”.

En 2010 el experto, en el marco del Bicentenario de la Independencia de México y del Centenario de la Revolución, valuó la Constitución en cinco millones de dólares.

Matos Moctezuma, uno de los tres valuadores autentificadores del país, dice que la Carta Magna es un bien único, no fungible, es decir, que no se puede sustituir debido a que no existe otro documento igual. No obstante que carece de un precio de mercado, las aseguradoras le dan un valor, un valor llamado de compensación.

“Es un bien de la nación con una carga histórica fundamental, y en el caso de que se perdiera, alguien lo rompiera, se incendiara o un temblor la hiciera pedazos, la aseguradora tendría que pagar ese monto de compensación a la nación”, subraya.

Para fijar el valor de 6 millones de dólares lo primero que hace el perito valuador es revisar el bien, es decir, el ejemplar de la Constitución, el cual está empastado en cuero, cuenta con 179 páginas y con su articulado completo, con las firmas autógrafas de Venustiano Carranza y de los constituyentes de Querétaro.

El segundo paso, detalla, es verificar su estado de conservación, y el documento está en perfectas condiciones; tercero, que el ejemplar que —se dice— es la Constitución, realmente sea auténtica, y en este caso no hay problema porque la autenticidad la avala el Archivo General de la Nación.

“Una vez cumplidos los anteriores pasos se procede a realizar el dictamen valuatorio para establecer una concertación entre las partes y poder fijar el precio entre la aseguradora y la institución, que tiene a su cargo la Constitución de 1917”.

Aquí se deben compaginar las posibilidades reales de pago, ya que se puede poner un precio muy alto, pero a la hora de establecer la prima ésta se eleva y puede alcanzar sumas anuales impagables para el AGN.

Para realizar este tipo de valuación, Matos Moctezuma, experto certificado y reconocido por el Poder Judicial de la Federación, busca antecedentes de valuación de otros documentos similares; por ejemplo, precisa que la Carta de Independencia de Estados Unidos de América en el 2010 estaba valuada en 300 millones de dólares, mientras que la Carta de Independencia de México se valuó en 12 millones de dólares.

“Para llegar a estos montos se le pregunta a la institución que quiere asegurar ese bien —en el caso de México a la Secretaría de
Gobernación o a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público— si es que puede pagar tal o cual prima. Es ponderar cuál es el monto que puede cubrir y así llegar a un acuerdo con la empresa aseguradora”.

En bóveda de seguridad

La Constitución es un documento irremplazable, insustituible y el único ejemplar que existe, indica  Mercedes de Vega, directora del Archivo General de la Nación.

“Todos los documentos que van a salir para exhibirse en la exposición conmemorativa por el centenario de la Constitución de 1917 serán asegurados de la misma manera que otras pieza que vendrán procedentes de otros archivos y museos que contribuirán al montaje museográfico de la muestra conmemorativa”.

Explica que por razones de conservación, la Constitución, que se resguarda en una bóveda de seguridad, no se facilita ni se presta: “Sin embargo, tenemos facsímiles de muy alta calidad también para la consulta. También la tenemos en formato digital, y cualquier ciudadano puede entrar a nuestro portal y verla. Todo es por razones de seguridad y de preservación”.

Cada vez que la Constitución de 1917 sale del AGN no solo es asegurada sino que se implementa un fuerte sistema de seguridad.