“El vagón de la radio”, impulso a la creatividad infantil desde un tren

El tema predominante ha sido el ferrocarril, pero también hay otras cuestiones culturales.
Descubren el potencial de la radio como medio de expresión.
Descubren el potencial de la radio como medio de expresión. (Especial)

México

Difundir el valor del patrimonio ferroviario en el público infantil es una tarea un tanto complicada, dado que este medio de transporte no forma parte de su vida cotidiana. Sin embargo, el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos puso en marcha  El vagón de la radio, proyecto que inició hace 14 años y hasta la fecha no ha parado.

Dirigido por Rosa María Licea Garibay, el programa educativo tiene su sede en uno de los trenes estacionados en el museo situado en Puebla. El primer paso, dice su impulsora en entrevista, “fue impartir una serie de talleres de radio, que venimos desarrollando desde el 2005. Posteriormente diseñamos una serie de radio infantil, que comenzó a transmitirse en el 2007 por la radio estatal de Puebla. Este programa en vivo, hecho por niños y dedicado al público infantil, se ha transmitido ininterrumpidamente desde entonces. La tercera línea de trabajo fue el montaje de una cabina de radio en el museo, donde pudiéramos trabajar gran parte de la producción de la serie”. 

En un tiempo en que comunicación visual priva sobre la auditiva, el proyecto implicó desarrollar la creatividad
de los organizadores para atraer a los niños. Además de trabajar toda la parte de la producción radiofónica, dice la comunicóloga, “establecimos algunas estrategias para acercarlos a la historia y cultura de los ferrocarriles. Lo hicimos a través de los ferrocarrileros jubilados, quienes han colaborado muy de cerca con el museo en diversos proyectos. A partir de sus testimonios comenzaron a trabajar con los niños, compartiendo experiencias”.

Licea Garibay está convencida del poder de la radio “como un medio de comunicación que tiene muchísimas posibilidades para el desarrollo del pensamiento creativo de los niños. Es decir que, a partir del sonido, de un uso adecuado del lenguaje radiofónico, donde están la voz, la música, los efectos especiales y los silencios, los pequeños generan todo tipo de sentimientos y ambientes. Uno de los grandes atractivos fue cuando los niños empezaron a descubrir todo el potencial de la radio como medio de expresión, como medio para la creatividad y la imaginación”.

En El vagón de la radio ha viajado la imaginación de más de 300 niños que han participado en el programa y en otras actividades. Y aunque la serie de radio está dedicada al público infantil, también muchos adultos han respondido de manera positiva a sus mensajes, explica la investigadora. “Esto se debe a que los adultos tienen un referente con el ferrocarril y recuerdan nostálgicos este medio de transporte y luego nos llaman para compartirnos sus experiencias. Y si en la serie el tema predominante ha
sido el ferrocarril, también se han involucrado otras cuestiones culturales”.

Rosa María Licea Garibay  comparte estas y muchas otras experiencias en el libro El tren, la radio y los niños. Ejercicios de comunicación educativa, editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero. La obra será presentada el próximo jueves a las 6 de la tarde en la Fonoteca Nacional (Francisco Sosa 383, Coyoacán) por Ana Bedolla Giles, Rafael Méndez Arriaga, Lidia Camacho  y la autora.