Listo, plan para frenar una pandemia por influenza

La empresa Protein Sciences construye una planta en México para surtir a América Latina de una vacuna biotecnológica de respuesta inmediata; entrará en operaciones hasta 2020.
La inoculación Flublok se manufactura en la instalación de Protein Sciences, en Nueva York.
La inoculación Flublok se manufactura en la instalación de Protein Sciences, en Nueva York. (Blanca Valadez)

Nueva York

La alerta lanzada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre que la influenza puede convertirse en una gran pandemia en el siglo XXI propició que el gobierno de Estados Unidos invirtiera más de 600 millones de dólares en el desarrollo de una vacuna biotecnológica de respuesta inmediata para hacer frente a un brote similar al de 2009, además de la construcción de una planta para producirla.

Mireli W. Fino, vicepresidenta de operaciones y manufactura en la planta Protein Sciences, en Nueva York, explicó a MILENIO que en caso de declararse una pandemia esa instalación tiene la capacidad de producir alrededor de 5 millones de dosis de esta vacuna en un tiempo considerable menor frente a los cinco meses que tarda la vacuna tradicional elaborada con huevo.

"Uno de los principales beneficios de la tecnología de Flublok es que su tiempo de fabricación es cinco veces menor al de la vacuna tradicional. En caso de pandemia, la población podría estar protegida en solo cuatro semanas", destacó.

Para reducir más los tiempos y como parte de los protocolos mundiales de seguridad sanitaria, la firma eligió Ocoyoacac, Estado de México, para construir otra planta de vacunas dirigida a abastecer primero la demanda local y luego exportar el biotecnológico a algunas naciones de Latinoamérica.

La ingeniera química acotó que, como la planta mexicana se encuentra en construcción y comenzará a operar hasta 2020, la productora de Flublok —nombre de la nueva vacuna elaborada por laboratorios Liomont— ya envío un paquete de 50 mil dosis a México y será hasta el siguiente año cuando llegue a todas instituciones del sector público.

La diferencia

En compañía de Alicia Galván, directora médica del laboratorio Liomont, Fino agregó que la peculiaridad de este nuevo biotecnológico es que, en lugar de trabajar directamente con el virus de influenza, utilizan el código genético de la cepa identificada por la OMS que circulara en la época invernal para producir el principio activo de la vacuna.

"Usamos una tecnología recombinante que se vale de líneas celulares, en este caso, de las obtenidas del ovario de una palomilla que se aisló en la década de los 70 y que nosotros empleamos para generar la respuesta inmunología del organismo cuando es atacado por las cepas que circulan en la temporada invernal", detalló.

"Trabajamos con el vector que tiene la información genética de la hemaglutinina (H) para impedir que el virus en sus versiones A/H1N1, A/H3N2 y tipo B se adhiera a la célula. Este proceso de purificación de la proteína es lo que hace que más personas inmunizadas alcancen una protección superior a 85 por ciento", subrayó.

La vacuna, que ya cuenta con el registro sanitario de la Cofepris en México y de la FDA en Estados Unidos, puede aplicarse a partir de los 18 años entre personas inmunodeprimidas, con VIH u oncológicas; no está contraindicada para embarazadas y lo importante es que beneficiará a los alérgicos al huevo, látex, gluten, antibióticos y conservadores.

Ensayos para niños

"Vamos a iniciar nuestras pruebas clínicas para usarla en niños y también estamos trabajando para que incluya no tres, sino las cuatro cepas del virus de la influenza que, según las investigaciones, tienen más probabilidades de diseminarse y causar enfermedades o incluso muertes", aseguró Fino.

En el laboratorio, de acuerdo con las especialistas, están creando una especie de archivo con los códigos genéticos de todas las variantes de la influenza, inclusive de la aviar H5N1 que se detectó por primera vez en 1996 en algunas aves de corral en China, la cual es altamente contagiosa y letal para el ser humano.

Liomont, socio comercial de Protein Sciences, una de las compañías de innovación y biotecnológicos que forma parte del grupo estratégico de Autoridad contra la influenza pandémica del Department of Health and Human Services de EU, invirtió 10 años en la investigación y desarrollo del biotecnológico.

Galván refirió que la vacuna se venderá al sector privado en México en aproximadamente 350 pesos la dosis, y aseguró que esta nueva tecnología contra influenza revolucionará la forma de prevenir brotes pandémicos, así como muertes por contagios que anualmente cobran la vida de 500 mil personas a escala global.