Urge invertir en donación de células madre y de órganos

El monto es alto, pero es el mismo gasto que generan los partidos.
Paciente posa con su padre y "El Doctor Payaso".
Paciente posa con su padre y "El Doctor Payaso". (Mónica García)

México

En México se necesita tener un registro nacional de donadores altruistas de células madre, que debe estar a cargo del Estado, “ésta sería una buena inversión”, dijo Eucario León Rodríguez, director del Programa de Trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

El también hematólogo y oncólogo hizo un llamado a las autoridades para que resuelvan la problemática de no tener donadores, ya que solo en 25 por ciento de los casos un hermano es compatible con otro, lo que deja a tres cuartas partes de los pacientes sin posibilidades de trasplante.

Además, se suman los costos, que la mayoría de los pacientes no puede solventar, solo quien tiene recursos o un seguro de gastos médicos puede tener acceso a donadores alternativos (con los que no tienen parentesco).

Crear una base de datos de esta naturaleza es caro, la tipificación de un donador tiene un costo de hasta 2 mil 500 pesos, y si se requieren 2 millones de personas, la inversión es más fuerte, “pero es factible, vemos lo que le dan a los partidos políticos cada año, los recursos ¡vamos! Para empezar con los sueldos de los diputados y la burocracia gubernamental, yo creo que se podría hacer el registro”, dijo.

Añadió que se debían eliminar estos partidos y “dejar a las inversiones que realmente resuelven problemas a la población, como es el transplante de células madre.

Señaló que la mayor parte de los trasplantes depende de los registros internacionales de donadores altruistas para realizar los mismos, pero el costo es elevado, alrededor de 40 mil dólares, lo que lo hace inaccesible para la mayoría de las personas que lo requieren.

“El problema de los registros internacionales es que los genes se distribuyen por etnias y la  mayoría de los donares registrados son caucásicos, lo que dificulta encontrar una médula compatible para mestizos como nosotros y en toda Latinoamérica”.

Hizo hincapié en que el registro nacional incluya a millones de personas, lo cual hacen los países caucásicos como Estados Unidos, Canadá y los europeos. En México se requieren alrededor de cinco mil trasplantes de médula ósea por año y actualmente se realizan entre 500 y 600.

León Rodríguez comentó que hay algunos registros pequeños de donares en algunos países latinoamericanos; en México existe uno con alrededor de 15 mil, pero destacó que es muy difícil encontrar un donador que no sea familia. En Brasil también hay uno, pero los registros fuertes son europeos, asiáticos y los de EU.

Al pedirle un llamado a la población para donar dijo: “El problema de la donación es quién la paga, el donador altruista no puede pagarla porque sería absurdo, eso le corresponde al gobierno”.

Donación de órganos

En el marco del Día de Donación de Órganos celebrado en Medica Sur, y que se conmemora el 26 de septiembre, se destacó el objetivo de fomentar esta práctica como el máximo acto de generosidad y altruismo a personas cuya vida depende, exclusivamente, de un trasplante.

Se destacaron los avances que ha realizado la institución con respecto a la edad límite para ser donador o receptor.

En la institución se realizó el primer trasplante de personas de más de 65 años, la esposa de 69 donó un riñón a su esposo de 71 años.

También el caso de un receptor joven, Mateo, de apenas tres años de edad, a quien su papá le donó el hígado.

Héctor Parra, quien dio un riñón a su hija Itzel de 13 años, dijo que se deben realizar estudios a los niños desde que nacen, para prevenir cualquier enfermedad.

A la edad de dos años a Itzel se le detectó una enfermedad con la que no podía retener proteína y las desechaba por la orina, lo que deterioró su riñón, durante 11 años se le trató con medicamentos.

En mayo de 2013 presentó un cuadro de insuficiencia renal, a los 13 años, por lo que el médico indicó a los padres la necesidad de un trasplante; su papá fue quien resultó compatible; después de tres meses de estudios y más de una semana de hospitalización, Itzel se encuentra bien y posa sonriente con su papá y los ayudantes de El Doctor Payaso.