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Martes , 16.10.2018 / 12:53 Hoy

Una intensa vida literaria

La de Rulfo no debería ser una “biografía intelectual” sino una intensa vida literaria… a la que Alberto Vital se acerca, pese a todo, con hallazgos notables. 

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Entre las novedades por el centenario del escritor jalisciense reaparece Noticias sobre Juan Rulfo de Alberto Vital, publicado originalmente en 2004 en formato de libro de arte y que ahora se edita en rústica y con un pliego fotográfico de 24 páginas.

La nueva disposición, desnudo el texto, sin el diálogo continuo con las imágenes que lo enriquecía, lleva al lector a interesarse ahora más en lo que se dice, aumentado y corregido, que en las virtudes visuales del volumen original. Desaparecieron, por cierto, unas palabras introductorias de Clara Aparicio, en las que hablaba de la dificultad de acercarse a la vida de su marido…

La objeción mayor que puede hacerse al libro de Vital es que se intente una “biografía intelectual” cuando éste acaso no era el perfil que al propio autor le acomodaba; mejor, quizá, llamarlo artista o simplemente escritor. El intelectual, en su sentido moderno, busca mantener una presencia social e incidir, con sus palabras y sus ideas, en el entorno. Y Rulfo no era así.

Por fortuna, los propios hechos en la vida del escritor hacen que ésta adquiera más peso que su pensamiento… que puede estar en el fondo de la obra pero se conforma, sobre todo, por ideas literarias o narrativas. Cobra así más importancia lo que leyó de niño en la biblioteca de Ireneo Monroy (“las novelas de Alejandro Dumas, las de Víctor Hugo, Dick Turpin, Buffalo Bill, Sitting Bull”, según el propio Rulfo) que el ideario social, por ejemplo, de sus maestros de la preparatoria, que Vital detalla. Incluso se llega a decir que hay un manifiesto político oculto detrás “Nos han dado la tierra”.

Ese discurso paralelo, el que trata a Rulfo como filósofo o pensador, rivaliza con los deberes del biógrafo. Finalmente, este último se impone. Vital tuvo a la mano documentos significativos, como la correspondencia familiar, en donde se perfila la personalidad del padre y el drama interior del niño Rulfo luego de que asesinaran a su progenitor y muriera cuatro años después su madre; o, en las cartas a Clara, los afanes del joven artista por construir una obra.

Una gran presencia en Noticias sobre Juan Rulfo es Efrén Hernández, al que Rulfo reconoció como maestro literario. Vital se detiene en esa “amistad decisiva con un conversador incansable”. Incluso es iluminador saber que el nombre inicial de Pedro Páramo, el personaje, fue Maurilio, que Rulfo toma del cuento “Santa Teresa” de Hernández.

La de Rulfo no debería ser una “biografía intelectual” sino una intensa vida literaria… a la que Alberto Vital se acerca, pese a todo, con hallazgos notables.

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