Ballet Folclórico de la UdeG, patrimonio vivo

El próximo 1 de abril la agrupación tapatía celebrará con una presentación en el Palacio de Bellas Artes.
“No es un ballet de exhibición, no es didáctico ni se dedica al entretenimiento; tiene un trabajo de investigación muy profundo”, dice Igor Lozada, secretario de Vinculación de la UdeG.
“No es un ballet de exhibición, no es didáctico ni se dedica al entretenimiento; tiene un trabajo de investigación muy profundo”, dice Igor Lozada, secretario de Vinculación de la UdeG. (Especial)

México

Luego de un año de actividades conmemorativas que iniciaron el 11 de septiembre de 2016 en el Teatro Degollado de Guadalajara, el Ballet Folclórico de la Universidad de Guadalajara (UdeG) llegará el 1 de abril al Palacio de Bellas Artes para celebrar sus 50 años de trayectoria.

Con un equipo de 48 bailarines y 36 cantantes de coro más las agrupaciones musicales contratadas para las presentaciones, este ballet presentará un programa que incluye bailes representativos de varias épocas y estados de la República. Carlos Ochoa, director del grupo desde hace 38 años, ha elegido un programa que abre con la danza prehispánica Astral del gran círculo, inspirada en los rituales aztecas y derivada de una amplia investigación realizada por el director de la agrupación.

A propósito del repertorio de esta agrupación, Igor Lozada, secretario de Vinculación y Difusión Cultural de la UdeG, explica que su método de trabajo lo distingue de otros grupos: “No es un ballet de exhibición, no es didáctico ni se dedica al entretenimiento. Tiene un trabajo de investigación muy profundo, para saber qué y cómo se convierte un hecho cotidiano en tradición. Se va a las comunidades, se identifican cuáles son los eventos que aglutinan a las personas y los convierten en rituales y cómo se transmiten estas tradiciones; lo aprenden, regresan a Guadalajara, lo instalan y ya que se está practicado se invita a los maestros de la comunidad a supervisar la pieza y solo entonces el trabajo pasa a manos del maestro Ochoa para terminar los detalles.

“Este ballet, que se creó a partir del voluntariado para rescatar tradiciones, leyendas y costumbres, no baila con música grabada. Sus vestuarios no son teatrales sino artesanales: los hacen nativos de las regiones y se traen a Guadalajara, con lo que se tiene un patrimonio vivo”.

La segunda parte del programa que se presentará el próximo 1 de abril a las 19:00 en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes incluye la Danza de los quetzales, de Puebla y otras piezas de las casi 50 del repertorio de la agrupación.

Responsabilidad y autenticidad

Aunque el Ballet Folclórico pertenece a la UdeG, es considerado de Jalisco por la recepción que tiene entre su público. Comenzó sus actividades en 1960, cuando varias parejas de baile, bajo la dirección de Emilio Pulido, Melitón Salas y Daniel González Romero, se organizaron para formar un grupo que representara a la Escuela de Artes Plásticas de la UdeG. En 1966, tras obtener el primer lugar en los concursos estatal y nacional de danza, el entonces gobernador, Francisco Medina Ascencio, oficializó el grupo con el nombre que hoy en día utiliza.

El Ballet Folclórico se ha propuesto difundir y preservar las tradiciones culturales mexicanas, recreando coreografías de baile con elementos de diversas épocas y distintas regiones del país.

Actualmente la agrupación está constituida por una compañía oficial, un grupo residente, un grupo juvenil y otro infantil con su ballet oficial y su grupo de principiantes. Todos cuentan con un cuerpo de danza y un coro. La compañía oficial está integrada por 15 parejas de bailarines y 13 de cantantes. El grupo residente y el ballet oficial infantil están compuestos por un número igual de ejecutantes, y en total se cuenta con 168 artistas capacitados para actuar en danza y música coral en tres distintos niveles de perfeccionamiento: oficial, residente e infantil. Además del coro del Ballet, la música en vivo que acompaña al espectáculo es uno de sus principales atractivos.

El ballet está integrado por 16 parejas que forman la compañía oficial; 14 parejas en el grupo de residentes, y un coro de 30 voces. Cuenta además con un equipo técnico de iluminación, coordinación y diseño de vestuario, además de que seis grupos musicales son parte de este enorme equipo de trabajo.

Al rededor de 10 millones de personas han sido testigos del gran talento del Ballet durante las más de 2 mil 800 funciones presentadas en el Teatro Degollado. Además ha realizado más de 200 giras en los cinco continentes, ha dado funciones en más de 30 países y mil 500 presentaciones privadas.

“Nuestra más grande responsabilidad es mantenernos auténticos, no bajar, por ejemplo, el nivel ni la calidad por temas económicos, y ser fieles a la tradición”, concluye Ochoa.