Presentan 'Las tres bodas de Manolita'

La escritora Almudena Grandes, que  busca recuperar con su novela la memoria después de la Guerra Civil española, afirma que la literatura confronta a la gente con sus monstruos.
Almudena Grandes, "Las tres bodas de Manolita", Tusquets, México, 2014, 768 pp.
Almudena Grandes, "Las tres bodas de Manolita", Tusquets, México, 2014, 768 pp. (Especial)

Ciudad de México

Para muchas familias españolas, la posguerra resultó peor que la guerra: fueron 37 años de una especie de guerra sin cuartel, sin horizonte, “porque el franquismo nunca se preocupó por integrar a los vencidos, nunca les invitó a formar parte del país, siguió manteniendo la lógica del franquismo hasta el final”.

Por ello, explica la escritora Almudena Grandes, recuperar esa memoria tiene un valor, al margen de lo que se aprenda proyectándola hacia el futuro: “recuperar una historia que no se ha contado nunca”, lo que busca a través de su serie Episodios de una guerra interminable, que se nutre con la aparición de la tercera novela, Las tres bodas de Manolita (Tusquets, 2014).

“En España, para muchas familias de vencidos la posguerra fue mucho peor que la guerra, porque la guerra tenía una fecha de caducidad y después se supone vendría la paz, a través de políticas de reconciliación nacional, incluso de la refundación del país, en un proyecto en el que quepan todos.

“Mi país fue una excepción, porque después de la guerra no llegó la paz, y recuperar esa memoria tiene un valor, al margen de lo que se aprenda proyectándola hacia el futuro: recuperar una historia que no se ha contado nunca”, cuenta Almudena Grandes.

Inés y la alegría y El lector de Julio Verne complementan los Episodios de una guerra interminable, en la que la escritora apuesta por contar historias no se han integrado en un relato universal dentro del país, mucho menos algunos de los pasajes históricos, que han llevado a los españoles a confrontarse con sus propios monstruos.

La novela ofrece casi un catálogo de las cosas que pueden pasar en una sociedad sometida al terror y, sobre todo, al hambre y a la miseria; suele hablarse de los “años del hambre” al referirse a lo que pasó en los años 40 del siglo XX, y “el hambre es como el domador de todo, lo consigue todo, incluso que la gente se olvide de todo: aquí hay traidores, delatores… gente que se rinde, pero también aquella capaz de resistir”.

Uno de los aspectos que descubre en Las tres bodas de Manolita se refiere al caso de los niños esclavos, quienes eran llevados a supuestos colegios, mas terminaban por ser explotados, porque el Estado pagaba una cantidad para su manutención y las autoridades solían ahorrarse esos recursos: fueron alrededor de 11 mil niños que formaron parte de ese hecho.

“Esa es una historia terrible, que tiene la virtud de enfrentar a los españoles con las vilezas de su historia. Tengo la sensación de que hay mucha gente que rechaza estos relatos pero no por una cuestión ideológica o política, sino porque no son capaces de aceptar que formaron parte de un país tan miserable, como fue el nuestro en el que pasaron cosas como ésta”, a decir de Almudena Grandes, quien  sostendrá una conversación con Cristina Pacheco este martes, a las 19:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.