La tradición del vestido, un éxito económico en Tabasco

El encuentro cultural que se desarrolla en la capital de la entidad muestra también el bienestar obtenido gracias a la artesanía
Esperancita se dedica desde hace 4 décadas a elaborar la ropa típica.
Esperancita se dedica desde hace 4 décadas a elaborar la ropa típica.

Villahermosa

La Feria de Tabasco da cabida a diversos sectores que ayudan al desarrollo de sus habitantes y del país, y es considerada una de las tres ferias más importantes de México. Inaugurada el 20 de marzo por el gobernador del estado, Arturo Núñez Jiménez, la edición 86 de la Feria Tabasco 2014: lo mejor del edén hará honor a su nombre ya que mostrará hasta el 30 de marzo lo más representativo de los 17 municipios de la entidad.

Esta fiesta tiene entre sus objetivos “ser un foro para los empresarios y gente que tiene una ocupación productiva para que les dé una oportunidad para crecer; usar este espacio como una vitrina de promoción para los artesanos; y que la gente encuentre en esta fiesta un espacio para relajarse y convivir”, dijo durante la inauguración David Gustavo Rodríguez Rosario, secretario de Desarrollo Económico y Turismo de Tabasco.

La otra escuela

Yamili Pérez Pérez es una de las muchas artesanas que muestran una parte de su trabajo; además de tener un pequeño local en la nave artesanal de este encuentro, contribuye de manera directa a la imagen del estado ya que elabora trajes típicos tabasqueños. De su abuela dice: “Tuvo 11 hijas, a las que no les dieron estudio; sin embargo, les enseñó a bordar, y gracias a eso mi madre aprendió muy bien”.

Desde que ella y sus hermanas eran pequeñas su madre decidió innovar en el arte del bordado y lo llevó más allá al hacer pulseras, bolsas y diademas con las que engalanaba a sus hijas para acudir a la escuela. “Las maestras nos preguntaban quién nos había bordado lo que usábamos y se fue dando a conocer el trabajo de mi madre, Esperanza Pérez Tosca, que hace 40 años empezó a elaborar los vestidos”, cuenta la artesana originaria de Nacajuca, municipio del que es embajadora

Daniela del Sagrario Martínez, quien por su belleza ganó La Flor de Oro 2014, por lo que será la imagen de Tabasco durante un año.

El traje de gala típico tabasqueño se compone de la falda de gala que tiene cuatro vueltas de tiras bordadas (antiguamente elaboradas con listón de cinta francesa) alrededor —que representan las cuatro regiones del estado: Centro, Sierra, Chontalpa y Río—, un fustal blanco que va debajo de la falda, la blusa bordada, un rebozo y accesorios.

“Para elaborar los trajes que usamos las tabasqueñas, ya sea el azul de gala o el blanco con diseño, se necesitan 15 días y cinco mujeres. Son 15 metros de cinta bordada en la parte inferior de la falda y una en la cintura, más una cinta de siete centímetros en la parte superior de la blusa. Hay dos tipos de trajes: el traje de gala, que tiene un costo aproximado de cinco mil 500 pesos, y el traje floreado con diseño, de cuatro mil 800. Lo llamamos con diseño porque el trabajo de bordado se hace igual que el diseño de la tela con la que está hecha la falda”, explica la hija de la señora Esperancita, nombre que también lleva el negocio.

Existen otras personas que se dedican a elaborar estos trajes característicos de la región; en el caso de Tiras bordadas Esperancita se tiene un grupo de aproximadamente 70 personas, que en tiempos de feria se incrementa hasta alrededor de 100, ya que las prendas no solo se pueden adquirir en la feria de Tabasco, sino que se hace un recorrido por los municipios e incluso se envían a otros estados como Campeche, Chiapas, Veracruz y Estado de México, en donde se distribuyen para grupos de ballet.

Esta tradición, cuenta Yamili, se ha ido transmitiendo a todos los habitantes de la región de manera gratuita en el DIF de Nacajuca y en algunos otros municipios, lo que ha permitido que “una familia completa, incluyendo hombres, se interesen en este trabajo artesanal y acudan para aprender a bordar. Después de esto las familias se dedican a bordar las tiras de los trajes; incluso quienes son profesionistas, en sus tiempos libres se dedican a bordar para coadyuvar a la economía familiar. Hay quienes en dos semanas hacen hasta 15 metros, pagándoles entre 150 y 350 pesos por metro”, cuenta la artesana tabasqueña.

Esta gran feria, que se realiza durante 11 días en el Parque Tabasco, además de ofrecer un espacio a los artesanos de la región ofrece diversos foros en materia de cultura a través del Instituto Estatal de Cultura, que brindan danzas típicas, talleres, conciertos y exposiciones de artistas tabasqueños, así como un espacio destinado para acercar a los visitantes para que conozcan su patrimonio cultural a través de los museos con los que cuenta el estado.