“En tiempos de depredación, es lo que nos puede salvar”

La Sultana del Norte es una ciudad dinámica, que se comunica a través de lo visual y las redes sociales y que puede llegar a situaciones extremas.
La lectura es necesaria, dijeron.
La lectura es necesaria, dijeron. (Gustavo Mendoza Lemus/ Archivo)

Monterrey

¿Cuál sería el papel de la poesía en Monterrey?

La Sultana del Norte es una ciudad dinámica, que se comunica a través de lo visual y las redes sociales y que puede llegar a situaciones extremas.

Justamente en esos aspectos, para aportar claridad a esos aspectos oscuros que por su misma velocidad no alcanzamos a apreciar por completo, señala la poeta Gabriela Cantú Westendarp y el crítico Ignacio Mendoza.

Para Cantú Westendarp la libertad en la que se desarrolla la poesía, es decir no apegado al mercado como puede suceder con la novela o el cuento, propicia la oportunidad de alcanzar cierta claridad en sus discursos.

“La voz de la poesía es necesaria y esa libertad que tiene el poeta puede llegar a cierta claridad en situaciones oscuras y que la gente no alcanza a ver”, opina Westendarp, autora de Naturaleza muerta.

Cada género literario tiene un efecto en la sociedad, apunta Mendoza, catedrático de la Universidad de Monterrey (UDEM). Por un lado, la narrativa puede ser un portavoz, un género que nos dibuja o recrea los panoramas que se viven al día.

La voz poética aspira a ofrecernos una reflexión de lo que se vive pues su origen nace en una reflexión al interior del poeta.

“El poeta tiene esa obligación moral de ser la fibra sensible que tenemos nosotros que tocar para reflexionar”, refiere el autor de Tiempos de Cuaresma.

En la ciudad abundan los espacios para leer y escuchar la poesía. En la Casa Universitaria del Libro son frecuentes las presentaciones editoriales de éste género y en la Casa de la Cultura del Estado se ofrecen talleres para quienes deseen practicarla.

Cafés literarios se pueden visitar en la zona del Barrio Antiguo o en el sector de La Luz, en el centro de la ciudad. A estas opciones se les agregan eventos tradicionales de fomento a la lectura, como puede ser la Feria Internacional del Libro de Monterrey, celebrada en octubre.

“Los espacios dedicados a difundir la poesía con importantes, son vitales para la ciudad”, comenta Mendoza.

La poesía puede aportar mucho cuando en las calles se habla de inseguridad, se practica el consumismo y se vive en el individualismo, señalan.

“Es básico contar con este tipo de voces en el escenario literario para Monterrey”, agrega Gabriela Cantú, directora de Difusión Cultural de la Universidad Metropolitana.

Y aunque no sea el fin principal de la producción literaria, su presencia puede aportar elementos para intentar entender qué pasa en la sociedad actual.

“En tiempos de depredación laboral, de un individualismo a ultranza, de violencia y hostilidad, que han ido mermando el perfil del regiomontano  abierto o franco, es la poesía la que nos puede salvar”, afirmó Mendoza.