Publican primera lista de cuadros del 'tesoro de Múnich'

Sólo 25 obras han sido reveladas, de las mil 400 que fueron descubiertas en un piso del barrio de Schwabing

Berlín

Las autoridades alemanes han decidido publicar una lista de 25 cuadros del llamado "tesoro de Múnich", al considerar que hay fundadas sospechas de que se trata de arte robado a personas perseguidas por el nacionalsocialismo.

Las imágenes de estas obras han sido colgadas en la página web www.losart.de, después de que aumentaran las presiones a las autoridades y se les reclamara mayor transparencia ante el espectacular hallazgo de mil 400 obras de arte, las cuales se consideraban perdidas y fueron encontradas en un piso del muniqués barrio de Schwabing.

El hallazgo se mantuvo en secreto durante un año y medio hasta que éste fue revelado por la revista Focus.

Las razones para no sacar a la luz el tesoro encontrado, según la fiscalía de Augsburgo, fue el deseo de esclarecer con tranquilidad y sin presiones la procedencia de las obras.

Los cuadros estaban en poder de Cornelius Gurlitt, hijo del marchante Hildebrandt Gurlitt, quien durante los tiempos del nacionalsocialismo (1933-1945) recibió del régimen obras del llamado "arte degenerado" -cuadros de las vanguardias de principios del siglo XX- decomisadas a museos para venderlas en el extranjero.

Parte de esas obras las recibió Gurlitt en comisión y parte las compró al régimen a bajo precio. Después de la guerra, el marchante aseguró que su colección había sido destruida durante los bombardeos aliados a Dresde, por lo que el hallazgo de Múnich pilló por sorpresa a todo el mundo.

Los expertos consideran que parte de los cuadros hallados en Schwabing pertenecían a museos alemanes y fueron desterrados de ellos por los nazis por considerarlos "arte degenerado".

Algunos habrían pasado a ser propiedad de Gurlitt, por lo que la recuperación de las mismas por parte de los museos resulta difícil desde el punto de vista legal.

Sin embargo, se sospecha que otra parte de la colección de Gurlitt está formada por obras que coleccionistas judíos tuvieron que malvender por presiones del régimen nazi, para poder pagar el así llamado "impuesto de fuga del Reich", o que les fueron sencillamente expropiadas.

Los propietarios originales de esas obras, o sus herederos, tendrían derecho a la restitución.

Según la fiscalía de Augsburgo, 970 de las mil 400 obras encontradas deberán ser investigadas para determinar su origen.

Se ha logrado determinar que 380 cuadros pertenecen al llamado "arte degenerado" desterrado de los museos, mientras que se tiene que determinar si 590 obras fueron arrancadas ilegítimamente a perseguidos por los nazis.

"El origen de las obras del llamado 'tesoro de Schwabing' tiene que aclararse de la forma más rápida y transparente posible", ha señalado en un comunicado conjunto el gobierno alemán y el bávaro.

En la lista de 25 obras publicadas hay algunas que caben dentro de lo que los nazis llamaban "arte degenerado", como dos acuarelas de Otto Dix y oleos de Marc Chagall y Henri Matisse, lo que sin embargo no quiere decir que no hayan podido ser arrebatadas a coleccionistas judíos.

Además, hay otras obras, como un grabado de Antonio Canaletto o un dibujo de Eugène Delacroix, que no tienen ninguna vinculación con ese tipo de arte.

También aparecen en la lista obras de Max Liebermann, Auguste Rodin, Carl Spitzweg y Honoré Daumier, este último con un cuadro titulado Don Quijote y Sancho de 1865.