Coleccionista de Múnich da su versión en Internet

En una pagina web presentada por sus abogados, Cornelius Gurlitt declaró: "Muchas de esas declaraciones sobre mí o mi colección no son ciertas o no del todo".
Vista exterior de la casa del coleccionista alemán Cornelius Gurlitt en Salzburgo, Austria
Vista exterior de la casa del coleccionista alemán Cornelius Gurlitt en Salzburgo, Austria (EFE)

Múnich

Cornelius Gurlitt, el anciano de 81 años que almacenaba en una vivienda en Múnich una valiosa colección de cuadros en parte robados por los nazis, se defiende en una página web presentada hoy por sus abogados.

"Estimados Sr./Sra. y amantes del arte, en las últimas semanas y meses ha pasado mucho y sigue pasando. Yo sólo quería vivir en paz y tranquilidad con mis cuadros", escribió Gurlitt en una carta publicada en la web.

"Hace casi dos años confiscaron mis cuadros y desde noviembre del año pasado se ha discutido mucho sobre ello públicamente. Muchas de esas declaraciones sobre mí o mi colección no son ciertas o no del todo. Por ello, mis abogados, mi asistente y yo queremos exponer aquí algunas informaciones para objetivar la discusión sobre mi colección y sobre mi persona", explicó el anciano.

Cornelius Gurlitt, es hijo de un conocido coleccionista cercano al régimen nazi. Su colección de mil 400 cuadros contaba con obras de maestros como Picasso, Chagall o Monet. Su descubrimiento volvió a poner en primer plano de la actualidad el tema del arte robado por los nazis.

El caso sacudió el mundo del arte en octubre. Los investigadores intentan determinar ahora el origen de cada pieza de la espectacular colección.

Se cree que buena parte de las obras obtenidas por el padre de Gurlitt fueron robadas por los nazis a coleccionistas judíos o confiscadas a museos como "arte degenerado", lo que desató un debate internacional sobre su devolución. Otras pudieron ser compradas legalmente por el padre de Gurlitt y son propiedad legal del anciano.