En Teopanzolco, un nuevo templo cultural

Para el diseño del centro artístico, que fue inaugurado el pasado viernes, se tomó como modelo la pirámide erigida por la antigua cultura tlahuica.
Durante el acto de apertura se presentó el espectáculo "Alegría mexicana", del tenor Fernando de la Mora.
Durante el acto de apertura se presentó el espectáculo "Alegría mexicana", del tenor Fernando de la Mora. (Jorge González)

Cuernavaca

El viernes por la noche se inauguró en Cuernavaca el Centro Cultural Teopanzolco, el recinto más grande en su tipo en la región. El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, dijo en entrevista que el espacio contó con “una inversión de 210 millones de pesos; les pido que saquen (la cuenta) por metro cuadrado, de 7 mil (m2 de construcción)”.

El resultado de la operación es de 30 mil pesos, monto menor que el de los departamentos más costosos de Ciudad de México que, por ejemplo, este año pasaron de 39 mil a 42 mil pesos por la inflación (MILENIO, 25 de febrero de 2017).

Aunque la valoración de una construcción depende de la zona, el costo de los materiales y de los acabados que se elijan, el hecho es que el nuevo recinto cultural cuenta con todo el respaldo para convertirse en el espacio de espectáculos y cultura más importante de esta ciudad. Está en un terreno de 11 mil m2, a no más de 17 metros de distancia del límite de la zona arqueológica Teopanzolco (que significa “el lugar del viejo templo”).

Para su administración, de acuerdo con el gobernador, se creó un fideicomiso tripartita en el que están representados los gobiernos federal, estatal y municipal; sin embargo, el funcionario no quiso explicar cuál será la estrategia para la recuperación de la inversión.

Además de Ramírez y su esposa, Elena Cepeda, directora del DIF de esta entidad, a la inauguración asistió, en representación del Presidente de la República, el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Mikel Arriola, quien dijo que la creación de este espacio corresponde al compromiso presidencial 215 y que el Ejecutivo tiene un gran responsabilidad con la cultura, lo que se demuestra con una cifra: en lo que va del sexenio en este rubro el gobierno ha invertido 60 por ciento más que la administración anterior, mientras que en infraestructura ha invertido 146 por ciento más.

También asistieron la directora general del INBA, Lidia Camacho; Diego Prieto, director general del INAH; Cristina Faesler, secretaria de Cultura del estado, y la directora del recinto, Nina Serratos.

Antes de la develación de la placa de inauguración del recinto, el gobernador dijo que el INAH estableció, entre otros requisitos, no excavar a más de 20 centímetros de profundidad: “Se hizo un modelo matemático de cargas y se desarrolló una innovación pues se cuenta con una sola ancla en la construcción”.

El recinto cuenta con cinco diferentes foros: la sala principal, que tiene capacidad para 820 personas; la “caja negra”, para 150 espectadores; el vestíbulo principal, para 400 asistentes; el foro al aire libre para 2 mil personas, mientras que en el foro pueden entrar 360 espectadores, y en la terraza 400.

El proyecto fue diseñado por el arquitecto Isaac Broid, quien tomó como base de su obra la pirámide y la figura geométrica del triángulo, con la cual se logró armonizar e integrar el nuevo recinto con los vestigios edificados por los tlahuicas.

De acuerdo con las autoridades de esta entidad, el proyecto cumplió con los requerimientos establecidos por el INAH para no afectar la pirámide de los Templos Gemelos, que es la estructura principal de este lugar dedicado al dios colibrí, Huitzilopochtli, y al numen de la lluvia, Tláloc.

El espectáculo

La apertura del sitio estuvo a cargo de la Compañía Foramen M. Ballet, con musicalización de Antonio Russek; fue un performance con un títere gigante y bailarines en zancos que escalaban las puertas principales del vestíbulo del centro cultural, que estuvo rebosante de invitados.

Más tarde se abrieron las puertas del auditorio, donde se presentó el espectáculo Alegría mexicana, del tenor Fernando de la Mora, quien fue acompañado por la Orquesta Sinfónica Mexicana, dirigida por Rodrigo Macías. El programa incluyó temas como “Júrame”, “Bonita”, “Cómo fue”, “Como yo te amé”, “Bésame mucho” y el Huapango, de Moncayo.

Finalmente se ofreció un coctel y desde el vestíbulo se pudo observar un video mapping sobre la estructura de la pirámide Teopanzolco.

De esa manera arrancó la vida de este nuevo centro cultural morelense, que ya cuenta con programación hasta diciembre. Por lo pronto, el miércoles próximo recibirá a la soprano María Katzarava.