La televisión no sirve para educar: Raúl Trejo Delarbre

Para el investigador, “una televisión pública debe ser distinta a la comercial, y para ello es necesario que cuente con autonomía”.
Especialista en Comunicación.
Especialista en Comunicación. (Javier García)

México

Nunca he sostenido que los medios de comunicación de la UNAM tengan que ser dirigidos por sus egresados; es deseable que en ellos haya algunos de nuestras carreras de Comunicación, pero no comparto esa suerte de chovinismo académico que supone que únicamente nuestros antiguos alumnos deben conducir las dependencias universitarias, y que, por cierto, no ha sido lo que ha definido la historia de la televisión de la universidad”, expresó Raúl Trejo Delarbre durante su conferencia ¿La televisión educa o entretiene?, dictada en el marco del ciclo Televisión, la saludable moribunda, que se desarrolla en la FIL de Minería.

El académico afirmó que el título del coloquio polemiza con un fantasma: “Nadie o casi nadie dice que la televisión esté moribunda, pero es claro que ha sido parcialmente desplazada por otros medios con los cuales contemporiza”, y agregó que una televisión pública debe ser distinta a la comercial, y para ello es necesario que cuente con autonomía, además de que debe tener independencia editorial y participación ciudadana.

La fórmula para garantizar esa independencia editorial, añadió, es que los directores de Radio y Tv UNAM fueran designados por el Consejo Universitario, porque “de otra manera la universidad no va a cumplir las nuevas disposiciones federales en materia de radiodifusión”.

Aseguró que Tv UNAM necesita acercarse más a lo que hacen los universitarios, además de que no se trata de que el canal ofrezca cursos a distancia ni que esté destinado a reforzar en la pantalla las enseñanzas que se imparten en los salones de clase, puesto que la televisión puede respaldar a la docencia pero sus tareas son otras.

“La televisión no es para educar, al menos en el sentido escolarizado de este término. Sus funciones primordiales son el entretenimiento y la información, pero tiene consecuencias pedagógicas, especialmente en la solidificación o en la devastación de la cultura política. Por eso el dilema que plantea esta sesión en particular no existe: la televisión es para entretener y, añado, para informar, y la manera en como lo haga ayudará o socavará a la educación ciudadana”, explicó.