Revivir historias de exterminio y desaparición

El teatro del Fin del Mundo concluyó una pequeña gira por países de Sudamérica en la investigación para obras de sitios en abandono y en muchos casos, de historia de asesinato.
La desaparición y el olvido. Acciónes frente a la embajada de México en Montevideo
La desaparición y el olvido. Acciónes frente a la embajada de México en Montevideo (Cortesía)

Tampico

El dramaturgo tampiqueño, Ángel Hernández, es especialista en tomar espacios abandonados, decadentes y destruidos, para convertirlos en piezas protagonistas de sus obras.

El rescate de los inmuebles para escenificar puestas en escena, no solo toma, como en algunos casos, espacios desaprovechados para hacerlos aprovechables, sino también su historia.

El proyecto "Espacios de la desaparición" del programa "Teatro para el fin del mundo", es promovido en colaboración con artistas de Argentina y Uruguay de quienes recibió la invitación.

Ahí también enmarca sus laboratorios de intervención a espacios en ruina marcados por la violencia.
Por la inmediatez se realiza una entrevista entre cortes de sus estancia en esos países del que asegura, "los proyectos ha resultado mejor de lo contemplado".

Así en el inbox del Face resume, "En Uruguay impartí dos laboratorios: Uno enfocado hacia la intervención escénica de una embargo en abandono que se encuentra en el puerto de Montevideo; y otro enfocado a la dramaturgia de espacios alternativos, donde trabajamos en base a una antigua prisión que fue usada durante la dictadura uruguaya como campo de concentración".

De ahí Ángel ejerció su traslado a Buenos Aires para la creación de una pieza escénica, llamada "Ensayo mínimo para el garage Olimpo".

"Cómo fue trabajar en espacios con tal historia como campos de concentración en intentar dramatizar esas historias", pregunto.

"Bien, ese proyecto fue presentado en el ex centro clandestino de detención y exterminio llamado "El Olimpo" que fucionó del 78 y 79 durante la dictadura militar en Argentina", expone.

"Pues creo que es un trabajo que implica inicialmente una investigación profunda. En nuestro caso, recurrimos a la memoria que corresponde al testimonio de las personas que estuvieron involucradas directamente con el espacio".

"Luego, en función de ello, trabajamos en asumir escénicamente una traducción del suceso bajo el tratamiento de una dramaturgia que involucre el cuerpo del actor, como territorio de búsqueda y re significado del espacio".

Detalla que en el caso particular del "Olimpo", la memoria que conserva es muy poderosa, ya que ocurrieron muchos crímenes y generaron cientos de desapariciones.

"Buscamos en estos proyectos de investigación y tratamiento de espacios, ampliar la perspectiva de lo que sucede en México con el tema de la desaparición y el terrorismo de estado".

"No solo es teatro, es también trabajo de investigación, periodismo", asumo.

"Claro, búsqueda de archivos, entrevistas, estudios fotográficos, recopilación de testimonios, crónica, etc".
En Córdoba Argentina presentó sus libros e impartió el taller "Construcción de espacios autónomos", además de presentar la conferencia que dará para la maestría de artes escénicas de la Universidad de Montevideo, y el próximo año, en marzo, se hará una investigación sobre el tsunami del 2011 en la central nuclear de Fukoshima en Japón.

"¿Entonces esas historia como el México que tenemos?", pregunto.

"De una manera baste significativa, ya que países como Argentina, Chile y Uruguay conservan un movimiento imprescindible en la búsqueda de los desparecidos en dictadura, así como en la promoción de la memoria. A mi parecer han creado una resistencia social que involucra a todos los sectores de la comunidad en la defensa de sus derechos y la clara exigencia que genocidios como los ocurridos durante sus dictaduras militares, no pueden suceder jamás. Esa lucha en México, comienza a tener dimensión y arraigo, pero debe seguir construyédose bajo el precedente de los pueblos que han sido golpeados por la violencia ciega del poder en latinoamérica.