ENTREVISTA | POR JESÚS GUERRERO VALDEZ

Leticia Lira flores actriz y directora de teatro recibirá el premio Creador Emérito 2014

La actriz y directora de teatro tampiqueña, esposa del director Emilio Benavides, asegura fue cuando iniciaba dirigiendo teatro, que por su condición de “mujer”, no creían que ella estuviera detrás de sus obras.

“Fue en el teatro donde sentí discriminación”

Toda una vida ha dedicado a la enseñanza del teatro y a participado con el grupo de teatro De 6 a 8 en diversas presentaciones.
Toda una vida ha dedicado a la enseñanza del teatro y a participado con el grupo de teatro De 6 a 8 en diversas presentaciones. (Jesús Guerrero)

Tampico

Hay en su mirada un dejo de tristeza, pero en ella lleva implícita la honestidad, orgullo y fuerza que guarda una mujer en su búsqueda por lo bien hecho, de lo bien intencionado, fin de su trabajo como directora de escena. Y es que detrás del personaje se halla parte de la historia del teatro local.Leticia Lira Flores, no desfallece ni se posa sobre sus laureles, a pesar que este próximo martes 11 de marzo será merecedora del reconocimiento a Creador Emérito de Tamaulipas 2014. Aún estos días, se suceden como cualesquiera otros. 

Dentro de su segunda casa, el aula de Expresión Corporal de la Facultad de Música de la UAT campus Tampico, se reúne con sus pupilos; jóvenes ansiosos que reciben la mejor se sus enseñanzas, a través de su compañía.Fue la Comisión de Planeación del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDA) en Tamaulipas, con la asesoría de un comité integrado por los anteriores Creadores Eméritos en nuestro estado, quienes dictaminaron las propuestas recibidas tras la convocatoria pública para el reconocimiento al Creador Emérito 2014. 

La distinción, como ya se sabe, para esta edición, fue a la artista originaria de la ciudad de Tampico en su especialidad de dirección escénica.Amablemente dentro del marco conmemorativo del Día Internacional de la Mujer, la actriz y directora de teatro concedió para Milenio Tamaulipas, una entrevista que deja ver mucho de su calidad humana, pero sobre todo de la fuerza de sus juicios, valores y  convicciones, del ser mujer, puntos que nos comparte durante este encuentro previo a su reconocimiento.El aula donde la visitamos es amplia y grandes espejos rodean parte de sus muros; allí yace se mi recostada la maestra Leticia Lira rodeada de los jóvenes estudiantes, orientándolos, guiándolos, por enésima vez por el camino de la actuación. 

Lo que pocos saben es que precisamente este próximo 27 de marzo (Día Mundial del Teatro) que cumplirá 75 años de vida. De los cuales poco más de 50 ha dedicado a esta disciplina, su verdadera pasión.


¿Cuándo recibe este reconocimiento maestra, es una fecha muy cercana al Día Internacional de la Mujer?A mí me lo entregan el día 11 de marzo el reconocimiento.

¿El día 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer? ¡Ah! Es el cumpleaños de Amparo Berumen  (promotor cultural y artista) –deja escapar una suave sonrisa, mientras asiente con un: ¡Aja! -. Sí, Amparo cumple años el Día Internacional de la Mujer y el mío es el Día Mundial del Teatro, mi cumpleaños es el 27 de marzo.

Ahora que coincide esta fecha, como mujer ¿Representa una lucha a contracorriente el poder alcanzar un puesto o un lugar dentro de nuestra sociedad?

Yo me crié en una casa donde había igualdad, tengo un hermano y tanto a él como a mí, nos trataban igual. 

Entonces yo pensaba que existía igualdad entre hombre y mujer.

-Su mirada se aguzó por un breve momento y buscó al interior de sí, para continuar diciendo-   

Luego, como trabajé mucho tiempo en el magisterio, allí existe una mayoría de mujeres y no, no se aprecia desigualdad. Digo, las injusticias se comenten por igual tanto con hombres como con mujeres...

 Y si uno trabaja, tener el reconocimiento es tanto para mujeres como para hombres, al menos en la escuela donde yo trabajé.

¿Pero nunca sintió desigualdad alguna dentro de su vida personal, fuera de su casa, ya cuando le tocó tener trato con los otros?

Bueno, donde la sentí un poco fue dentro del teatro. 

Porque Emilio Benavides (su esposo, también director de teatro y actor), me dirigía y yo era entonces sólo actriz en sus obras -entonces trabajábamos en el Insituto Regional de Bellas Artes (IRBA)-, según recuerdo.

Pero cuando yo empecé a dirigir, nadie creía que yo lo hacía, sino que era él (detrás de ella) quien me dirigía las obras (sonríe reflejando sorpresa). Y en realidad, yo siempre desde la primera obra me he encargado de ellas. 

Porque así fue, porque así fue como se dio, digo, no voy a entrar en detalles… Son las razones por las cuales… - se detiene y mira el techo y decide no continuar hablando sobre ello, de aquella experiencia que se nota le dejó un resabio en su ser-.

¿Es allí donde se puede decir que vive cierta discriminación maestra?

Es que yo vi allí que había un poco de discriminación, porque pensaba, ¡Esto no puede ser! Ellos creen, como es mujer ¿Cómo va a poder dirigir una obra de teatro?-Es consciente, que fue en aquel tiempo pasado, en una época donde el peso del machismo estaba en su apogeo, por así decirlo.


¿Qué es lo que permite que incluso hasta la actualidad persista el machismo, no será que son de alguna manera, las mismas mujeres en su posición de madres que permiten que prosiga la discriminación contra la mujer?

Pues es la educación sin duda, decía Simone de Beauvoir, escritora, profesora y filósofa francesa, que una mujer no nace, se hace; la cultura es la que la va conformando. 

La educación que le dan…, la educan, bajo el precepto de la imagen, la que tienen los padres, la sociedad, de lo que debería ser una mujer. 

Pero si la educaran de diferente manera sería algo distinto.

¿Pero en ocasiones no es la misma madre, la misma tradición que arrastra, la que termina de exigir a la hermana que atienda al hermano, por su condición de mujer?

Esa es precisamente la educación, esa es la cultura que tiene el hombre (sobre la mujer); de que el hombre tiene derechos y obligaciones, y la mujer tiene diferentes derechos y obligaciones. Allí se incluyen tácitamente implícitas, los quehaceres de la casa, la sumisión, la dependencia, entre muchas cosas más.


Pero de acuerdo a las vivencias que ha tenido desde que tiene conciencia Leticia Lira, ¿Considera que ha cambiado algo en la actualidad con respecto al pasado?

Sí ha cambiado porque, yo siempre he dicho que la mujer debe ser autosuficiente. Mientras dependa de alguien, llámese padre, esposo, hijo o amante (ríe), no es libre. Está dependiendo de aquella persona entonces tiene uno que ser autodependiente para poder tener plena libertad.

Pero en general en  lo que yo veo, las mujeres trabajan y siguen sin tener libertad, porque en lugar de ganar algo extra, al contrario, cuentan con dos trabajos. Continúan con el trabajo de la casa, el cuidado de los hijos y aparte laboran en alguna empresa.Pero hay que decir que sí existen hombres que les ayudan, han ido cambiando poco a poco, pero no en todos los casos. 

Existen mujeres (yo conozco mujeres), hacen las dos cosas y el marido le dice: “trabajas porque quieres; y si quieres trabajar, tienes qué cumplir con tus obligaciones” amenazantes.


En el caso de las más de cinco décadas que le ha tocado dirigir, desde el principio hasta la actualidad ¿Se apreciaban un mayor número de hombres o mujeres que querían aprender esta disciplina?

Ha variado, he tenido grupos donde había más mujeres que hombres y, de repente tengo…, simplemente, el último grupo que he tenido eran más hombres que mujeres.

A las mujeres había que andarlas “conquistando”, para que participaran. Pero en general es muy difícil, y sobre todo aquí en  la Facultad de Música, porque son mayoría los muchachos, los que se orientan hacía la música principalmente: Ellos pertenecen a grupos musicales y tienen que ensayar. Entonces el teatro lo llevan como parte de la currícula.Y sí les gusta y todo, les ponen entusiasmo a los exámenes pero hasta allí, pero ya dedicarse, entrar al grupo, son pocos los que entran al terreno de la actuación.


Con respecto a este premio, la entrega del reconocimiento por la trayectoria este próximo martes 11 de marzo a Creador Emérito de Tamaulipas 2014 ¿Se lo esperaba?

Yo digo. Me he dedicado toda la vida. Tengo más de 50 años dedicada al teatro,  primero como actriz ayudándole a Emilio, en cosas relacionadas con el teatro, ¿verdad? Publicidad, diseño de vestuario, bueno todo.

De repente quise empezar a dirigir; dirigía niños, cuando él dirigía adultos. Tenía entonces el teatro infantil en el IRBA. Entonces les ponía exámenes, les ponía obritas y pantomima. Pero sorpresivamente me vi con el deseo de poner una obra en forma con la participación de adultos, ya hace de eso varias décadas, hace como 40 años.

El cuento que puse, recuerdo, fue hace 30 años, El Zoológico de Edward Albee y me gustó. Luego dirigí otra que se llamó Juegos Fatuos, de Carlos Olmos y fueron obras que me resultaron muy bien, fue muy satisfactorio, eran pocos personajes.Tengo 20 años dando clases en la facultad de música y, 18 años dirigiendo el Grupo de teatro de 6 a 8, tenía mucho entusiasmo y tenía juventud.

Le seguí y no digo que todo me haya salido igual, he tenido mis problemas, sobre todo me propuse cada vez más cosas, tener al principio me conformaba con hacer “teatro pobre”. Yo ponía el dinero, luego lo recuperábamos el costo de las funciones. Pero después, empecé a pedir apoyos, y a la par, cada empecé a vestir más las obras, que el montaje estuviera mejor. Mejor vestuario, mejor escenografía, quise hacer siempre de cada montaje, algo diferente, avanzar, avanzar y avanzar.

Pero insisto, la pregunta que es sí este reconociemiento que impulsa el Instituto Tamaulipeco para la Cultura Y las Artes a través del PECDA ¿Lo esperaba? ¿Cree que lo merecía?

Sobre lo que me preguntabas, del premio, que si lo esperaba, pues yo pensaba que lo merecía. Quién sabe, a lo mejor no lo merezco (otra vez ríe divertida).

Pero yo me he sacrificado mucho; digo, he estado allí, contra viento y marea, le he puesto ganas.

Es mucho sufrimiento y todo… Pensaba que en algún momento dado, podrían dármelo, ahora no estaba muy segura, existía la posibilidad de que no me lo dieran.

Y como se trata de un premio que no sólo, se le da a los teatreros, sino que se toma en cuenta a diversos artistas, promotores, es un sólo premio tengo entendido, para todos.

Pudo ser un pintor, alguien que se dedique a la literatura, un escenógrafo, un poeta o un teatrero, en esta ocasión tocó al teatro.Hace mucho tiempo, recuerdo, le dieron este mismo premio a Emilio Benavides, yo creo que fue de los primeros y que yo sepa se lo han dado Arturo Castillo Alva; a David Celestinos el año pasado; el antepasado creo que fue a Carmen Alardín lo que es un orgullo para el sur de Tamaulipas, al reconocer a estos representantes de la cultura que provienen del sur de la entidad.

Ojalá no sea el último reconocimiento que reciba maestra.Podría recibir otros más, quizá municipales o académicos...

Pues es el máximo reconocimiento que hay aquí en el estado, así que no se hable más –una carcajada estridente se escapa de su boca-, además, ya a mi edad va estar más difícil-Concluyó diciendo la maestra de teatro quien se haya acompañada de su inseparable pareja, el director de teatro Emilio Benavides quien escuchaba atento desde una silla del aula.

Será este día 11 cuando reciba el reconocimiento en el Espacio Cultural Metropolitano de Tampico.

Sobre la trayectoria de Leticia Lira Flores:

Leticia Lira Flores, actriz y directora de teatro, nació en Tampico, Tamaulipas el 27 de marzo de 1939.

Es egresada de la Escuela Normal Nocturna Matías S. Canales. Ha cursado numerosos talleres y cursos de teatro, actuación, dirección  escénica, dramaturgia, teatro de calle, títeres, entre otros, impartidos por reconocidos maestros e instituciones.En la década de los setenta  se desempeñó como maestra de teatro en diversas instituciones de educación media y media superior.

Impartió Teatro Infantil en el  Instituto Regional de Bellas Artes (IRBA) de1976 a 1985. También participó, como actriz, en diversos montajes con el grupo de teatro de esta institución, de 1973 a 1994 y como directora a partir de 1985 con el grupo de teatro del IRBA y la obra El Cuento del Zoológico de Edward Albee.Es catedrática en la Licenciatura de Arte de la Facultad de Música de la UAT, en donde  ha impartido cátedra, cursos, talleres y seminarios.

Es directora fundadora del grupo de teatro De 6 a 8, representativo de esta facultad desde 1997 a la fecha.Ha recibido los siguientes reconocimientos como actriz: Mejor Actuación en el Concurso de Teatro de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (1973) por la  Cantante Calva de Ionesco; Mejor Actuación en el IV Concurso de Teatro de la UAT (1974) por Jacobo o la Sumisión de Ionesco.

Su trayectoria y su contribución a las artes escénicas han sido reconocidas dentro del VI Festival Cultural Cecilia Sanz de Ridaura en Tampico, Tamaulipas (2004).

Tiene el  Premio Kwitol Inik en la categoría de teatro por el Desempeño Artístico más Relevante del 2005 otorgado por el Ayuntamiento de Tampico.

Con el grupo  De 6 a 8 de la  Facultad de Música de la UAT ha recibido diferentes reconocimientos y distinciones dentro del  Concurso Estatal de Teatro Maestro Rafael Solana, entre los que destacan los premio a la Mejor Obra y Mejor Dirección por  Los Negros Pájaros del Adiós de Óscar Liera (Cd. Victoria, 1999); Mejor Obra, Mejor Dirección por Escrito en el Cuerpo de la Noche de Emilio Carballido (Nuevo Laredo, 1995) y que fue seleccionada para participar en la Muestra Nacional de Teatro 2005, en San Luis Potosí.Tres de sus proyectos escénicos se han hecho acreedores al premio del Comodato del Espacio Cultural Metropolitano en sus ediciones 2007, 2009 y 2011.