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Martes , 19.06.2018 / 10:31 Hoy

Te recomiendo…

Mañana 23 de abril celebramos el Día Mundial del Libro, por lo que convocamos a doce escritores mexicanos para que compartan una sugerencia de lectura entre las novedades editoriales


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Milenio Digital


Rosa Beltrán

Un diccionario sin palabras (Almadía), de Jesús Ramírez Bermúdez. A través del ensayo, la nota al pie de página y el rescate de las narrativas de pacientes siquiátricos y del propio autor, Ramírez Bermúdez reflexiona de modo magistral sobre tres temas clave: los límites del lenguaje, de la medicina, y el papel que en ambos juegan el azar y la esperanza.


Carmen Boullosa

Recomiendo el libro de Naief Yehya Las cenizas y las cosas (Literatura Random House). Se lee a risas. Es una parodia muy divertida de los escritores, los caprichos de la fama, Nueva York y todo lo que usted quiera verle a esta cultura que el autor llama “coprófaga”.



Adrián Curiel Rivera

Recomiendo la lectura de Las élites de la Ciudad Blanca. Discursos racistas sobre la otredad (UNAM) de Eugenia Iturriaga, un trabajo ameno, a caballo entre la antropología social, el reportaje y hasta la novela de detectives, que se atreve a cuestionar el optimismo desarrollista del discurso oficial para analizar otra realidad de Yucatán: la de los mayas discriminados por las clases blancas acomodadas. Un problema que trasciende su dimensión regional y que nos atañe a todos.



Karen Chacek

A los ojos de Pascal Quignard no hay vidas ordinarias ni objetos insignificantes. En Las escaleras de Chambord (Galaxia Gutenberg), quizá la historia más singular que he leído en años, página tras página, hilvanadas a manera de montaje cinematográfico, desfilan encantadoras figuras literarias al servicio de los caprichos sensoriales de su creador, un coleccionista ejemplar de las “cosas pequeñas” que mejor revelan la riqueza del mundo interior de un personaje y del mundo exterior en el que se mueve.


Bernardo Esquinca

Pocos autores logran una mezcla tan potente en sus libros: no ficción, ficción, reconstrucción de hechos históricos, confesión brutal de la propia biografía. En El Reino (Anagrama), Emmanuel Carrère va tras las huellas de Pablo el Converso y Lucas el Evangelista para tejer una emotiva reflexión sobre la fe, y sobre esa cosa tan extraña que es creer en la resurrección de los muertos. Todo esto en su sorprendente estilo, donde hasta una nana lisérgica y desquiciada que conoció a Philip K. Dick tiene cabida.


José Mariano Leyva

Un libro muy propositivo es Demencia (Alfaguara) de Eloy Urroz. Sorprende. Tiene una estructura previamente armada que no le deja todo el trabajo a las musas. Es un thriller —coquetea con la esquizofrenia— en el que la confusión y el misterio terminan por hacer sentido, sin magia fatua, respetando las coordenadas que desde un principio propone al lector. Plantear un misterio siempre es fácil, resolverlo de manera elegante es el reto, y el autor lo logra. En la novela aparecen personajes que muchas veces no sabemos si son alucinaciones o fantasmas, pero que al final se vuelven entrañables. Historia con sabor experimental pero que no se pierde en preciosismos inútiles.



Sandra Lorenzano

El deshabitado (Grijalbo/ Proceso) de Javier Sicilia. Esta feroz y conmovedora novela testimonial es, antes que nada, un gesto ético; un modo de tratar de entender el dolor extremo que atraviesa nuestro país, a través de la marca que ha dejado en uno de los más entrañables poetas contemporáneos. El desgarramiento provocado por el asesinato de su hijo Juan Francisco impulsa a Sicilia a un ejercicio de introspección en el que se cruzan lo político, lo familiar, lo espiritual, lo filosófico y lo social, en una prosa profunda y tersa. Aquel oscuro día de marzo de 2011 fue también el germen del que nacería el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Desde su búsqueda de un silencio último que interpele a la vez a Dios y a una clase política corrupta, Javier Sicilia escribe un libro sin duda imprescindible. Leerlo es un acto de fe en la palabra.


Antonio Ortuño

He admirado El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov, como a casi ninguna otra novela. La conocí a finales de los noventa, en una edición de Alianza con traducción de Amaya Lacasa. Hace unos pocos años supe que otra traductora, Marta Rebón, preparaba una versión basada en un manuscrito más amplio, que incluía más de un centenar de páginas que fueron censuradas por el poder soviético en la edición de los sesenta. Conseguí el libro (publicado por Nevsky Prospects, sello madrileño) hará unos quince días y voy en la segunda lectura. Es una maravilla de elegancia, emoción, imaginación y sátira.


Enrique Serna

Les recomiendo Los años sabandijas (Planeta) de Xavier Velasco, una novela carnavalesca y a la vez amarga sobre los frustrados sueños de gloria de la clase media mexicana en los años ochenta. Más que la crónica de una década, es el retrato de una juventud envilecida por su incapacidad de rebelarse contra un orden social podrido. Como Velasco no se cree moralmente superior a ninguno de los personajes que satiriza, los retrata mejor de lo que puede hacerlo un satírico indignado. La verdad psicológica le importa más que la desfiguración esperpéntica y gracias a ello sus estudios de carácter desentrañan las motivaciones profundas de los personajes. Como en toda la narrativa de Velasco, la agilidad de la narración y la riqueza del lenguaje coloquial producen un encantamiento hipnótico sostenido de principio a fin.



J. M. Servín

Joyce Carol Oates es una escritora potente, erudita y arriesgada. Rey de picas (Alfaguara), su última novela, es un policiaco serio, sin clichés ni salidas fáciles. Una trama de paranoia gótica que describe con precisión los efectos nocivos del egocentrismo en un escritor exitoso. La novela se maneja acertadamente entre la literatura ágil y accesible y la elegancia formal para lectores exigentes.


Ignacio Solares

Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin, que acaba de traducir y publicar Alfaguara. Rescate de una cuentista norteamericana contemporánea ejemplar, con un don narrativo y una profundidad únicos. Siempre en el terreno autobiográfico, sus cuentos sobre sus amores frustrados y sobre su alcoholismo son inolvidables.


Jordi Soler

El libro más relevante que he leído en los últimos meses es Los idilios salvajes (ERA) de Guillermo Sheridan, que es la cosmogonía amorosa de Octavio Paz, con cartas de puño y letra y diosas de carne y hueso. Se trata del tercer tomo de esa extraordinaria biografía del poeta, una obra muy a la inglesa e insólita en nuestra lengua, que Sheridan ha ido dosificando en tres entregas imprescindibles para entender no solo a Paz, sino a ese México del siglo XX contra el que le tocó batallar.

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