“Desde que supe que falleció yo no le he escrito en su muro”

Entre Ana y Yuleth la relación en Facebook era normal: dar likes a estados personales, comentar alguna fotografía y apoyarse en las actividades de la escuela.
Familiares anunciaron la mala noticia a través de la web.
Familiares anunciaron la mala noticia a través de la web. (Ricardo Castelán/Cuartoscuro)

Monterrey

Lo que es algo tan común para jóvenes estudiantes de universidad, de un día para otro puede cambiar. Y las redes sociales son testigo de ello.

Entre Ana y Yuleth la relación en Facebook era normal: dar likes a estados personales, comentar alguna fotografía y apoyarse en las actividades de la escuela.

Ambas eran estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación en la UANL. Se conocieron en tercer semestre y mantuvieron amistad hasta terminar los estudios.

La relación de Yuleth con sus compañeros se intensificó por redes sociales desde que partió para continuar sus estudios en Canadá.

Por su parte Ana limitó un poco su relación. Sólo se comunicaban en fechas especiales como los cumpleaños o en Navidad.

A un año de su residencia en el extranjero, Ana recuerda que en el muro de su amiga empezaron a aparecer mensajes de apoyo por parte de familiares y cercanos. 

En cuestión de días las citas ahora eran de despedida pues había fallecido repentinamente a sus 23 años.

“En el transcurso del día los amigos en común comenzaron a postear mensajes de despedida y a subir fotos con ella. Fue cuando pregunte por Face qué había pasado y pues ya me contaron lo de su fallecimiento”, relata  Ana sobre la experiencia.

El anuncio por parte de su familia se dio a través de esta red social. Solicitaron el acceso a la cuenta de ella a los administradores y en su muro se informó sobre los servicios funerarios.

Inmediatamente amigos y familiares se volcaron a la cuenta de Yuleth para expresar su tristeza por el hecho.

Su muerte aconteció en abril y desde entonces la cuenta se mantiene activa. Hasta hoy en día ex profesores, amigos y familiares le siguen posteando comentarios, experiencias y mensajes positivos en su muro.

“Ya tiene unos meses que paso todo eso, escriben  en su muro las fechas de las misas y cosas así, sus amigos les escriben que la extrañan o suben fotos con ellas, la etiquetan. Nadie maneja su cuenta pero no la han cerrado tampoco”, comenta Ana.

Para la amiga de Yuleth, la situación la describe como “rara”. Ella no le ha escrito en su página ni ha entrado a ella, sólo observa como amigos en común la siguen etiquetando en las conversaciones o enviándole comentarios.

Es extraño, admite, como los compañeros de facultad la siguen teniendo presente en esta red social a pesar que, evidentemente, ella ya no lee o contesta sus mensajes.

“Desde que supe que se murió yo no le he escrito. Siento raro porque sé que no lo verá ella. Tampoco me gusta meterme a su perfil pues se me hace feo ver las fotos que subía, o leer lo que escribía porque ya no está presente aquí aunque todo eso sigue en su cuenta”, concluye.