A subasta, documentos de Maximiliano y Calleja

En la puja se ofrecerán fotos de los emperadores antes de su llegada a México, además de una edición de "El Periquillo Sarniento" de 1830.

México

Las fotografías que dieron a conocer a los nuevos emperadores de México, con la imagen de Maximiliano y Carlota, así como la licencia para andar a caballo de Félix María Calleja, todos documentos de gran valía histórica, se venderán el próximo 23 de abril en Morton Casa de Subastas.

La oferta es muy variada, explica a MILENIO Jesús Cruz, jefe del Departamento de Libros y Documentos de Morton Casa de Subastas, como se puede apreciar en los lotes de la puja que, en esta ocasión, ofrece fotografías, documentos, grabados, litografías, cartografías y libros históricos.

Las fotografías de Maximiliano y Carlota son de aproximadamente 10 centímetros y fueron tomadas, en blanco y negro, en el año de 1860, aunque coloreadas y presentadas en una especie de díptico.

“Al parecer esas fotografías se mandaron desde Viena a México para dar a conocer a quienes serían los nuevos emperadores. Tienen la curiosidad de contar con un marco y con la firma de la persona que las iluminó”, detalla.

Este tipo de fotografías, refiere, se empezó a popularizar en México como “tarjetas de presentación”, que las personas entregaban a los amigos y familiares.

La subasta también ofrecerá la licencia para poder montar un caballo de Félix María Calleja, el personaje que derrotó, durante el movimiento de Independencia, a Miguel Hidalgo y Costilla en la batalla de Puente de Calderón. Gracias a su actuación contra los insurgentes fue nombrado Virrey de la Nueva España de 1813 a 1816, aunque también se le recuerda debido a que, durante su administración, José María Morelos y Pavón fue aprehendido y fusilado en 1815.

Comenta que, como en la Colonia no había Diario Oficial, la forma de dar a conocer las noticias, los decretos y los ordenamientos era a través de bandos. Cuando se promulgaba la ley, ésta se mandaba por escrito a las personas indicadas para su aplicación. Esos documentos se pegaban en lugares públicos, muchas veces en las paredes de las esquinas, afuera de las iglesias y en algunos casos se llegaban a pregonar.

“En un principio solo a los naturales de la Nueva España se les prohibían muchas cosas. Posteriormente ese mandato se amplió, y por eso es que Calleja tuvo que contar con un permiso que le diera la libertad para andar a caballo”.

Cruz dice que, aunque este documento es un machote de la primera década del siglo XIX, lo valioso es que cuenta con la firma del beneficiado, quien posteriormente sería nombrado virrey de la Nueva España.

Asegura que este tipo de “documentos se puede subastar porque no hay ley que lo prohíba, porque todo documento es negociable siempre dentro del territorio nacional”.

La joya de la corona, para los amantes de literatura, será la subasta de la edición de 1830 de El Periquillo Sarniento, la obra cumbre de Joaquín Fernández de Lizardi, publicada por primera vez en 1816.

Los anteriores son solo algunos de los documentos que conformarán la subasta del próximo 23 de abril.

El público puede acudir a la exposición de estas piezas en Monte Athos 179, Lomas de Chapultepec, hasta el 23 de abril.