Reviven ballet y escenografía de El sombrero de tres picos

La forma en que sintetizaron la novela de Pedro Antonio de Alarcón para hacerla en danza es muy interesante, dice César Piña.
Sombrero de tres picos
Bosquejo para el telón de la obra de Manuel de Falla creado por Picasso en 1919. (Especial)

Ciudad de México

“La historia está llena de enredos y todo es muy jocoso”.


Mañana a las 12:15 horas, la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), dirigida por Carlos Miguel Prieto, revivirá en el Palacio de Bellas Artes el montaje original de El sombrero de tres picos, de Manuel de Falla. Bajo la dirección escénica de César Piña, se repondrá la coreografía original de Léonide Massine y los vestuarios y decorados creados por Pablo Picasso.

César Piña cuenta en entrevista que la idea de presentar esta versión es que no todos los conciertos sinfónicos deben ser tan formales y pueden ofrecer algunas variantes, como ocurre en Europa, principalmente en Londres. “A la OSN le propuse hacer una versión escénica de la obra de Manuel de Falla, pero reducida, porque originalmente es para 40 bailarines”, cuenta el director de la compañía Érase Una Vez.

Uno de los grandes atractivos de la obra es la música del compositor español y su carácter ligero en cuanto a la danza, indica Piña. “Es una comedia de enredos basada en la novela de Pedro Antonio de Alarcón y la forma en que la sintetizaron para hacerla en danza es muy interesante, porque la historia se cuenta en 40 minutos. La música es bellísima, muy expresiva, muy excitante. De Falla tomó elementos de la música popular española y la transportó a la música sinfónica, hizo metáforas.”


¿Qué nos puede decir sobre la coreografía?

El ballet fue creación de Léonide Massine, quien había trabajado con Igor Stravinsky. Éste le recomendó que hablara con De Falla para trabajar con él. Los bailarines que presentaron la primera función en 1919 eran rusos porque eran los grandes maestros de la época, pero en el ballet se advierten todas las pinceladas de la cultura española, aunque a manera de metáfora, no son bailes copiados del folclor.


¿Y cómo es su atmósfera?

La atmósfera es muy jubilosa, todas las danzas son muy explosivas. Incluso la historia está llena de enredos y todo es muy jocoso. Además, el personaje del corregidor,  hecho para un actor-bailarín, es tremendamente fársico.


¿Cómo es la escenografía?

Hicimos la puesta en escena con los diseños originales de Pablo Picasso. Fue una incursión del pintor español en las artes escénicas para diseñar el vestuario y decorado de El sombrero de tres picos. En el telón, Picasso, a su manera y su estilo, representa la plaza de un pueblito. El vestuario resalta por su característica mezcla de formas y colores. Tanto el vestuario como la escenografía fueron tomados directamente de los diseños originales.

 

Se ha dicho que el ballet de El sombrero de tres picos es tan importante como el de Petrushka, de Stravinsky, aunque sin tanto reconocimiento.

Sí, he hecho, Carlos Miguel Prieto comentaba ayer en el ensayo que es un ballet que se hace mucho a un lado, pero que tanto en París como en España lo han recuperado, incluso con los diseños originales, como hacemos nosotros.


¿Para su compañía cómo es trabajar con orquesta en vivo?

El maestro Prieto y los músicos han trabajado muy arduo, ya que es una obra sumamente difícil para su ejecución. Trabajar con ellos es una maravilla, porque la conexión con los músicos y con la música en vivo es realmente increíble. Las ocasiones en que hemos trabajado con la OSN han sido muy buenas, además de que el público disfruta las funciones de doble manera.