Hay un solo género, la poesía: Darío Jaramillo

“Lo que hice fue, con toda la humildad posible, escoger unos textos en términos cronológicos”, muestras de varios de sus libros de lírica.
Maestro de la palabra como arte.
Maestro de la palabra como arte. (Especial)

México

Cuando el escritor colombiano Darío Jaramillo Agudelo publicó su primera novela, La muerte de Alec, ya rondaba los 35 años de edad, pero sobre todo ya había publicado algunos poemarios, bajo una certeza que lo ha acompañado a lo largo de su vida: “es lo que más me interesa en la vida, simplemente por la vida interior que da la reflexión poética, la lectura de poesía o el intento de escribirla”.

“La literatura es un solo género: la poesía. Es una manera muy brusca de referirme al hecho de que la palabra como arte es la poesía, obviamente no está solamente en los poemas: si uno quiere alucinar con las palabras también puede leer magníficas novelas o cuentos de Borges o Rulfo; son, primero que todo, las palabras vueltas vértigo, como cuando uno está niño y uno repite una palabra muchas veces hasta que pierde el significado, como un mantra. Eso lo descubrí ya de viejo.”

Más de cuatro décadas han transcurrido desde que comenzó su recorrido poético-literario y todavía se deja poner contra la pared, como cuando en Ediciones Era le pidieron un libro nuevo, pero como no tenía uno, prefirió hacer una compilación cronológica de su poesía, con algunos aderezos, lo que dio como resultado el libro Basta cerrar los ojos. Antología personal.

“Lo que hice fue, con toda la humildad posible, escoger unos poemas en términos cronológicos, que fueran muestras de varios de mis libros de poesía, poniendo como cereza al postre algunos poemas inéditos; tratando, además, de respetar el volumen que debe tener un libro de poemas: debe de ser breve, caber en un bolsillo sin abrumar a una persona, porque siempre he pensado que un libro de poemas no se lee paso a paso, si no se abre un libro y se lee un poema al azar.”

Escribir es tachar

Autor de títulos como Poesía en la canción popular latinoamericana, Historia de Simona, Cartas cruzadas o de la compilación Antología de crónica latinoamericana actual, Darío Jaramillo Agudelo piensa que el contenido de lo que quiero contar termina por determinar al género, un poco lo que hace un sastre: tomar medidas para ver qué le queda bien a la persona.

“En eso soy como un sastre, cuál es la prenda o medio que voy a utilizar para poder contar una historia se determina a partir del tema. La crónica, por ejemplo, no es tanto una forma de hacer periodismo en primera persona, que sería como la definición más objetiva, sino un arte: cuando leo una crónica de Carlos Monsiváis estoy leyendo una pieza de literatura.”

En Basta cerrar los ojos, el escritor colombiano hace una revisión de sus libros publicados a lo largo de 40 años, y que termina con poemas no incluidos en libros, entre los que se encuentran “Entrevisiones”, “Conversaciones con Dios” y hasta “Chavela Vargas, miércoles 31 de marzo de 2004”, resultado de un concierto que ofreció la cantante en Medellín.

Se trata de ejemplos de su manera de entender a la poesía, de versos que tienen musicalidad, que llevan un ritmo interior, aunque para ello deba corregir mucho, “escribir es tachar”, dice Darío Jaramillo en las nuevas instalaciones de Ediciones Era, ubicadas en la Roma.

“El gran pecado de la poesía es que está en manos de los poetas: a mí no me interesa escribir para los poetas, con esos lenguajes de cuando uno va a hacerse un examen de salud y le entregan un papel y al leerlo uno dice: ‘esta porquería que dice aquí soy yo, no entiendo’

“No me interesa la poesía que está rindiéndole culto a la poesía per se. Me interesa la posibilidad de hipnotizarse con las palabras, de alucinarse con las palabras y es una posibilidad que tenemos todos, que es de todos”, asegura el escritor antioqueño.

Basta cerrar los ojos surge de un compromiso que Darío Jaramillo Agudelo tenía con la editorial, pero se convierte en una oportunidad para tener un acercamiento a la obra poética de quien incluso es autor de uno de los libros más leídos en Colombia, como lo fue su libro Poemas de amor.