Sinfónica de Stanford, orquesta multicultural: Anna Wittstruck

Fundada en 1891, “brinda a los alumnos conocimientos y habilidades que les servirán por el resto de sus vidas”, dice su directora.
La agrupación está conformada por alumnos de la Universidad de Stanford.
La agrupación está conformada por alumnos de la Universidad de Stanford. (Especial)

México

Anna Wittstruck, directora de la Orquesta Sinfónica de Stanford (SS0 por sus siglas en inglés), considera que, por muchos motivos, bajo la presidencia de Donald Trump Estados Unidos vive “tiempos aterradores. Y, por supuesto, las artes están al frente en lo que se refiere al recorte presupuestal”. 

Los estudiantes de esta orquesta son muy afortunados, dice en entrevista la directora de la agrupación que fue fundada en 1891, dos meses después de que la Universidad de Stanford (US) en California abriera sus puertas. “Tienen la fortuna de cultivar la música en un nivel de calidad muy alto y han viajado a muchas partes del mundo, pero están enfrentando el recorte a los fondos para las artes en Estados Unidos. El problema es la gente que ya no va a tener estas oportunidades”.

Directora interina de la SSO y de la Filarmónica de Stanford, Wittstruck afirma que la música le ha cambiado la vida “de una forma poderosa. Me ha permitido relacionarme con otras personas y viajar por el mundo. Odio pensar que los músicos más jóvenes no van a tener estas oportunidades, pero eso es lo que está pasando con los presupuestos para las artes.”

La joven directora afirma que “la SSO es una orquesta multicultural, una representación del cuerpo de estudiantes de la universidad. Hay gente de Asia, Latinoamérica, Europa y de varias partes del mundo. La mayoría estudia otra carrera, además de música. Son músicos muy competentes, pero además estudian ciencias de la computación, biología o historia. Lo que los une es su amor por la música. La mayoría son estudiantes que todavía no se reciben”.

¿Esta formación los hace músicos diferentes?

Los hace muy especiales. Me doy cuenta de que todos y cada uno de ellos está trabajando duro  porque quiere estar ahí. No es un requerimiento para sus carreras o para recibirse, es algo que hacen por ellos mismos, porque la música es muy importante para su vida. Y eso se escucha cuando tocan.

¿Por qué es importante que una universidad tenga una orquesta?

Primero que nada, porque una universidad es la mejor institución para mantener con vida la tradición de la música clásica, perpetuar el repertorio. Pero, más allá del repertorio, |. Me refiero a habilidades para escuchar, empatía y el trabajar en grupo. Los ensambles de música son críticos para desarrollar el sentido de colaboración y de la compasión, elementos que te permiten ser alguien que contribuye a una sociedad global.

¿Cuál es propósito de esta gira?

La SSO aspira no únicamente a ser embajadora de la música, tanto antigua como contemporánea, sino a la vez, a promover y fortalecer lazos de colaboración e intercambio entre nuestros países por medio de la música.


Además de su concierto en el Palacio de Bellas Artes mañana a las 20:30 horas, la SSO se presentará hoy en el Templo Oratorio de San Felipe Neri en Guanajuato, donde alternarán con músicos locales. El miércoles 28 se presentarán en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de La Habana, en Cuba. 

La SSO ha colaborado con artistas de renombre internacional como Jon Nakamatsu y miembros de St. Lawrence String Quartet. Los músicos de la orquesta cuentan con entrenamiento adicional y tutorías impartidas por los músicos de la Orquesta Sinfónica de San Francisco y el Conservatorio de música de San Francisco. Al inaugurar su sede oficial, la Sala de Conciertos Bing Hall, presentó el Proyecto Beethoven, donde interpretaron sus nueve sinfonías y cinco de sus conciertos para piano.

Música para unir culturas

La música que baila es el título del concierto que presentará la SSO. Anna Wittstruck dice que quería “rendir homenaje a la rica tradición del baile en México y Cuba, pero no con música de un solo país, sino de varios. El programa tiene la idea de unir culturas y unir a la gente. Tocaremos obras como la Sinfonía no. 7 en La mayor, de Ludwig van Beethoven; la Suite para orquesta No. 2, El pájaro de fuego, de Igor Stravinsky y Danzón No. 2, de Arturo Márquez. También estrenaremos Xenophobe: In Memory of Democracy, obra del joven compositor estadunidense Mark Applebaum”.

La directora comenta que de Applebaum iban a presentar otra obra suya, que celebraba el espíritu de baile del programa. “Sin embargo, cuando vino el ascenso de Donald Trump a la presidencia y todo su discurso racista, escribió esta obra que refleja el estado de ánimo que se vive, en el que la xenofobia ha adquirido una peligrosa relevancia. Con estos conciertos queremos celebrar la relación con México y Cuba que se puede enriquecer a través de la música”.