El síndrome de savant puede convertirse en virtud

Un experto de la UNAM explica que una lesión en el hemisferio izquierdo del cerebro hace que la gente afectada desarrolle capacidades extraordinarias.
Stephen Wiltshire, conocido como la cámara humana, visitará la Ciudad de México del 24 al 30 de octubre.
Stephen Wiltshire, conocido como la cámara humana, visitará la Ciudad de México del 24 al 30 de octubre. (Especial)

México

Tener la capacidad de memorizar cientos de libros, dibujar una ciudad con solo verla unos minutos o reproducir temas musicales tras escucharlos parecen habilidades sacadas de una historia de ciencia ficción, pero en realidad son las capacidades extraordinarias que desarrollan las personas con síndrome de savant.

El doctor Fructuoso Ayala, investigador del Laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó en entrevista con MILENIO que ese padecimiento se centra en cuatro categorías de habilidades adquiridas: el cálculo de fechas, las matemáticas, habilidades mecánicas y espaciales —como medir distancias sin instrumentos o memorizar mapas— y habilidades artísticas.

"Para tratar de explicar el síndrome hay que tomar en cuenta las características de cómo funciona el cerebro: éste tiene dos hemisferios que aparentemente son iguales y trabajan simultáneamente, coordinan su actividad gracias a que están unidos por el cuerpo calloso", señaló.

"Sin embargo, cada hemisferio tiene diferentes características. El izquierdo controla el movimiento y la sensibilidad de la parte diestra, mientras que el derecho hace lo mismo con la parte opuesta. Con esto quiero explicar que, a pesar de que actúa como un todo, cada hemisferio tiene funciones determinadas".

El padecimiento

Etimológicamente este síndrome refiere a la sabiduría, por lo que también se le conoce como el síndrome del sabio y, aunque se desconocen detalles sobre por qué se manifiesta de distintas formas o cómo se desarrolla, se sabe que surge de dos maneras: por nacimiento o porque se sufre una lesión cerebral.

"Lo que pasa con éste síndrome es que hay una lesión en el hemisferio izquierdo, lo que hace que la actividad o las funciones del derecho sobresalgan y entonces el individuo empieza a desarrollar actividades extraordinarias", explicó el neurólogo.

El experto destacó que hasta la fecha se tienen registradas alrededor de 50 personas con esas características, aunque es difícil tener un número preciso. En México no se ha encontrado alguno.

"Es difícil detectarlos porque a muchos de los que tienen el síndrome se les considera retrasados mentales y los llevan con especialistas o a lugares donde los tienen confinados", comentó, Ayala.

Por ello, "es importante que se detecten a temprana edad, en México seguramente hay muchos que pasan desapercibidos por falta de especialistas, porque viven en un medio muy aislado. Tal vez niños que viven alejados de las ciudades o escondidos; hay mucho talento que vale la pena detectar de manera adecuada", señaló.

Genios ejemplares

Se ha descrito, abundó, que las personas con autismo pueden tener estas características, porque algunos de ellos las han desarrollado, pero el dato no es del todo preciso. Ese es el caso de Stephen Wiltshire, es capaz de ver una ciudad durante unos minutos en helicóptero — como ha hecho con Londres o Roma— y pintarla a detalle, lo que hará en la Ciudad de México, del 24 al 30 de octubre, en el lobby de la torre BBVA Bancomer.

"Wiltshire retiene toda la información, como si su mente fuera una cámara", explicó Ayala, de tal manera que puede reproducir con mucha precisión las calles con sus edificios, incluso si algunos de éstos sobresalen puede dibujar el número de ventanas.

Además de Wiltshire, hay otros casos famosos del síndrome adquirido desde el nacimiento. Uno de éstos es el de Kim Peek, un hombre que sorprendió al mundo por su capacidad intelectual y que murió en 2009.

"Se le consideraba una especie de enciclopedia humana. Se describe de él que desde los 18 meses tenía la capacidad de memorizar libros, claro que a esa edad no podía leer, pero sus padres le leían y él se aprendía por completo las obras de tal manera que en su vida alcanzó a memorizar más de 10 mil", comentó el especialista.

"Curiosamente este sujeto nació con alteraciones y el tamaño de su cerebro era voluminoso. Además tenía problemas en el cerebelo y con el cuerpo calloso, por ello consideraban que tenía retraso mental, pues a pesar de su habilidad para memorizar, no era capaz de hacer actividades sencillas como vestirse", concluyó Ayala.