Más de medio siglo de fe y tradición

La colonia Garza Nieto se ha caracterizado por realizar la representación del camino de Jesús hacia su crucifixión, en la que participan parroquianos de la iglesia María Goretti.

Monterrey

A las ocho de la mañana el Cristo de la Garza Nieto se veía ojeroso, cansado.

No era para menos. Este tradicional Viacrucis viviente que se realiza desde hace más de 55 años, inicia desde las 8 de la noche del Jueves Santo, y para cuando empieza la primera estación, ya Jesús ha andado de Pilatos a Herodes, y de Herodes a Pilatos.

Es larga la representación, porque en su segunda etapa empieza temprano y se prolonga a lo largo de casi cinco horas, hasta que Cristo muere en la cruz, en un improvisado Gólgota sobre la Plaza de Ferrocarriles en la colonia Industrial.

Durante 55 años esta escenificación de la pasión y muerte de Jesucristo se ha realizado ininterrumpidamente. La inició el padre Roberto Infante, aunque ya nadie recuerda exactamente en qué año, pero sí que fue hace mucho más del medio siglo.

A las 8 de la noche los soldados romanos van por Jesús, y durante la noche se representan los siete traslados que el Mesías tuvo, pues fue llevado al Sanedrín, con los Sumos Sacerdotes, a la casa de Herodes, al Palacio de Pilatos.

En total son más de 100 actores, todos surgidos de entre los vecinos de la parroquia de Santa María Goretti.

En la mañana reinician con la visita a Pilatos, que es la primera estación del Viacrucis.

Este año tienen al Cristo más joven, Brandon Vázquez, de sólo 17 años. Su figura delgada, pelo largo hasta los hombros, logran la clásica figura de Jesús.

Por varios meses se estuvo preparando para interpretar el rol más importante en lo que va de su vida: el de Jesucristo.

Tanto física como mentalmente, el joven ha demostrado estar al nivel de las expectativas.

Cada azote que recibe mientras camina por las calles de la colonia Garza Nieto, parece que lo va a doblar o quebrar, pero esto no ocurre, y continúa su marcha hacia su destino final.

“Muévete”, grita uno de los soldados romanos, al tiempo que le tira una patada en la espalda que lo hace caer.

El recorrido es largo. Cruzan las calles de varias colonias, hasta llegar a la plaza que se encuentra frente a la abandonada estación del ferrocarril, por la calle Miguel Nieto, en la colonia Industrial.

Ahí, Cristo es clavado en la cruz, mientras cientos, quizá un par de miles de personas, miran estoicamente cómo la vida se le va a apagando.

Es una actividad religiosa que cada año se efectúa en la colonia, sin embargo, para quienes lo presencian, el dramatismo, la emotividad y la fe siguen estando presentes.

El tiempo pasa, probablemente los organizadores también van cambiando, pero si de algo existe certeza es que en la colonia Garza Nieto el Vía Crucis seguirá.

HACEN PROCESIÓN DEL SILENCIO

La procesión del silencio de la Catedral Metropolitana de Monterrey se realizó en las calles del centro de la ciudad.

El acto, que significa acompañar a la Virgen María en su dolor por haber perdido a su hijo, fue encabezado por el arzobispo Rogelio Cabrera López.