“El sentido místico de la música sacra es necesario hoy en día”

Ricardo Rodríguez “El Zanate” es un compositor de música sacra contemporánea que ha colaborado con músicos de concierto y  de la escena del rock local y nacional en entrevista para MILENIO JALISCO ...
Ricardo Rodríguez es uno de los pocos compositores de música sacra contemporánea en la actualidad.
Ricardo Rodríguez es uno de los pocos compositores de música sacra contemporánea en la actualidad. (Cortesía)

Guadalajara

Ricardo Rodríguez, “El Zanate”, empresario y músico, combina su labor como gerente de Casa Adobe, una de las fondas y tiendas de artesanía de mayor prestigio en Tlaquepaque, con su pasión por la música sacra. Un interés que lo ha llevado posicionarse como uno de los pocos músicos jóvenes que cultivan este género refrescándolo con la electrónica y el rock. En exclusiva para MILENIO JALISCO habla de la reedición que hizo de su disco Magnificat, una producción musical en la que integra una larga lista de talentos locales de la música de concierto y de la escena alternativa de Guadalajara.

¿Magnificat”, salió a la luz en 2003, por qué reeditarlo diez años después?

“Primero porque forma parte de mi trilogía sacra, en 2001 escribí un Réquiem dedicado a mi padre, luego vino Magnificat y en 2009 compuse Stabat Mater. Es una trilogía que se concluyó en ese entonces con apoyo de la Secretaría de Cultura de Jalisco. A la distancia consideré que había sido una muy buena producción que inicié con Armando Chong y luego ya en esta reedición involucré a  Juan Páez “el Charro”.

¿Qué tiene de particular esta producción?

“El texto en latín del Magnificat habla del embarazo de la Virgen María, en este caso es un homenaje a la madre naturaleza, es por eso que en la portada del disco aparecen unas ballenas. Considero que el respeto a la naturaleza hoy en día es algo que tenemos muy descuidado en las grandes ciudades, creo que las religiones debería de incluir en sus sermones diarios el respeto a la naturaleza, ese es el mensaje de este disco. A las ocho partes del original agregué tres bonus tracks, que me parece hacen que este Magnificat se acerque al ánimo del Magnificat de Vivaldi. Las piezas que agregué fue un arreglo precisamente del Esurientis Implevit de Vivaldi, y el villancico Adeste Fideles que algunos atribuyen al Rey Alfonso IV de Portugal”.

¿Cómo es que a lo largo de tu trayectoria lograste conectarte con músicos de concierto y otros de la escena alternativa?

“Mi música es muy sencilla, soy partidario de la melodía, estoy en contra de mucha de la música que trata de ser muy pretensiosa y disonante, de manera que al ser mi música fácil de cantar me he llevado sorpresas muy interesantes al trabajar con gente que no tiene alguna formación académica estricta. Me envuelve el timbre y la tesitura, así escojo a mis colaboradores. Por ejemplo José Fors me parece un buen barítono, por ejemplo. A lo largo de mi carrera he establecido relaciones de intercambio con los músicos con quienes trabajo”.

¿De esas colaboraciones que podríamos resaltar?

En la escena tapatía he hecho arreglos y colaborado con músicos como Leo Quitarte de Psycho, participé en cinco álbumes de José Fors, con bandas locales como Bizet y Los Garigoles. En la escena nacional me tocó dirigir un coro y hacer arreglos a cuatro canciones del disco del 35 aniversario del Tri que comanda Álex Lora.

¿Y cuál ha sido tu trabajo en el ámbito de la música de concierto?

“He realizado proyectos con los coros del Estado, el de Infantes de la Catedral, el de la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA), con integrantes de la Schola Cantorum de Celaya y con la Orquesta Sinfónica de esa ciudad a la que he dirigido en algunas ocasiones.

¿Cuál es el lugar de la música sacra actual?

Somos muy pocos los que la hacemos. Lo que yo hago es música sacra de concierto, no para iglesia, mi mayor influencia son los clásicos latinos como Palestrina, Tomás Luis de Victoria, Orlando di Lasso, Josquin Después, Vivaldi, Perossi, Fauré, Maurice Duruflé y también Mozart. El sentido místico de la música sacra es muy necesario hoy en día, le hace falta mucho a nuestra sociedad. Entre la propia iglesia hay una tendencia a reducir las composiciones, por ejemplo debería fomentarse restituir al Réquiem partes como el Dies Irae, el In Paradisum el Rex tremendae. Por otro lado creo que la misma iglesia ha degradado la música sacra de vertiente católica al permitir el ingreso de rondallas y mariachis a los templos.

Me parece que la música sacra en iglesias debería limitarse al órgano y a las voces.

La propuesta discográfica reeditada

Magnificat reeditado se compone de 11 tracks, el homónimo que le da nombre al disco , Et Misericordia, Fecit Potentium, Deposuit Potentes, Suscepit Israel, Sicut Locutus, Esurientes Implevit, Gloria, un Adeste Fideles y Ave María. Todos forman un coctel vocal con guiños electrónicos, funk, aderezado de guitarras distorsionadas en diversos ritmos y atmósferas pop.

La lista  de colaboradores es extensa, desde el Coro de Infantes de la Catedral Metropolitana de Guadalajara, dirigidos por Aurelio Martínez Corona, hasta los hermanos Paloma y Santiago Cumplido, éste último actual director del coro de Zapopan. También está Hugo Rodríguez de Azul Violeta, Valentina González quien ya cuenta con proyecto musical propio, Eric Daniel Ruiz, Leo Quirarte, José Fors de la Cuca, las sopranos Mónica Gil y Mary Camarena esta última integrante de Les femmes de Serge, la contralto Sichel Claverie y el barítono Jorge Tubo Gómez, entre otros músicos. También interviene una orquesta de cámara en la que incluye a varios músicos de la Orquesta Filarmónica de Jalisco. El disco es una producción de Armando Chong y El charro Páez con diseño del garigol  Jobo Panteras. Para mayor información puede dirigirse a www.adobefonda.com