“El sentido emocional de la luz es algo que siempre está conmigo”

La anécdota de su pintura es la inasible presencia de la luz, es personaje, búsqueda, misterio.

México

REALIDAD PICTÓRICA

En la escuela que tuve de pintura hay una búsqueda mediante el color y los campos de color. Hacer entender cualquier figura, fondo o tipo de luz solamente con el uso de los campos de color, esto poco a poco me fue obligando a abstraer y a incluir menos detalles, a decir más cosas con menos materia. Es un proceso, inicié relativamente más realista para aprender la técnica y para ir aprendiendo cómo lograr esta abstracción con menos elementos, más austero para que se vuelva más expresivo. Lograr expresar con una pincelada horizonte, luz y profundidad en vez de que con muchas es a lo que intento llegar.

LUZ INTERIOR

No es un decisión consciente, es más bien una intuición, me resulta más interesante pintar la misma imagen pero con una luz distinta. El sentido emocional de la luz es algo que siempre está conmigo. También he hecho paisaje al natural, tengo una serie que hice con Miguel Ángel Garrido, nos salimos a pintar y es un ejercicio muy distinto convivir con el paisaje, estar bajo el Sol, incluso con la lluvia, con los moscos, con el calor que te quema el cuello, pero hay algo en el interior que me hace sentir más cómodo. Soy muy territorial, muy de mi espacio, y cualquier proceso pictórico es autobiográfico, proyectas inconscientemente tus traumas, frustraciones, gustos, tanto lo bueno como lo malo, supongo eso son mis interiores.

LUZ PICTÓRICA

Me voy por la luz y por la composición, a veces veo una foto y ni siquiera he revisado el contenido temático o lo que sea, pero sé que no la quiero, y a veces veo una y digo ésta y ni siquiera veo quién está ahí o qué está pasando y veo la luz, los contrastes, los colores, es lo primero que me atrapa para decidir pintarla o no.

CONTINUIDAD DE LA REALIDAD

Cada serie, incluso cada cuadro individualmente, funciona distinto desde el principio, no siempre abordo un cuadro de la misma manera, a veces hago un dibujo más detallado, a veces son sólo cuatro líneas que me indican dónde están las cosas y a partir de ahí empiezo a construir. Hay veces que he tenido bien claro lo que quiero en una serie, sobre ese tema en específico, de tantos cuadros o tantos tamaños. En ocasiones simplemente empiezo a pintar y luego me doy cuenta que esos cuadros juntos forman una serie, pero no tengo una metodología específica de cómo empiezo o cómo termino una serie. El mismo proceso me va indicando qué tanto debo hacer y qué tanto tengo que recortar.

EL SOL DE ANTONIO CHAURAND

No quise caer en un Sol muy predecible, en la playa o el jardín. Para empezar me gusta mucho pintar interiores donde está entrando una luz, porque la luz se vuelve un personaje. Mi intención fue que la luz del Sol fuera otro personaje ahí presente y que no fuera tan evidente que es un cuadro sobre el Sol. Me llamó la atención la intensidad del Sol entrando desde afuera y haciendo estos reflejos en los azulejos, en la orilla de la cabeza, en las máquinas, en todas las esquinitas. La calidez del bebé en el centro irradia luz como el Sol.