Se disparan los casos de sarcoma gastrointestinal

En 2012 fueron detectados cuatro tumores, mientras que en 2016 la cifra subió a 136; prevén que en los próximos años serán 2 mil.
Foro en el Centro Médico Nacional, de la CdMx.
Foro en el Centro Médico Nacional, de la CdMx. (Javier García)

México

En México, los tumores del estroma gastrointestinal (GIST, por su sigla en inglés) pasaron desde 2012 a 2016 de cuatro a 136 pacientes diagnosticados; en el corto plazo se calcula que la cifra se elevará a alrededor de 2 mil personas con este tipo de "sarcomas catalogados como raros", los cuales, en la mayor parte
de los casos, carecen del apoyo de la cobertura del Seguro Popular.

En el Día Internacional de Conciencia sobre los Tumores del Estroma Gastrointestinal, que se conmemora hoy, Rafael Medrano, jefe de Servicio de Sarcomas y Tubo Digestivo Alto del Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI, señaló que en 90 por ciento de los pacientes el mal está relacionado con una mutación en el gen del receptor denominado KIT, el cual provoca que la célula se transforme en maligna, dando lugar a su proliferación incontrolada.

En compañía de Rodrigo Salas, presidente y creador de la Fundación GIST México, Medrano detalló que estos sarcomas son un tipo de cáncer poco frecuente, casi asintomático, pero que pueden ser mortales.

"A diferencia del cáncer de estómago, este sarcoma se da en el tejido conectivo y no en las células glandulares; aparece con mayor frecuencia en el estómago, seguido del intestino, no obstante puede presentarse en cualquier parte del trayecto gastrointestinal desde el estómago hasta el ano", explicó el especialista.

La manifestación se da a través de una bolita que alcanza el tamaño de tres a 10 centímetros con posibilidad de hacer metástasis. "En unos años la enfermedad, que afecta a personas cuyas edades oscilan entre los 50 y 80 años, se elevara de manera considerable", puntualizó Medrano.

Los GIST son sarcomas considerados raros dado a que representan entre 1 y 3 por ciento de todos los tumores malignos gastrointestinales a escala mundial. Se aloja en el tubo digestivo, que es un órgano hueco recubierto por mucosa y de ésta es de donde derivan los tumores de manera excepcional y que solo se llegan a detectar a través de endoscopía y luego de un proceso de anemia.

"Se calcula que en México debe haber alrededor de 2 mil casos de GIST cada año; sin embargo, muchos no son diagnosticados", alertó el especialista.

"Para evitar que aparezcan tumores en otras partes del cuerpo (metástasis) es necesario el empleo de medicamentos que se suministran, según los resultados de la cirugía, de acuerdo al tamaño del tumor, a su localización y al índice de mitosis. Estos tratamientos alargan la supervivencia de los pacientes hasta 10 años," afirmó Medrano.

Por ello, desde 2010 la Fundación GIST México se ha dado a la tarea de crear un censo de pacientes con esta enfermedad a través de información y apoyo, monitoreo de tratamientos, consulta y asistencia.

El presidente de la fundación dijo que para tener un diagnóstico oportuno, ésta ha realizado talleres de capacitación en ciudades de la República mexicana; actualmente se ha entrenado a un total de 5 mil 284 alumnos de medicina y a 3 mil 143 médicos.

Detalló que el bajo diagnóstico de los GIST obedece a que tienen casi 16 años de haberse detectado por especialistas japoneses y a que existen pocos médicos capacitados para referir a los pacientes por ello llegan en etapas avanzadas, cuando presentan síntomas como dificultad para tragar, dolor abdominal, sangrado agudo, náuseas, entre otros.

Salas subrayó que "uno de los temas prioritarios para la fundación es el acceso a tratamientos contra los GIST, pues se calcula que 50 por ciento de la población con este padecimiento no tiene acceso a tratamiento, ya que no se encuentra cubierto por el Fondo de Gastos Catastróficos del Seguro Popular, razón por la cual hicimos entrega de una carpeta de solicitud para la inclusión del GIST en el Catálogo de Enfermedades Catastróficas".

El tratamientos de quimioterapia oscila entre 20 mil hasta los 50 mil pesos mensuales. Tener acceso a tratamientos aunque desarrollen metástasis en órganos, abundó, significa no fallecer en meses sino que alcanzar una sobrevida de seis años.