“De haber sabido, no acudo al Gobierno”: Francisco Zertuche

Piezas nuevas para la museografía están guardadas en cajas de madera y de cartón.
El promotor cultural dijo la remodelación es una promesa del Estado.
El promotor cultural dijo la remodelación es una promesa del Estado. (Archivo)

Monterrey

La desesperación se siente en su voz. El promotor cultural Francisco Zertuche refiere que los últimos tres años ha insistido porque se le entreguen los cinco millones de pesos restantes para culminar con la remodelación de Museo de Historia de Lampazos de Naranjo y las Armas Nacionales.

Como presidente del Patronato Pro Construcción y Mantenimiento de Edificios Históricos de Lampazos de Naranjo siente suya la necesidad de ver terminada la restauración del espacio.

En entrevista telefónica, el promotor cultural señala que ha sostenido varias reuniones con la Secretaría de Obras Públicas y con Secretaría de Finanzas y Tesorería General del estado, para saber qué sucedió con los recursos restantes, sin embargo, no ha obtenido más que puras “largas”.

“He hablado, quizá, cien veces o más para pedir ése dinero. Es promesa del gobernador actual, no es un invento mío sino que es un compromiso del Gobierno”, expuso Francisco Zertuche.

En 2010 se aprobó un recurso por 11 millones mil 886 pesos para la remodelación de museografía, cambio del sistema eléctrico y la instalación de equipo multimedia.

Dos años después los trabajos en el museo fueron detenidos. Nadie supo bien las causas sólo que la segunda parte del recursos simplemente no “llegó”.

En las salas del museo se quedó toda la museografía nueva, así como las piezas, todas guardadas en cajas de madera, cartón o plástico.

“Al museo lo vamos a enriquecer gracias a que hemos conseguido algunas pocas piezas nuevas, entonces nos va quedar más interesante. Es un lugar pequeño porque se trató de una antigua misión”, refiere Zertuche.

El museo se ubica en una antigua misión franciscana levantada en 1698, siendo uno de los pocos inmuebles que conserva Nuevo León de ésa época. En 1994 fue abierto como museo y como parte de sus 20 años –cumplidos en diciembre pasado- es que se pretendía la renovación de su museografía.

“Si he sabido al principio que iba pasar esto pues no recurro al Gobierno, hubiéramos tenido otras formas de conseguir esa cantidad”, critica.

Con 91 años de edad, Zertuche no pierde la esperanza de ver al Museo de Historia de Lampazos funcionando de nueva cuenta. Recuerda como hace más de 20 años lo rescataron de una muerte segura, pues estaba a punto de caer por el descuido.

“Como yo nací ahí le tengo afecto y está en mi la responsabilidad de verlo arreglado. Espero estar vivo para verlo abierto de nuevo”.

EL PANORAMA

Al entrar al recinto, una gotera –que más parece una regadera- ha formado un charco mayor a un metro de diámetro. En los cuartos traseros es evidente que la humedad está levantando la pintura.

Afortunadamente la lluvia ha dejado intacto el mural de Gerardo Cantú ubicado en lo que alguna vez fue el altar de la misión.

“Todo el nuevo equipo están en las cajas, se alcanzó a cambiar todo el cableado pero no funciona, no tiene luz”, mencionó el custodio del inmueble.

Su arquitectura y el color rosa pálido lo siguen distinguiendo desde la carretera, aunque sus puertas permanezcan cerradas al turista.