Recordamos a Russ Solomon

Solomon decía que no podía predecir el futuro de la industria del disco, “pero lo único que pienso de manera absoluta es que habrá el deseo constante de hacer música”.
El fundador de Tower Records, cadena de discos que abrió sus puertas en 1960, murió el domingo pasado a los 92 años.
El fundador de Tower Records, cadena de discos que abrió sus puertas en 1960, murió el domingo pasado a los 92 años. (David Livingstone/AFP)

México

A los 16 años, Russ Solomon comenzó a vender discos de gramófono en la farmacia de su padre en Sacramento, California, y en 1960 fundó Tower Records, que se convertiría en una fastuosa cadena de tiendas de discos que abarcó casi 200 en 15 países, incluido México. Las más gigantescas albergaban hasta 125 mil discos de todos los géneros, un paraíso que a las nuevas generaciones no les dirá mucho, pero sí al periodista David Chiu, quien escribió en su columna para la revista Cuepoint al enterarse de la muerte de Solomon el domingo pasado a los 92 años: “Para mí, entrar a Tower era como visitar el Museo Metropolitano de Arte o ir a un partido de beisbol: requería cierta inversión de tiempo”.

Problemas de endeudamiento y la creciente costumbre del público de buscar ahora la música en internet, terminaron con la cadena en 2006. “Una de las grandes tragedias de mi vida”, diría Elton John, cliente frecuente, cuando se enteró de la noticia. Como franquicias permanecen algunas tiendas, cinco de ellas en México, así como un sitio de venta en línea.

Guardo gratos recuerdos de Tower, sobre todo de la sucursal de la calle de Niza: tres pisos infestados de discos, libros, revistas, películas y parafernalia, con un personal que sabía de música. Se organizaban ocasionales conciertos y conferencias de prensa, como las que se realizaron con Buena Vista Social Club, Greg Lake, Diamanda Galás y Banco Del Mutuo Soccorso, entre los que recuerdo. Ahí presenté mi libro Ritmos de la eternidad acompañado por el dueto de jazz de Marcos Miranda y Huitzilín Sánchez, y Samuel Sosa y su grupo de blues.

En una entrevista para la revista Snapshots de 2010, Solomon recordaba que abrió su primera tienda solo como un trabajo, “pero divertido, realmente. Esa es una de las partes tristes de toda la industria hoy: no es divertida. Durante los maravillosos tiempos de los 60 a los 90 fue grandioso: todos nos la pasábamos de maravilla”.

En la misma entrevista, Solomon decía que no podía predecir el futuro de la industria del disco, “pero lo único que pienso de manera absoluta es que habrá el deseo constante de hacer música. Buena o mala, la van a hacer, eso es seguro, porque es parte de nuestras vidas y no nos la pasamos bien sin ella. La música es una parte integral de nuestras vidas y siempre lo ha sido. Todavía tenemos una industria; no ha muerto del todo. Todavía vendemos discos, pero no tenemos el producto que quieren los chavos. Ese es el problema”.