• Regístrate
Estás leyendo: Rusia y Europa lanzan misión conjunta a Marte
Comparte esta noticia
Lunes , 15.10.2018 / 10:55 Hoy

Rusia y Europa lanzan misión conjunta a Marte

La iniciativa para analizar el planeta rojo sale adelante pese a las persistentes tensiones políticas y las recíprocas sanciones entre la comunidad y Moscú.

Publicidad
Publicidad

La misión ExoMars 2016, de las agencias espaciales rusa (Roscosmos) y europea (ESA, por su sigla en inglés), inició ayer su largo viaje desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, hacia el planeta Marte, con el objetivo de buscar posibles pruebas de actividad biológica presente o pasada en la superficie de ese planeta.

La misión, que fue planeada por los científicos pese a las persistentes tensiones y las recíprocas sanciones adoptadas entre la Unión Europea y Rusia, permite a los europeos volver a Marte, tras una misión parcialmente exitosa en 2003, y a los rusos concretar su sueño de explorar el planeta rojo por vez primera.

Los europeos llegaron por primera vez al planeta rojo hace 13 años con las misiones Mars Express de la ESA y Beagle 2 de Reino Unido.

La primera sonda, todavía en órbita, sigue enviando imágenes en alta resolución de la superficie marciana. Pero los científicos perdieron contacto con el Beagle2, que no logró desplegar sus paneles solares después de tocar el suelo marciano.

El lanzamiento

El cohete Protón, que despegó a las 9:31 GMT de las estepas de Kazajistán, transporta una sonda orbital capaz de detectar gases a nivel de vestigios, llamada TGO (Trace Gaz Orbiter), que “será como una gran nariz en el espacio”, ilustra el argentino Jorge Vago, responsable científico de este programa para la ESA.

El cohete lleva además un módulo de prueba de aterrizaje, bautizado Schiaparelli, en honor al nombre del astrónomo italiano del siglo XIX Giovanni Schiaparelli, célebre por haber observado los llamados “canales” de Marte.

ExoMars abandonó anoche su órbita alrededor de la Tierra y, tras separarse con éxito de su propulsor hacia las 20H13 GMT, puso rumbo al planeta rojo, anunció la ESA.

A las 21H29 GMT la sonda envió “señales para confirmar que el lanzamiento salió bien y que el vehículo está en buen estado”.

Si todo va bien, tras un viaje de siete meses en el que recorrerá 496 millones de kilómetros, el módulo de aterrizaje se separará de la sonda el 16 de octubre para posarse sobre el planeta tres días después.

El módulo Schiaparelli pesa 600 kilos y tiene las dimensiones de un coche pequeño. Ante la ausencia de paneles solares, su vida útil será apenas de entre dos y cuatro días. Está equipado con una estación meteorológica básica.

Una vez lanzado el módulo de aterrizaje, la sonda TGO entrará en una órbita elíptica e irá disminuyendo su velocidad para ubicarse en una órbita circular a 400 km de altitud sobre Marte.

¿Hubo vida?

Hacia fines de 2017 comenzará su tarea científica. Equipada con instrumentos europeos y rusos, la sonda TGO buscará vestigios de gases en la atmósfera del planeta, especialmente aquellos con base de carbono, como el metano.

Ese gas interesa particularmente a los científicos porque en la Tierra aparece en 90 por ciento de los orígenes biológicos. Además, su vida tiene una duración limitada. En consecuencia, su eventual detección por la TGO podría ser un índice posible de la presencia actual de vida a escala de microorganismos en Marte. La misión Exomars 2016, que inicialmente se contempló en colaboración con Estados Unidos, fue finalmente realizada junto a Rusia tras la defección de la NASA en 2011 por razones de presupuesto.

Luego vendrá el turno de otra misión ruso-europea, ExoMars 2018, que enviará un vehículo similar a los que ha enviado Estados Unidos para que busque señales de vida pasada en la superficie marciana. Aunque esa iniciativa está prevista para 2018, puede sufrir retrasos debido a su complejidad.

Para Europa, esta misión puede representar la primera vez que uno de sus experimentos funciona después de aterrizar en la superficie, ya que el pequeño módulo de aterrizaje británico Beagle 2, lanzado por la Mars Express, nunca dio señales de vida.

Rusia —que envió el primer hombre al espacio y el primer robot a la luna— sueña con explorar Marte y regresar de lleno a la investigación del cosmos.

El objetivo de mandar un humano a Marte también ha impulsado experiencias como la llevada a cabo recientemente por los astronautas Scott Kelly, de EU, y Mijail Kornienko, de Rusia, que regresaron a la Tierra el 2 de marzo tras pasar casi un año en órbita para estudiar como puede responder el organismo a los viajes de larga duración.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.