Manuel Arango: "La filantropía es algo más que dar"

Empresario exitoso y reconocido promotor social, Arango ha dedicado buena parte de su vida y sus recursos a causas sociales y ambientales, así como a la construcción de una cultura filantrópica.
Arango es fundador del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi); de las Fundaciones Xochitla y Compartir, y del Premio Caracol de Plata.
Arango fundó el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi); las Fundaciones Xochitla y Compartir, y el Premio Caracol de Plata. (Jorge González)

¿Cómo fueron sus inicios en las causas ambientales y sociales?

Hace unos 40 años comencé a preocuparme por los temas ambientales, y me inicié con la Fundación Universo XXI, en Tepotzotlán, donde la familia tenía unos terrenos. En esa época descubrí que existían organizaciones sin fines de lucro atendiendo diferentes causas y problemas, pero que mejor organizadas podían alcanzar mejores resultados.

Así surgió el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), que se ha dedicado a profesionalizar y capacitar este sector. Es el creador del distintivo “Empresa Socialmente Responsable” (ESR), que reconoce a empresas con altos estándares de compromiso ambiental, económico y social.

¿Cuál es la trascendencia de la filantropía y por qué es necesaria en una sociedad moderna?

Las obras de caridad, asistencia y beneficencia existen desde hace siglos, pero a lo largo de los años se han enriquecido para involucrar otros temas: medio ambiente, educación, salud, arte, cultura, derechos humanos, democracia. Los gobiernos no pueden hacerlo todo, y en ocasiones la sociedad propone cambios y nuevas necesidades.

Así, las personas y las organizaciones no lucrativas ocupan espacios afines a sus intereses y esperan construir algo mejor o diferente. Hay asuntos muy urgentes que atender, incluso dramáticos, y oportunidades en otras esferas de la vida. Cada quien puede elegir. Lo único que se necesita es hacer algo por los demás, un sentimiento que lleve a la acción.

¿Cuál es la relación entre sociedad civil, sector privado y gobierno?

Las organizaciones sin fines de lucro son un complemento y un balance frente al sector empresarial –el mercado-, y el gobierno -el sector público-. A través del compromiso ciudadano buscan equilibrar las posiciones en procura de una sociedad más sana y sustentable. Su actividad no siempre es bienvenida y a veces resulta polémica, pero es necesaria para producir cambios.

La filantropía no es solo dinero, sino también tiempo, talento y trabajo. Los gobiernos pueden facilitar la actividad del sector, y promover los cambios cuando la sociedad los demande y justifique. Lo importante es que el gobierno, la sociedad civil y las empresas se pongan de acuerdo para crear un mundo mejor y más justo.

¿Por qué es importante que las empresas se involucren y participen en el sector social?

En el pasado se decía que la principal responsabilidad del empresario era cumplir con las leyes y pagar los impuestos, y que lo demás debía hacerlo el gobierno. Pero eso ha cambiado y las empresas han comprendido que para ser sustentables tienen que asumir nuevos roles, enfrentar otros compromisos e involucrarse con la comunidad.

Muchas firmas han constituido fundaciones y programas corporativos de gran impacto y con iniciativas innovadoras. Pueden hacerlo por motivos egoístas, y eso no es malo mientras lo hagan conforme a las leyes y dentro de ciertas reglas de conducta.

¿Qué podemos esperar en México en materia de compromiso social?

A medida que más empresas y ciudadanos decidan involucrarse, vamos a notar un cambio tremendo. Podemos tomar el ejemplo de la cultura estadounidense, donde está mal visto que una persona de éxito, en cualquier nivel corporativo, no esté involucrada en una o dos fundaciones o causas de bien común. A los estudiantes que quieren ingresar a una universidad de prestigio ya les preguntan sobre su participación en actividades sociales. Hablamos de dinero, tiempo y talento, porque la filantropía es algo más que dar: es darse.