Robots, no mujeres, para Fellatio Café de Ginebra

La venta de una taza de sustancia aromática con "final feliz" se frustró por la sociedad "conservadora" de ese país, asegura el encargado del proyecto.
La empresa analiza abrir un establecimiento en Londres, donde hombres ofrecerán sexo oral a mujeres.
La empresa analiza abrir un establecimiento en Londres, donde hombres ofrecerán sexo oral a mujeres. (Especial)

México

Ante la oposición de comercios en Ginebra donde instalaría el café con felación incluida —traba que le impidió obtener una licencia—, Bradley Charvet, el personaje detrás del Fellatio Café, ha considerado recurrir a los robots que incluso ya habría encargado a una empresa en Estados Unidos.

A mediados de octubre, MILENIO informó de la inminente apertura del Fellatio Café, donde los clientes pagarían el equivalente a mil pesos por recibir 15 minutos de sexo oral.

En entrevista para MILENIO, Bradley asegura que no descarta la utilización de damas del elenco de su agencia Facegirl (www.facegirl.ch) y lamentó la decisión de las autoridades, pues “pese a las leyes que permiten la prostitución, Ginebra sigue siendo una ciudad conservadora”. En Suiza se permite el intercambio sexual por dinero, aunque no se puede realizar en establecimientos públicos.

De momento su plan ha dado un giro hacia la innovación tecnológica aplicada al sexo, por lo cual dice emocionado a este diario estar listo para la apertura y que “en pocos días todo el mundo verá lo que está sucediendo en la ciudad de Ginebra en relación al sexo”.

Charvet se inspiró en cafés que ya existen en Tailandia para adaptar la idea en Europa, aunque de momento se ha topado con trabas de las leyes y algunas críticas de sectores conservadores. Los ataques se centran en el humillante papel que supuestamente se dará a la mujer en un sitio como el que planea abrir. Al respecto, responde que “de cualquier manera hacer este tipo de cosas es legal aquí en Suiza. Las damas están registradas, son independientes y trabajan en lo que quieren. Nadie las obliga a hacer este trabajo, por lo que estamos reclutando damas profesionales y motivadas por hacer una actividad sexual con seguridad en un lugar sexy, además de que todos los servicios se llevarían a cabo con condón”.

SALVAR EL PLAN DE NEGOCIO

Además de dar el giro a las sexbots en su concepto en Ginebra, Charvet y sus socios también consideran utilizar cyborgs eróticos para su versión londinense, local que estaba contemplado para abrir en 2017 en Paddington, una zona hotelera muy concurrida con una estación del metro cercana.

La idea de usar robots en lugar de seres humanos, seguro ahuyentará a un sector más conservador, pero atraería a otro tipo de jóvenes más familiarizados y con menos prejuicios en relación a la tecnología.

“Los robots sexuales siempre serán agradables y podrían llegar a ser mejores en la técnica porque serían programables a la necesidad de una persona; ellos mejorarán el servicio sexual, ya que es totalmente normal ver una nueva forma de usar robots y otros juguetes sexuales para tener placer”, dijo Bradley al Daily Star

Por lo pronto, la empresa que representa ya comenzó la negociación con una firma estadunidense para que le fabriquen sus chicas robot realistas con un límite de 3 mil dólares cada una. De darse esta variación, inicialmente ocho robots estarían atendiendo a los clientes por 60 dólares la sesión, casi la misma tarifa que se tenía considerada para el servicio humano.  

SERVICIO PARA DAMAS

Sobre la posibilidad de ofrecer el servicio también a las mujeres, Bradley dijo a MILENIO que en el caso de Londres “nuestro socio Bumpix (www.bumpix.co.uk,  la empresa de escorts más grande de Europa) está considerando la posibilidad de instalar un café de felación con hombres atendiendo a las damas. Pero en el caso de Ginebra ni siquiera asumimos la posibilidad de hombres ofreciendo servicios, pues, repito, es una ciudad muy conservadora donde nunca nos dejarían desarrollar una idea similar”.

Sobre lo que calculan obtener en su primer año de operación, Charvet está seguro que “no obtendremos ningún beneficio en los próximos 2 años, pero no tengo duda de que es la mejor inversión en la década. Los dominios relativos al erotismo aumentan año con año y no dudamos de las bondades de este mercado”.

Por lo mismo, ya contempla la expansión a otros: Definitivamente “debemos abrir uno en París, aunque las leyes francesas sean horribles. Pero tenemos a Berlín, Múnich, Madrid, Ámsterdam, Bruselas... ¡hay tantos y tan buenos lugares en donde se pueda proporcionar un buen servicio que combine un buen fellatio y un café cada mañana!”