Robots y "gadgets" están revolucionando la medicina

Daniel Kraft, director de esa disciplina en la Singularity University, afirma que la tecnología ha hecho realidad lo que antes era ficción en el área de la salud.
Daniel Kraft, fundador de la empresa Bioniq Health, participó en la Cumbre Sanofi realizada en Cancún.
Daniel Kraft, fundador de la empresa Bioniq Health, participó en la Cumbre Sanofi realizada en Cancún. (Especial)

Cancún

Celulares capaces de llamar a una ambulancia y enviar a médicos y familiares una alerta cuando la persona sufre un desmayo o robots que atienden e intervienen a pacientes disminuyendo la saturación y horas de espera en hospitales, forman parte de la realidad médica, de acuerdo con Daniel Kraft, inventor, científico y médico estadunidense.

También se desarrollan exoesqueletos que contribuyen a dar movilidad a personas que estaban condenadas a estar postradas, o se están haciendo órganos y tejidos, como vejigas, piel o huesos que se pueden implantar.

“No se trata de ciencia ficción, sino de una revolución que ya inició” —dijo Kraft, director del Departamento de Medicina en la Singularity University y fundador de Bioniq Health.

Androides de apoyo

Los robots, abundó Kraft, servirán para las aumentar las visitas médicas o ampliar el número de atenciones.

“Juegan ya un papel importante en los hospitales, llevan las comidas, pruebas de laboratorio o radiografías; son utilizados por farmacias o personas con discapacidades”, comentó.

Relativo a los avances en robótica, Kraft presentó el caso de una mujer que se sirvió su primera taza de café tras 15 años de inmovilidad con un brazo controlado directamente por su cerebro.

“Basta recordar cómo se han transformado los smartphones, por ejemplo, que ahora tienen la capacidad de medir los niveles de azúcar o el ritmo cardiaco”, ejemplificó.

En los desarrollos tecnológicos que lidera Kraft, “estamos reclutando a médicos de diferentes especialidades y gracias a ellos diseñamos drones para trasladar fármacos y vacunas a zonas de difícil acceso, afectadas por desastres naturales. También se plantea la posibilidad cablear la Ciudad de México para mantener interconectada toda la red sanitaria”, señaló.

El experto resaltó que estos avances no son tecnología inaccesible para países como México, dado que ha trabajado con equipos de personas, a través de Médica Fly, para recorrer áreas rurales y determinar cómo se puede llevar salud a zonas inaccesibles con soluciones sencillas.

En la clausura de la Cumbre Sanofi, realizada en Cancún, Kraft recordó que Uber, la empresa que con una aplicación móvil conecta a pasajeros con el servicio de transporte, lanzó en Nueva York Uber Health, un servicio para solicitar médico y enfermera desde el celular obteniendo respuesta inmediata.

Celulares y salud

Lo interesante, afirmó, es que todo el conocimiento que ahora se tiene está también contribuyendo al desarrollo de aplicaciones que, desde el celular, orientan a las personas en cuestiones de salud.

“Ya hay apps para las necesidades de embarazadas, programar consultas, surtir recetas y recordar toma de medicamentos. Hay relojes que miden la frecuencia cardiaca, como el Apple Watch, que está aprobado por la FDA. La Clínica Mayo acaba de publicar que este tipo de programas redujo 40 por ciento las hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca”, detalló.

Kraft dijo que ya se cuenta con dispositivos, que él utiliza en su práctica como pediatra, que efectúan análisis clínicos, pruebas diagnósticas de oftalmológica y que hacen por 40 dólares un electrocardiograma. No es necesario llevar ya al paciente al hospital, todo se hace desde el teléfono y la información se puede enviar al cardiólogo.

En su laboratorio el experto diseñó sensores que se adhieren a la ropa, incluso a la piel, que están conectados a internet y a un celular para medir respiración, frecuencia cardiaca y postura, y que llama a la familia, a la ambulancia o al médico en caso de una caída en la que alguien queda inconsciente.

Otra ventaja de la tecnología es que “ya es posible diseñar una medicina preventiva y personalizada a partir de la información genética, incluso ver el interior del cerebro... Hay biomarcadores que reportan 10 años antes si una persona puede desarrollar alzhéimer y dispositivos que detectan a través de los ojos algunas enfermedades de manera temprana”, señaló.

Kraft explicó que los costos para acceder a la tecnología se están reduciendo y puso como ejemplo que cuando se dio el anuncio del genoma pocos imaginaban que en dos decadas una persona pudiera obtener su propia secuenciación por mil dólares, en tres años solo se necesitarán 100 dólares y en cinco años será tan común como sacarse una radiografía.

“Se enviará la saliva por 100 dólares por correo y obtener el análisis de 3 millones o de más genes”, vaticinó el experto.