“La risa da libertad”: Gardi Hutter

Una de las payasas más importantes del mundo expresa que a la sociedad patriarcal el humor le genera miedo.
En 33 años ha tenido más de 3 mil actuaciones en 30 países.
En 33 años ha tenido más de 3 mil actuaciones en 30 países. (Jesús Quintanar)

México

Reconocida como una de las mejores payasas del mundo, la suiza Gardi Hutter se presentará con su espectáculo Juana la valiente el próximo 4 de diciembre en el Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico, en el marco del Segundo Festival Internacional de Clown.

La puesta en escena de esta artista —quien desde 1981 ha dado tres mil 300 actuaciones en 30 países— es un homenaje a la figura de Juana de Arco.

“El personaje es el de una lavandera que sueña con ser una heroína como Juana de Arco, pero solo se dedica a lavar ropa sucia. La obra está hecha con el mismo mecanismo que Don Quijote, que va por el mundo soñando, pero aquí todo termina es una gran catástrofe”, comenta Hutter.

La actriz —que visita por primera vez México y está sorprendida de la capacidad que existe para burlarse de la muerte en festejos como el 1 y 2 de noviembre— cuenta que Juana la valiente surgió hace 33 años, cuando no había referentes femeninos en el clown: “En aquella época había un vacío de payasas. Yo tenía en esa época otro personaje, que era una mujer esclava y embarazada como metáfora de lo femenino, pero no había muchas más”.

Su espectáculo ha evolucionado mucho. La primera vez que lo montó fue en un festival en Milán y duraba 40 minutos. Allí tres productores vieron su trabajo y decidieron promocionarlo por diferentes partes del mundo. Actualmente la puesta en escena dura 70 minutos, comenta en entrevista con MILENIO.

“Antes de la primera presentación que hice en Milán fue muy difícil posicionarme como payasa. Pero una vez que lo vio la gente, gustó tanto que el éxito fue dándose por sí mismo”, explica la artista, quien ha obtenido 13 premios internacionales por su trabajo.

Convencida de que la sociedad debería reírse más de sí misma, porque de esa manera la gente podría liberarse y olvidarse de sus miedos, trabaja diariamente con la creencia de que la risa es una invención humana para relajarse.

Para ella, la carencia de modelos femeninos en el clown se debe a que, como reírse genera poder, “en una sociedad machista y patriarcal, la risa da libertad. Si te ríes de un dictador, por ejemplo, le estás perdiendo el miedo y al mismo tiempo le estás quitando el poder.

“A la mujer no le está permitido reírse. A la sociedad patriarcal la risa le genera miedo. Se suele pensar que una mujer que se ríe de los hombres, los humilla. Con la emancipación de la mujer, una de las condiciones más importantes era poder reírse”, menciona.

Una condición para reírse es ser libre. Si se depende de algo o alguien no puedes burlarte de las cosas. Las mujeres virtuosas, según la sociedad, deben ser introvertidas, serias y dulces, mientras que el hombre debe ser extrovertido, peleonero y tomador; es parte de la tradición patriarcal, argumenta Hutter.

La risa es una estrategia para sobrevivir al dolor. El payaso es el personaje que puede hacer esto: “No sé por qué me dediqué al clown, lo único que tengo claro es que tenía la necesidad de estar del lado de la paradoja que tiene el payaso, en la que pasa de la tragedia a la felicidad total. El payaso puede hacer cosas que normalmente están prohibidas. Si puede hacer reír, puede hacerlo todo”, destaca.